¿De qué hablamos cuando todo va mal?

Artículo de Opinión de Enrique Buendía

Lástima del tiempo que empleamos en derrocar la dictadura creyendo que libertad y trasparencia harían más fuerte la nación, pues las malas costumbres han organizado no sólo una vuelta a lo que había sido superado sino la herencia a pastar en el presupuesto de generación en generación a costa de sus despojos. Haber pasado la juventud contra Franco -porque había mucho enchufismo y poca sinceridad como cantaban los Brincos- para caer en la vejez a la fehaciente trola de que el progreso es una dictadura donde hay que soportar ministros que no valen ni para tacos de escopeta y objetivos compartidos de criminales y supremacistas es más de lo que un hombre libre puede soportar. Mirando con estremecimiento sus caras en la tele uno piensa que la libertad se ha vuelto banderías, la esperanza de crecimiento un derroche para malgastar la herencia de los nietos, la política colocarse en los grupos de salida para el arramble, y la lealtad hacia este pueblo en sedición permanente de unos partidos sin memoria y sin conciencia. Así que esclarecer la opinión pública es un no parar de hablar de unos fantasmones que ocultan la falta de reglas de este juego donde sus denuestos contra los que se rebelan por la propaganda y agitación nacen de su inquina contra todo lo que huela a libre y, en definitiva, de las afrentas hacia todo lo que considerábamos sagrado. Por ejemplo, la política que entendí con aquellas hermosas lecciones de nuestra tradición ser la vocación del hombre libre hacia la cosa común, frente al idiotés que solo se ocupa de lo propio, he terminado por aborrecerla al enciscarse en la venta a plazos de nuestro patrimonio a los que por tener el adn negativo o evidentes características superiores personales o de conjunto en el buen encare de las fotos o en disertaciones para la parroquia buscan nuestra ruina.

Tantas cosas útiles y hermosas que compartir, si dispones de papel y lápiz o simplemente voz como las hazañas que fundaron nuestra historia común, las obras unas mejor que otras para aprender a interesarse por el destino del hombre o la profundidad de los designios de Dios en la forja de la civilización, las costumbres de la tertulia, el teatro, la formación del individuo en el drama de crecer y de la familia como orden natural que debe preservarse tienen que soslayarse por unos pedorros empeñados en parasitar las instituciones del estado en favor de su banda, o la mafia de su altacoz parlamentario. Ni en Auschwitz, hubiera empleado la imaginación para comentar la brillantez de los uniformes y lamentar el olor de la carne humana, sino la horterada de supremacistas, como aquel que cuenta un libro de la literatura concentracionaria de un encargado de Sobibor al que un teniente de las SS le preguntó quién era su mejor trabajador. Le dio un número que correspondía a un joven ucraniano, lo mandó buscar y le pegó dos tiros diciendo que ni los mejores debían de vivir. El autor que asistía en directo no lamentó sino la horterada del asesino. Puede que la poesía o la religión nos salven de resignarnos ante la cara de los verdugos y sus razones supremacistas, mas no lamento las cuestiones personales sino las circunstancias políticas que parecen ser la salvación de esta nación donde los mejores se alimentan en privado de valor y en público de silencio. Te preguntas cómo enderezar los entuertos y fijas la atención en la fealdad homicida de unos mascarones de proa a los que no invitarías a café en tu casa, luego de recontar las piezas de plata de la cubertería.

Cuando todo lo importante trascurre dentro debes dejarlo de lado por la urgencia de sobrevivir. En el hondón donde conversas con dioses por el designio de una vida que ya es bastante milagrosa, allí donde sobran las mentalidades ideológicas y los dogmas contraídos por canales recurrentes de información o predicación, allí donde la verdad es la forma de entenderse, y el engaño, el disimulo, o el fraude se rompen por falta de interés. Allí donde se evalúa el abismo entre el escaparate y la conciencia, donde acaso la razón que habla de lo común puede alcanzarnos a tirios como a troyanos temiendo que con las disputas se malgaste la vida, encuentras que la educación no cumple ni los estándares de PISA, sobre todo en zonas donde se ha impuesto la inmersión lingüística, pero es que también la historia se ha amañado con sucias manos para revivir un conflicto civil que habíamos olvidado sin juzgar siquiera a los que lo incitaron y que gracias a Dios perdieron. Hay que tratar a los hombres como Dios nos ve, me digo, pero como expone un articulista “nunca se han vendido menos periódicos y más periodistas”.

Personajes de cartón piedra como el fiscal del estado y sus gafitas de progre cómplice, o la del hortera de bolera de Koldo, uno entre tantos, o la Marisú apodada  la farruquita, o la niña de los tintes con sus leyes trans, al antropoide Oscar Puente que llama de ojete a The Objetive porque ahora escriben Fernando Savater, Felix de Azúa, Antonio Caño, y válgame el cielo el mismísimo académico de El País que tanto criticábamos, por no hablar de la nueva directiva de televisión Consuelo Cascajosa que guapa no será pero que es una cruz verla razonar, o a Begoña la del Padrino. Algo malo hemos hecho para merecer tan prolongado y exhaustivo purgatorio…Me mandan un video donde dice textualmente nuestro presidente, base de baloncesto y de pantalones ajustados, “que si no querían que despedazara España o la humillaran le tenían que haber prestado los siete (cochinos) votos”. O sea que sabe lo que está haciendo y le pide al que ganó las elecciones que le preste sus diputados para disfrutar de la ocasión… ¡Vergogna!, bochorno… Mientras seguimos hablando de ideología woke o antiwoke como si de esto dependiera alguna cuestión crucial, o de los muchachos que pueden hormonarse para un periodo irreversible de su vida, o de los excarcelados por el sí es sí, o de los dogmas del cambio climático que algunos premios nobel de ciencia detectan como una auténtica suplantación política, o de la Montero cuando afirmaba que rezar ya no sirve de nada, sobre todo si ya has pillado cacho con la pensión de ministra por cónyuge parece una comedia de titiriteros donde lo único real porque reluce es el puñal con el que piensan asestarnos la puñalada.

Parece que lo que dijo Marx de que la historia se produce primero como drama y luego como chirigota es cierto, pues el partido que lidera nuestra desgracia y sólo acierta al detectar a los buenos a los que hay que derribar, ya mostraba en el fraude democrático de las elecciones de febrero del 36 (libro de Roberto Villa y Manuel Álvarez) las mismas maneras que ahora impone. Pueden los interesados consultar el Podcast de Libertad Digital, “Pararelismos entre el PSOE revolucionario del 36 y el actual: toma de las instituciones y lawfare”. Como Azaña que presumía de sectario dentro de una constitución sectaria, no de consenso, se rebelan contra la hermosa republica dejando más de mil muertos y numerosos incendios cuando no ganan las elecciones del 34. Se forman comisiones contra los jueces y por la amnistía sueltan a la calle a los criminales con la exigencia de indemnizar las empresas su despido. El frente popular en busca de un frente común liderado por el comunismo tras la ocupación de las instituciones como el desalojo de Alcalá Zamora en la primavera trágica sin recuento en la desmemoria histórica de la que sólo nos separan los matones que entre el 16 de febrero y el 15 de junio de 1936:

Iglesias totalmente destruidas,160

Asaltos de templos, incendios sofocados, destrozos, int4ntos de asalto 251

Muertos, 269, Heridos de diferente gravedad, 1.287

Agresiones personales frustradas o cuyas consecuencias no constan, 215

Atracos consumados, 138. Tentativas de atraco, 23

Centros particulares y políticos destruidos, 69. Ídem asaltados 312

Huelgas generales, 113, Huelgas parciales, 228

Periódicos totalmente destruidos, 10, Asaltos a periódicos, intentos de asalto y destrozos, 33.

Bombas y petardos explotados, 146. Recogidas sin explotar, 78.

Quien esto habla en las cortes no tardaría un mes en ser asesinado. Ahora que la educación es un fraude, las lenguas muertas se entierran, el pensamiento libre despotrica de la creación y los versos del pasado como las películas en blanco y negro se compadecen de Platón porque no conoció la tostadora, vamos ingresando en el afamado número de los que sueñan con sombras antes de visitar el Hades. A poco que los terroristas gobiernen en el país vasco, que vuelva en procesión y bajo palio el que huyó en un maletero, condenen por el beso a Rubiales a dos años y medio y no por la trama presidencial en la republica dominicana donde participaba de sus coimas: “España mañana será dominicana” trascurren las tormentas de semana santa, como si el Señor dijera más que procesiones necesitáis agua para las abluciones antes de alimentar la tierra.

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