Puertollano: Las sirenas de las ambulancias
Mi nombre es Encarna Piedrabuena y me dirijo a usted con el propósito de darle y solicitarle información con respecto al nivel de contaminación acústica que existe en Puertollano y, concretamente, para hablarle del sonido abusivo de las sirenas de las ambulancias.
Esto, que en principio puede sonar baladí o un tema de segunda, empieza a ser muy estresante y en algunas ocasiones ya ha sido causa de algún conflicto.
Estoy segura de que usted mismo ha podido comprobar el nivel de decibelios dentro de un bar o en las mismas terrazas, que en las horas punta llega a 90 decibelios, o los perros ladrando sin control a cualquier hora del día o de la noche, o el arrullo de las palomas que hoy ya son una plaga, o los chirridos de los estorninos que este año se han instalado en decenas de edificios. Puedo seguir, pero quiero centrar esta carta en el tema de las ambulancias.
Desde hace 45 años vivo en la avenida 1.º de Mayo y nunca ha existido el trasiego de ambulancias que hay hoy en todo el pueblo, pero que en dirección al Poblado es una absoluta barbaridad. A diario suben y bajan entre 8 y 12 ambulancias, también coches de policías.
Todos los días las ambulancias suben y bajan con las sirenas a todo volumen, a toda velocidad; sea la hora que sea: pueden ser las cuatro de la mañana, cuando no hay nadie que les pueda estorbar; pueden ser las tres de la tarde, cuando se encuentran las carreteras vacías; puede ser a cualquier hora del día y de la noche, lo que sugiere que, en el Poblado, o está ocurriendo algo gravísimo, poco menos que “el fin del mundo diario”, o están enfermando como si de un contagio de película se tratara, o los conductores de las ambulancias viven por allí, o…
Escribí un artículo en el diario La Comarca comentando esta circunstancia, y decenas de personas se me acercaron para decirme que, efectivamente, no se entiende la cantidad y la urgencia que a diario llevan las ambulancias por las calles de Puertollano, en muchas ocasiones acompañadas de la policía.
Por tanto, me dirijo a usted por dos motivos. El primero es porque desconozco el nombre de la empresa de ambulancias concesionaria para poder dirigirme a ellos y solicitarles algo de sentido común en el uso y abuso de las sirenas. Y el segundo motivo es que, llegados a este punto, es necesario que alguien dé explicaciones al respecto. ¿Qué está ocurriendo en el Poblado? ¿Qué motivos justifican la utilización de esta enorme cantidad de ambulancias diarias? ¿Qué urgencias imperiosas respaldan el despliegue de sirenas a todo volumen?
Este ayuntamiento, la alcaldía y la concejalía de Medio Ambiente debéis tomaros en serio la contaminación acústica como algo prioritario que altera, sin duda, la convivencia del día a día.
Esperando sinceramente que tomen cartas en este asunto, me despido deseándole aciertos en su mandato. Atentamente,
Encarna Piedrabuena