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Para completar una hermosa ruta de unos doce kilómetros

El CD Pozo Norte de Puertollano pone rumbo a la Sierra del Castillo, en Espiel

Pablo Romero Dorado.- En un magnífico Domingo de Pascua, el Club Deportivo Pozo Norte de Puertollano, desde primera hora de la mañana, se puso en marcha. Lo hizo con en el autobús habitual que aventura sus recorridos y desde la carretera N-420, dirigiéndose hacia la A-535 en un recorrido de 137 kilómetros. La Ruta organizada consiste en ir hacia el albergue de Espiel, Sierra del Castillo, ermita Virgen de la Estrella y embalse de Puente Nuevo, terminando nuevamente en el albergue.


El recorrido empezaba con 430 metros de altitud se anda en paralelo al museo del tren que queda a la derecha. Sin embargo, el Campo de Vuelo queda a la izquierda, donde se han visto numerosas caravanas y coches de turistas. Continuaron por el camino principal de la ruta hasta antes de medio kilómetro, para hacer un giro a la izquierda e ir a una senda en la que se inicia la subida hacia la Sierra del Castillo, con 767 metros de altitud.

 
La ascensión es progresiva y los bastones son ejemplo de ayuda y/o confort. Durante el trayecto, las charlas desprendían la ilusión por estar en ese entorno. Las vistas hacia la derecha permitían contemplar las colas del embalse de Puente Nuevo y, por la parte izquierda, se quedaban los farallones rocosos de la Sierra del Castillo. Llamaron la atención de los senderistas varios escaladores en unas pendientes muy pronunciadas y altas.


Al llevar dos kilómetros de ascensión, a unos 650 metros de altitud y frente a la zona donde se encuentra la escuela de escalada de Espiel, la aventura continúa y los participantes afrontan el repecho más elevado de la ruta. A los 670 metros, giran a la derecha para dejar el camino y ascender por la senda que llega al vértice geodésico de la Sierra del Castillo. Allí comprueban la señal multidireccional, con 3,70 kilómetros recorridos desde el inicio y con una altitud alcanzada de 767 metros. En el indicador de madera en cruz se lee ‘Puertollano 140 km’. Los participantes, maravillados con las inmensas y preciosas vistas en 360 grados, se hidratan, hacen estiramientos y toman fotografías en las alfombras de flores que coronan este importante cerro. 


Al  reanudar la marcha, descendieron por la misma senda a 4,6 km y, a los 690 metros, giraron a la izquierda por otra senda para iniciar otro descenso importante que lleva a la ermita de la Virgen de la Estrella.

 
Durante el trayecto las conversaciones de los socios se dirigían hacia las distintas plantas y flores, entre las que se encuentran lavanda silvestre, gamona, romero, jaras en flor, las flores de la encina, lentiscos, abulagas, esparragueras o retamas. También se han visto buitres leonados, buitres negros y señales recientes de pasos de jabalíes y zorros.

A tres kilómetros del pueblo, en Sierra Morena, se encuentra la ermita de La Estrella. Hay noticias de ella desde el año 1564, en el que figura el ermitaño Fray Bartolomé de Trujillo. En 1589 y 1591 se hicieron algunas obras en el techo y en la casa del santero. De una sola nave, arcos transversales apuntados, púlpito de sencillez, encalado de paredes y arcos, torreón prismático, y con interés por la conservación de su estado original sin grandes cambios, de carácter rústico, con obras posteriores de época barroca. La celebración de la Virgen de la Estrella es el 8 de septiembre, día que, según el calendario católico, se celebra la Natividad de la Virgen María).


Terminada la visita a la ermita, se prosigue por el camino que lleva en descenso hasta la vía de ferrocarril de las canteras, actualmente abandonadas y en el margen derecho del embalse. Llevados unos 9,5 kilómetros y con 450 metros, fotografían un curioso puente que, en condiciones normales de esplendor hídrico, estaría sumergido. 


Después, continuaron por la senda paralela a la vía hasta llegar al alberge de Espiel, donde finalizaron la ruta. Distancia de doce kilómetros aproximadamente, con dificultad  moderada-media, altitud mínima de 438 metros, máxima de 771. El desnivel positivo/negativo ha sido 328 metros, con un tiempo estimado en movimiento tres horas y 45 minutos.

  
Y, en un tipo de ruta circular muy gratificante, los participantes concluyeron con una comida típica del lugar donde el cambio de impresiones y buen humor han continuado con el optimismo que define al Club Senderista Pozo Norte.

Otros datos y conversaciones de interés por parte de los integrantes han resaltado el inicio principal del viaje, divisando el frondoso Valle de Alcudia. Tomaron el cruce de Alamillo para seguir hacia la dirección Torre Campo-Pozoblanco. Con ello se atraviesa Puerto Mochuelo, con unas vistas tan sorprendentes como alucinantes.


Es más, como bien ha comentado uno de los administradores, «atravesando los límites orográficos de la provincia de Ciudad Real con Córdoba, empiezan las primeras estribaciones de Sierra Morena, donde pierde su desnivel. El clima amaina y la temperatura, al ser más suave la primavera, anticipadamente, muestra sus encantos».


Al entrar en Andalucía, la carretera es más acorde que en los kilómetros recorridos, dicen. También, se ve el río Guadalmez y el arroyo de Guadamora, entre la perspectiva de encinares y chaparros en un verde intenso muy relajante.


Se lee la indicación de ‘Valle de los Pedroches’. Este es conocido por la empresa comarcal (COVAP), Cooperativa Ganadera del Valle de los Pedroches, con sede en Pozoblanco, en la que destacan económicamente lácteos, derivados del cerdo ibérico curado, carnes, alimentación animal y seguros para el mundo rural.


Se pasa por el mismo pueblo de Los Pedroches, un histórico lugar. Según Fray Andrés de Guadalupe, este pueblo se erigió en el 2263 a.C. Sin embargo, según el gran historiador romano Plinio el Viejo, se fundó en el 300 a.C. 

Fuera como fuere, las vistas desde las ventanillas del autobús han identificado las siguientes direcciones de continuidad: Camino Alcarejos, Camino Sacristanes, Camino Santiago, Mancomunidad del Municipio Valle del Guadiato, además de Don Benito y Almadén, que estos quedan hacia la dirección derecha. Seguidamente y a la izquierda encuentran el indicador de ‘Espiel 4 km’ y ‘Badajoz 222 km’.

Bien, el punto de interés del Club es el pueblo de Espiel. En tiempos de Carlos I, su nombre fue Bodonal. Posteriormente pasó a llamarse Espiel. Este rey fue el que procedió a la delimitación del ejido. Este curioso pueblo destacó en el siglo XIII, especialmente en el terreno de la apicultura. Y quizá tuviera sus orígenes desde la altura del propio cerro.


No obstante, actualmente Espiel se localiza en la comarca del Valle del Guadiato, a 50 kilómetros de Córdoba y en la parte norte. Su altitud es de 546 metros y tiene una zona de escalada deportiva de gran importancia en Andalucía. Sus yacimientos arqueológicos pertenecen al calcolítico y al megalítico. La situación central de Espiel en el Valle del Guadiato fue idónea para los progresivos asentamientos, en los que sobresalen El Vacar, La Estrella y La Alhondiguilla.


Rotulando datos resumidos sobre El Valle del Guadiato hay que tener en cuenta que es una comarca de la provincia de Córdoba. El nombre se debe al río Guadiato y al valle que conforma su curso, ubicado al noroeste de la provincia de Córdoba y con una superficie de unos 2500 km².

Dentro de las subdivisiones se enumeran once municipios: Belmez, Espiel, Fuente Obejuna, La Granjuela, Los Blázquez, Obejo, Peñarroya-Pueblonuevo, Valsequillo, Villaharta, Villanueva del Rey, Villaviciosa de Córdoba.


Su interés más conocido ha sido, posiblemente, la explotación en la zona minera: carbón, cobre, plomo, plata y hierro, formando parte de la antigua Beturia de los Túrdulos. Se conservan explotaciones carboníferas (Corta Ballesta en el término de Espiel o varios pozos en el municipio de Peñarroya y Pueblonuevo). Este municipio es el más poblado de la comarca con más de 10.000 habitantes.
Otra curiosidad a recordar; en Belmez se encuentra la Escuela Universitaria Politécnica. Allí, el desarrollo de estudios de Ingeniería Técnica en Explotación de Minas y Obras Públicas se ha hecho presente. También se puede visitar el Museo Histórico de Belmez.


Las limitaciones del Valle del Guadiato son la comarca del Valle de los Pedroches al norte, la comarca del Valle Medio del Guadalquivir al sur, la comarca del Alto Guadalquivir al este, la provincia de Badajoz, campiña sur de Extremadura al oeste, y la provincia de Sevilla, también al oeste.

Bien, pues entre rutas senderistas e históricas no olviden de indagar en estas zonas limítrofes de interés socio-cultural.

Pablo Romero Dorado

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