Puertollano

Después de desestimar el recurso de reposición que se basaba en su vulnerabilidad

Puertollano: Vivian, desesperada tras conocer que la justicia pide nueva fecha para su desahucio

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Puertollano alega que “no se trata de presentar un volumen elevado de documentación, sino aquella que permita acreditar que la ejecutada se encuentra en situación de vulnerabilidad”

Javier Rubio

22/07/2021

(Última actualización: 22/07/2021 15:47)

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Hay peleas que se alargan, otras que se eternizan, y luego está la lucha de Vivian, que parece la historia de nunca acabar y que está poniendo a prueba su aplomo y su salud. Recordemos que esta irreductible mujer logró salvar a su familia de un desahucio el pasado mes de junio en su vivienda de la calle Isabel La Católica de Puertollano. Se abría así un paréntesis hasta finales de este año que le permitía seguir batallando, aunque Vivian daba ya por perdida su casa.

Pero el respiro ha durado lo que un suspiro, ya que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Puertollano, con fecha del pasado 6 de julio, ha desestimado el recurso de reposición interpuesto in extremis por aquel entonces por su abogada, que se basaba en la vulnerabilidad de los afectados.

Según este decreto, es necesario aportar documentación que no se ha presentado, a pesar de que, según ha lamentado Vivian, “hemos presentado ya multitud de pruebas, y tantos documentos no se los piden a nadie”. Sin embargo, el juzgado alega que “no se trata de presentar un volumen elevado de documentación, sino aquella que permita acreditar que la ejecutada se encuentra en situación de vulnerabilidad”.

En consecuencia, la justicia ha solicitado al SCACE (Servicio Común de Actos de Comunicación y Ejecución) nueva fecha para el desahucio, por lo que Vivian afronta ahora un nuevo contratiempo que podría acelerar lo que desde hace años, con las pocas fuerzas que le quedan, intenta evitar.

Cabe recordar que Vivian asegura ser víctima de una estafa que se inició debido a “la desvergüenza” de un antiguo compañero de trabajo en una empresa de seguridad de Madrid. Este sujeto pidió un préstamo de 200.000 euros al Banco Santander utilizando para ello la vivienda de Vivian como aval, sin su permiso y haciéndose pasar por su marido. Como es de suponer, jamás devolvió ese dinero, por lo que el banco reclamó la casa para, posteriormente, complicar aún más las cosas vendiéndola a un ‘fondo buitre’, que es el que ahora ha exigido que se proceda al desahucio.