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Según la encuesta de confianza del inversor español de JP Morgan Asset Management

Los castellanomanchegos son los inversores más optimistas de España en 2020

El índice de confianza en Castilla la Mancha entre enero y junio se sitúa en +0,6 puntos, mientras que la media nacional cae hasta los -1,8 puntos

La crisis provocada por la COVID-19 es el principal motivo de la mayor preocupación y pesimismo de los inversores sobre la evolución de los mercados

Una quinta parte de los castellanomanchegos planifica su ahorro o su inversión (21%), pero casi la mitad (46,5%) dice no estar invirtiendo para completar su jubilación

La Comarca

24/07/2020

(Última actualización: 24/07/2020 15:10)

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Los castellanomanchegos son los únicos españoles -junto con los aragoneses, a los que sacan 3 puntos de ventaja- que arrojan un resultado positivo cuando se les pregunta por su confianza como inversores en la evolución de los mercados financieros a tres meses vista, según la encuesta de confianza del inversor que elabora semestralmente la gestora internacional JP Morgan Asset Management.

Así, el índice de confianza en Castilla la Mancha se coloca en +0,6, bastante alejado de la media nacional (-1,8) que arroja este indicador de J.P. Morgan AM, que mide el comportamiento y las motivaciones de los inversores y ahorradores españoles, así como su nivel de confianza en los mercados.

Efecto COVID-19, menor impacto en Castilla la Mancha

La crisis de la Covid-19 ha sido definitiva para provocar una nueva caída de la confianza por debajo de los dos puntos negativos entre los españoles, cerrando así definitivamente un largo periodo de optimismo en la economía y en los mercados financieros. La pandemia ha impregnado hasta tal forma las opiniones e intenciones de inversión de los hogares españoles en este primer semestre del año (especialmente en marzo, abril y mayo), que ha desplazado por completo a cualquier otra consideración económica, social o política.

Sin embargo, Castilla la Mancha es, con ese dato positivo del 0,6, la comunidad autónoma más ajena a los efectos de la pandemia en la confianza de los ahorradores e inversores, según los resultados del Índice. Su confianza en la evolución positiva de los mercados crece más de un punto con respecto al segundo semestre de 2019, volviendo a su tendencia positiva de principios de 2017

Pesimismo generalizado en todas las comunidades

Los resultados por comunidades autónomas son prácticamente uniformes. Las lecturas negativas se dan en todos los casos, excepto en Castilla la Mancha y Aragón, comunidad que también se sitúa en “terreno verde” con +0,3 puntos. En el otro extremo, los inversores más pesimistas con respecto a la situación de los mercados en los próximos meses se dan en Extremadura (-3,8), Canarias (-3,5), Cantabria (-2,9) y Galicia (-2,6).

Casi la mitad de los castellanomanchegos no ahorra o invierte para la jubilación

El estudio de J.P. Morgan AM también recaba datos sobre los hábitos e intenciones de ahorro e inversión de los encuestados. Conservador, con aversión al riesgo y poco dado a pensar en el largo plazo: son las características que define al inversor y al ahorrador castellanomanchego. Solo el 21% se marca objetivos financieros y planifica su ahorro o inversión para alcanzarlos. La falta de planificación es tan marcada que hasta un 46,5% de los castellanomanchegos mayores de 30 años dice que no está ahorrando para completar su jubilación, y un 9% sigue confiando en soluciones alternativas, como la vivienda o los depósitos, a pesar de la nula rentabilidad de este producto.

Balance nacional en el segundo trimestre de 2020

Además del balance semestral por Comunidades, la Encuesta de Confianza del Inversor Español de J.P. Morgan AM toma el pulso trimestralmente a las percepciones de los inversores españoles. La última revisión, correspondiente al segundo trimestre de 2020, sitúa la confianza de los españoles en la evolución de los mercados en -2,07 puntos, un sentimiento tan pesimista como el reflejado a finales de 2019, pero esta vez por razones muy distintas. La crisis sociosanitaria de la COVID-19 es el principal desencadenante de la preocupación de los inversores españoles, desplazando por completo a causas recurrentemente mencionadas en anteriores oleadas, como la inestabilidad política, la guerra comercial o la desaceleración económica.