'Holocausto' en Valencia y Castilla-La Mancha: memorizando la Conferencia Mundial del Clima de Madrid 2019

Artículo de Opinión de Jesús Antonio Rodríguez Morilla

Comenzaba el Autor Rafael Serrano Varela el pasado 22.11.2006, en su texto publicado en Aceprensa 'El delito de negar el holocausto climático', que la ciencia florece en un ambiente de libre discusión que no reprime las discrepancias. Por eso, nuestra época respeta la disidencia y abomina del dogmatismo en materia científica. Si se trata del cambio climático, el consenso mayoritario es ley y la conformidad es inexcusable.

Sobre lo acontecido, no se me ocurre mejor titular para reflejar dolor y mortandad, y aunque no se ajuste a un lenguaje formal, disculpen que redacte el sentimiento, ya que viví durante dos años en aquellas tierras con mis dos hijos de corta edad. Lamentablemente, según distintas fuentes, los fallecidos podrían alcanzar los 250-300.

Las tragedias ocurridas en Valencia y Castilla-La Mancha han traído a mi memoria aquellas amplias jornadas matutinas y vespertinas impartidas durante dos semanas por un centenar de científicos celebradas en Madrid, diciembre 2019, durante la Conferencia Mundial del Clima de Madrid, de cuya experiencia en el presente tema, les comentaré al final.

No nos apartamos demasiado de aquello que los científicos calificarían como evento climático extremo, consistente en una mezcla de tormentas, vientos huracanados e inundaciones, afectando a infraestructuras, economías y vidas humanas, tal y como ocurrido en España.

En este caso podría tratarse del supuesto aumento de temperatura del Mediterráneo en combinación con la humedad atmosférica, produciendo  inundaciones de zonas costeras y hábitats de agua dulce. Normalmente, le preceden sequías y olas de calor: Las primeras, afectan a la agricultura y a la disponibilidad de agua, mientras que las olas de calor generan problemas de salud pública y aumentan el riesgo. ¿Les suena? Sin olvidar que vienen sucediendo parecidos episodios o modelos sobre catástrofes climáticas en otros lugares de Europa.

Esperemos que lo anterior dé lugar a repensar de nuevo a la UE, conocedora de estos eventos ya padecidos, y a no ignorar los cambios climáticos responsables y causantes de un profundo impacto en el medio ambiente, así como los efectos que provocan sobre los ecosistemas, la biodiversidad y las sociedades humanas.

Las acciones para mitigar estos cambios y adaptarse a ellos son esenciales para reducir los impactos negativos en el medio ambiente y garantizar un futuro sostenible. Hasta ahora no se observan avances respecto a mitigar la problemática.

Por otro lado, amplía el citado autor su desacuerdo, el cual compartimos, sobre algunas teorías que circulan y repiten por ahí, entre ellas. según el 'New York Times', en un editorial (12-10-2006), acusaban al senador norteamericano James Inhofe, empeñado en desacreditar el consenso de los principales científicos y de los gobiernos de casi todas las naciones industrializadas en materia de cambio climático causado por el hombre, argumentando que no se encuentra suficientemente demostrado

Finalmente, hay que indicar que el autor del presente artículo fue acreditado por Naciones Unidas representando a este medio, con el cual actualmente sigo teniendo el placer de colaborar, así como otros fueron también representados, convirtiéndonos posteriormente en aves de paso, aceptándonos otros nuevos, en su torno de acogida. A todos les debo gratitud.

En cuanto a los recursos que debieron ponerse en marcha con anterioridad a los acontecimientos por parte de las autoridades locales, autonómicas y estatales, apuesten el número de piedras que se arrojan entre las mismas, y el administrado casi siempre en medio...

Jesús Antonio Rodríguez Morilla

Doctor en Derecho (Cum Laude)

Diplomado en Estudios Avanzados de la UE

Caballero de Mérito por Real Orden Noruega

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