Sociedad

Un artículo publicado en el perfil de Facebook de Antonio Carmona Márquez

El TER, Valle Inclán y una estación de Puertollano que ya ni siquiera existe

Después de unas tres horas de viaje, creo recordar, se llegaba a la estación de Atocha en Madrid, ubicada en el mismo lugar que la actual, aunque los trenes estacionaban en unos andenes situados donde ahora hay cafeterías y jardines con plantas exóticas

Antonio Carmona

31/07/2020

(Última actualización: 31/07/2020 19:36)

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El TER era el “Tren Español Rápido”. Esas tres siglas responden a sendos conceptos que han evolucionado quizás más de la cuenta durante las últimas décadas.

He encontrado un billete del TER para el 5 de noviembre de 1984 y me ha rondado la tentación de buscar en Internet qué venturas corrían por el mundo en aquella época. Supongo que el calor me ha hecho desistir. Total, qué más da… Me quedo con que fue un lunes de tantos, hace 36 años. El TER partió de una estación de Puertollano que hoy en día ni siquiera existe. El revisor picó mi billete (triangulito a la derecha de la palabra TER). Hicimos parada en la estación de Algodor, una parada ferroviaria de las de antes, en las que hasta el tiempo parecía detenerse. Después de unas tres horas de viaje, creo recordar, se llegaba a la estación de Atocha en Madrid, ubicada en el mismo lugar que la actual, aunque los trenes estacionaban en unos andenes situados donde ahora hay cafeterías y jardines con plantas exóticas.

En aquellos tiempos, la palabra “rápido” era mucho más elástica. Durante un trayecto te daba tiempo a conversar largo y tendido sobre cómo arreglar el mundo, a criticar y avergonzarte de tu país (sí, eso no es nuevo), a contar tu vida o que alguien te contara la suya. También daba tiempo a leer varios capítulos de libros como “Sonata de primavera, sonata de estío” de don Ramón del Valle-Inclán, entre cuyas páginas dormía el sueño eterno un billete del TER.