Puertollano

Según la Fiscalía, cobró más de 16.000 euros por muebles y electrodomésticos que nunca entregó

Puertollano: Piden dos años y nueve meses de cárcel para un carpintero por estafa continuada

El juicio oral tendrá lugar ante el Juzgado de lo Penal de la Audiencia Provincial este miércoles 27 de octubre a partir de las diez de la mañana

Javier Rubio

22/10/2021

(Última actualización: 22/10/2021 16:49)

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La Fiscalía de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Ciudad Real ha pedido dos años y nueve meses de prisión para un carpintero de 40 años por un presunto delito continuado de estafa. Según el fiscal, el acusado pidió un total de 16.362 euros a un matrimonio en Puertollano por muebles y electrodomésticos que nunca entregó.

El juicio oral tendrá lugar ante el Juzgado de lo Penal este miércoles 27 de octubre a partir de las diez de la mañana, y la Fiscalía solicita también que el acusado, que cuenta con antecedentes penales no computables, indemnice al matrimonio con esos 16.362 euros más los correspondientes intereses legales.

Los hechos

En abril de 2018, el matrimonio formado por M.V.R. y M.C.V.B., tras la compra de un inmueble en Puertollano, contrató para la reforma integral los servicios de la empresa ‘Obras singulares’, siendo encargado de la misma S.C.I., un tercero “totalmente ajeno a los hechos”, según el escrito de la Fiscalía.

En el seno de esta relación de servicios, al matrimonio le fue presentado el acusado, A.S.O., quien se encargaría de realizar todos los trabajos de carpintería, amueblado y electrodomésticos, llegando ambas partes, incluso, a entablar “una estrecha relación”.

En el seno de la confianza generada y “guiado por un ánimo de ilícito beneficio”, el acusado elaboró un presupuesto y fue informando de forma “intencionadamente errónea” para mantener la confianza del matrimonio, a pesar de ser conocedor desde el inicio de “la imposibilidad de realizar las obras acordadas”.

Así, a finales de ese mismo mes de abril de 2018, y manifestando la necesidad de reservar los muebles, el acusado pidió un anticipo de 6.050 euros, al que el matrimonio accedió. Poco después, con la excusa de cerrar la compra de los electrodomésticos, se le realizó otro ingreso, de 4.681 euros. Días más tarde, A.S.O. indica a M.V.R. y a M.C.V.B. que la operación, finalmente, ha costado 10.460 euros, por lo que el matrimonio le entrega otros 1.211 euros, cifra a la que se sumaron otros 1.520 más acordándose incluso una fecha de entrega del mobiliario que nunca se realizó.

Tras poner “mil excusas” sobre la dificultad de la entrega, el acusado solicitó a M.V.R. un préstamo personal de 2.260 euros para comprar materiales con el compromiso de devolverlo en dos días con un 13% de interés, a lo que este accedió con la creencia, además, de obtener inmediatamente la entrega de los muebles. Sin embargo, una vez más, no se produjo esa entrega ni tampoco la devolución del dinero.

Siguiendo con sus promesas de entrega, ya en septiembre, el acusado aseguró a M.V.R. que le estaba ingresando los 3.000 euros del préstamo, pero que necesitaba 640 euros más para proceder a la entrega del material. Este se negó a ello en un principio, pero guiado por la creencia y la necesidad de que esta vez se iba a hacer efectiva la entrega, le dio en mano esta cantidad, siendo una vez más “engañado” sin que se le haya entregado mueble alguno ni dinero, del total de 16.362 euros que pagó.