Mantiene la ministra Isabel Rodríguez que el presidente García Page “no representa al conjunto de los militantes del PSOE” en relación a la opinión de éste de la conveniencia de un adelanto de las elecciones generales.
El que otrora fuera su aliado crítico (ver para creer) ante el actual presidente del Gobierno, resulta que una vez posicionada en la cúspide de la política, García Page es “un verso libre”. Ha debido darse cuenta al son de la conferencia de presidentes recientemente celebrada, aún cuando no es cosa de cuatro días que viene expresando su incomprensión y enfrentamiento ante las ideas fracasadas e incompatibles con el ideario socialista. Ideario socialdemócrata, más bien.
Lo mismo acaban acusándolo de culpabilidad del sobrecalentamiento y la insostenible situación que “reina en el reino”.
No representa al conjunto de los militantes, opina, pero ostenta la mayoría en su región. Lo que no podrá negar, Sra. ministra, es que esos militantes a los que usted alude están, muy, muy temerosos en todos los sentidos porque intuyen lo peor. Es normal, ¿quién no estaría con las “congojas” en la garganta?
Veremos si este socialismo liviano, por definirlo de alguna manera sin herir sensibilidades, no provoca a corto plazo una hecatombe en los candidatos autonómicos y municipales.
Ha sido nombrarla ministra y enfundarse la capa de acero para marchar a las trincheras a defender al jefazo nacional a golpe de espada. Gusta de los aplausos y vítores a doquier. Hay que ver con qué frecuencia convierten la política en algo tan grotesco que las salpicaduras llevan a otros políticos honestos y con seria vocación de servicio público. Por desgracia, es el tiempo que nos han impuesto y hemos de vivir. Y sufrir.
Sra. ministra, centre todos sus esfuerzos en la construcción de esas 184000 viviendas que prometió en su día (y que no se ven por ninguna parte) y deje en paz a nuestra Comunidad y su presidente. Los ciudadanos se lo agradecerán. Y las urnas, decidirán.