Segunda etapa de 'Puertollano 100': Los ‘tíos troncha’ Víctor, Jesús y Pepe cierran el círculo

La Comarca

05/04/2021

(Última actualización: 05/04/2021 09:18)

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Con muchos dolores en las piernas comenzó la segunda etapa del reto de trail 'Puertollano 100' que consiste en correr por el campo para dar la vuelta al término municipal de Puertollano por caminos, senderos y trialeras más accesibles posibles.

Una ruta circular compuesta de pequeños tramos lineales muy aconsejables para poder realizarlos en bici o para hacer senderismo. Ya podéis acceder al recorrido a través del perfil troncha de Wikiloc y Strava. También ampliaremos información próximamente en esta web tronchacerros.wordpress.com.

La primera etapa culminó más de 43 kilómetros por la cuerda de la sierra de Calatrava y Puertollano, un 98% del recorrido por senderos y caminos abiertos más o menos accesibles. Nuestro radio fue la parte más occidental del término que linda con Almodóvar del Campo, El Retamar, Brazatortas, Cabezarrubias del Puerto, Hinojosas de Calatrava y con fin en el puerto de Mestanza.

A las 7:30 a donde ayer lo dejamos: el puerto de Mestanza, junto a Jesús, Víctor, Manel y Pepe se incorporó Bachira Serroukh, una fiera del ultra trail. Y como era de esperar, pronto metió prisa para comenzar a correr directos al collado de la vaca. Os contamos cómo fue el transito por la parte más oriental y ya os adelantamos que el reto no fue sencillo.

La segunda etapa de 'Puertollano 100' Puerto de Mestanza-El roble-El Villar-vía verde Ptll-Marmolejo-La Morrilla-chimenea Cuadrá-Minero-Fuente Agria

Subir al collado de la vaca es comenzar a sufrir y sentirte en plena Zenagas Trail, nuestra carrera fetiche que organiza de forma extraordinaria el Club de Maratón Corricollano. María Mohedano y su clan ‘Zenagas’ son pioneros en la puesta en valor del Trail en la zona. El collado supera los 1000 metros de altitud, es la parte más alta de la Dehesa Boyal de Puertollano un brillante bosque público atrincherado entre grandes fincas de uso ganadero y cotos de caza.

La parte alta es técnica pero el descenso del collado es muy accesible por un camino que finaliza cortado por una cadena (existe la opción de bajar pedriza como hicieron Borja y Pepe, pero solo apto para tobillos avanzados). Dirección hacia el Roble, en los límites de la Dehesa Boyal bordeando la finca de La Gamonita bajo la atenta mirada de sus extraordinarios caballos y yeguas de la Yeguada Valdeviñas.

Las dehesas boyales son terrenos comunales para pastorear. En Puertollano la ganadería es minoritaria por lo que hoy es lugar habitual para la práctica deportiva y para el ocio, sobre todo en su parte conocida como Los Pinos, que recientemente, ha sido declarado Monte de Utilidad Pública, evitando así posibles especulaciones.

En el trayecto apreciamos la fuerza recuperadora de la naturaleza, verde y poderosa, que casi borra las cicatrices del último incendio en la zona. Poco después llegamos a “El Roble”, un caserón con un viejo árbol que nos cobija para una breve parada, punto de acceso a uno de los monumentos naturales más bonitos y quizás desconocido: laguna volcánica de la Alberquilla, en plena ruta del Quijote (¿?), que evitamos ya que sería sumar muchos kilómetros a nuestras piernas buscando caminos abiertos para llegar al puerto del Burcio, que es el límite más oriental del término municipal. Esto queda pendiente para otra ocasión.

La decisión tomada, al trote hacia el Villar pedanía de Puertollano volvemos al Puertollano transformado, a la zona industrial, bordeando céntrales, cruzando antiguas vías ferroviarias y zonas de cultivos, pensamos en caminos bien arreglados pero…

Salimos del Villar por un camino ancho y bien cuidado hasta topar con la puerta de la central fotovoltaica, el giro del camino que la bordeaba cortado con una cadena. Mientras nos hacemos fotos para junto a nosotros un 4×4 repleto de hombres perfectamente ataviados para la caza. Les contamos nuestro reto y que buscamos camino hacia la antigua vía del ferrocarril, nos indican amablemente que a partir de la cadena es camino privado y no podemos acceder sin permiso. Nos invitan a bordear el arroyo como forma más ágil (y menos arriesgada pensamos) para acceder a la plataforma de ese antiguo proyecto de tren. Nos pusimos a tronchar literalmente por una zona reforestada siguiendo la vertiente del arroyo con suficiente tiempo para pensar sobre el uso privado de los caminos, en este caso de un camino realizado por una empresa de energía que transforma y explotan el territorio. Pensamos que podríamos aprovechar estas instalaciones para fomentar el uso comunitario de esos caminos favorecer el acceso a lugares como el que nos encontrábamos, tan cercanos y a la vez tan lejano.

De no saber por dónde pisar a encontrar una pista en plena naturaleza, es la plataforma de un antiguo proyecto de ferrocarril Puertollano-Marmolejo, perfecta para el paseo, también para corredores y ciclistas. Nos frotábamos los ojos ante tal sueño cuando tomamos dirección a la carretera de “El Villar” pero…, tras un par de kilómetros llegó la pared de piedras que cerraba la pista. La atravesamos para despúes encontrar una valla metálica que la cruza. La bordeamos, seguimos hasta encontrar un corte brusco en el terreno y seguimos un sendero casi inaccesible para llegar a la carretera todo ello en paralelo al antiguo Molino Delio en el cauce del Ojailén, demasiado patrimonio histórico perdido por el término.

Desde aquí a lo alto de la Sierra de Calatrava la valla es la tónica, solventamos los problemas accediendo a caminos públicos olvidados con más o menos intención.

Antes el avituallamiento, tras 27 km recorridos nos reciben a la entrada del antiguo campo de tiro de Repsol para recuperar fuerzas con la tortilla de Manoli del Bar el Molino y acoger en el grupo a dos tíos tronchas más, Emilio Velasco y el kamikaze Carmelon Haldón. Con quienes comenzamos la dura subida a La Morrilla vigilados por las rocas cuarzíticas de la chorrera mientras sumábamos kilómetros para las piernas. Una vez arriba, ahora sí dirección a Puertollano por imponentes cortafuegos en un loco sube y baja que deja los pies machacados y las zapas para el arrastre.

A los píes del cerro Santa Ana, antes de la última subida, el aliento de la familia Mozos al completo, un trago de agua fresca, foto y todos preparados para el duro tramo final de 200 metros de desnivel por trialera suelta.

La subida hacia el punto más alto coronada por una gran torre eléctrica nos permite divisar Puertollano y la chimenea Cuadrá, hacia la que nos dirigimos disfrutones por senderos mil veces recorrido, en grupo o en solitario mañanas, tardes y también noches.

El penúltimo ‘photo call’ de la jornada en la chimenea y descenso excitado hacia el Monumento al Minero, para encontrar a los compañeros con los que brindar y bailar pero, sobre todo, para rendir honores a Jesús Muñoz Carrobles, Víctor Castro Mateo y Pepe Sánchez Vigara, tres tronchas que han completado 'Puertollano 100' cerrando el circulo con esta jornada entre los límites de Puertollano con Mestanza, Villanueva de San Carlos, Aldea del Rey y Argamasilla de Calatrava, recorriendo 41,35 km, en 5 horas y 37 minutos de movimiento y un desnivel positivo de 1192 metros.

Reto conseguido

Un total de tres corredores terminaron el reto, corriendo con 15 compañeros que han realizado algún tramo durante los más de 85 kilómetros de carrera en equipo, durante algo más de 11 horas en movimiento y superando los cerros de Puertollano acumulando un desnivel positivo de 2.213 metros.

No hemos llegado a 100 pero los tronchas han estado de 100 en este extraño viernes de Dolores.

¡Ahora os toca a vosotros!

Lo mejor

- La vuelta al Collado, territorio Zenagas.

- El compañerismo de la segunda jornada.

- El aire fresquito que evitó el calor.

- La tortilla de Manoli.

- Descubrir la Vía Puertollano-Marmolejo.

Lo peor

- Lo difícil que resulta conectar La Alberquilla con el puerto del Burcio.

- La falta de caminos públicos en la zona de Villanueva de San Carlos y los caminos exclusivos.

- La cantidad de vallas que hay que ‘cruzar’ para llegar a caminos públicos.