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A pesar de las dificultades logísticas

COVID-19: UNICEF ha conseguido entregar suministros vitales en cien países

En 2019 la organización consiguió un récord de 3.000 millones 826.000 dólares en bienes y servicios para niños en 150 países y ahorró 363,3 millones de dólares para gobiernos y donantes, según el Informe Anual de Suministros de UNICEF

La Comarca

26/06/2020

(Última actualización: 27/06/2020 15:46)

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A medida que la pandemia de la COVID-19 trastoca la vida de millones de niños en todo el mundo UNICEF continúa entregando suministros esenciales para salvar vidas, a pesar de las restricciones logísticas y los problemas de transporte sin precedentes provocados por la pandemia.

“Desde la falta de suministros a limitaciones en el transporte, la COVID-19 ha causado enormes desafíos para nuestras operaciones de suministros”, explica la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore. “No obstante, con el apoyo de nuestros aliados, hemos podido cubrir algunas de las necesidades más urgentes para mantener seguros a las familias y niños”.

En lo que va de año, UNICEF ha enviado equipos de protección personal (EPP) clave a más de 100 países para apoyar su respuesta a la pandemia, incluidos 7,5 millones de máscaras quirúrgicas, 2,8 millones de respiradores N95, casi 10 millones de guantes, más de 830.000 batas y casi 600.000 máscaras protectoras. UNICEF también envió más de 550.000 pruebas de diagnóstico, y se espera distribuir otras 912.000 hasta agosto; además se están enviando más de 16.000 concentradores de oxígeno a 90 países de ingresos bajos y medios.

Las limitaciones de vuelos comerciales también han supuesto un gran problema para el envío de suministros a los programas regulares. Entre marzo y mayo en un año normal, UNICEF habría hecho más de 700 envíos de vacunas a los países. Durante ese mismo período en 2020, solo se produjeron 391, poco más de la mitad.

Para abordar los problemas en los envíos, UNICEF hace un llamamiento a los gobiernos, al sector privado, a la industria aérea y a otros para que ofrezcan soluciones de espacios de carga para vacunas a un precio asequible. Por ejemplo, recientemente un solo vuelo chárter agrupó en un solo envío lo que habrían sido varios viajes con vacunas, e hizo ocho paradas en países de África Occidental que, de otro modo, serían difíciles de alcanzar.

La respuesta de UNICEF a la COVID-19 se estructura tras un año fuerte de las operaciones de suministros en 2019, cuando la adquisición de suministros y servicios por parte de UNICEF alcanzó un nivel récord de 3.826 mil millones de dólares (unos 3.408 mil millones de euros), lo que representa un aumento de casi el 10% respecto a los niveles de 2018. Más de un tercio de la adquisición total fue para vacunas, con un valor de 1.000 millones 600.000 dólares (1.000 millones 474.000 euros), lo que representa más de 2.400 millones de dosis para casi 100 países para llegar al 45% de los niños del mundo menores de cinco años.

UNICEF también estuvo por encima de sus objetivos de ahorro para 2019 en más del 35%, consiguiendo ahorrar 363,3 millones de dólares (323,6 millones de euros) en un amplio abanico de productos aprovechando buenas estrategias de compras.

“Nuestra colaboración con los gobiernos nacionales, aliados y el sector privado es esencial para nuestros esfuerzos por entregar suministros para los niños que los necesitan”, señala Etleva Kadilli, directora de Suministros y Compras en la sede de suministros de UNICEF. “Gracias a nuestra capacidad global y a iniciativas innovadoras hemos podido incrementar nuestro poder adquisitivo y conseguir un ahorro importante para los gobiernos y donantes. Al tiempo que trabajamos de manera conjunta para responder a la pandemia de la COVID-19, este nuevo enfoque es cada vez más importante para maximizar cada dólar que se gasta para mantener los programas regulares, al tiempo que los países aumentan sus esfuerzos para hacer frente a la COVID-19”.

El Informe Anual de Suministros 2019, publicado hoy, destaca varios ejemplos de cómo UNICEF aumentó sus operaciones de suministros y logística para cubrir las necesidades cambiantes de los niños y familias en todo el mundo. Estos van desde el impulso de los esfuerzos para llevar nuevos productos al mercado, hasta el aprovechamiento de la tecnología para agilizar las operaciones de suministro y el uso de herramientas financieras especiales para ayudar a los gobiernos a entregar suministros. Algunos ejemplos incluyen:

- Ampliar la compra de vacunas en un contexto cambiante de oferta y demanda, así como los equipos para mantener la cadena de frío necesarios para mantener las vacunas en buenas condiciones;

- Herramientas de pre-pago para apoyar a los países que estaban usando fondos domésticos para proporcionar suministros a tiempo para los niños;

- Una aplicación móvil que permite a los empleados de UNICEF usar información en tiempo real para facilitar una gestión mejor y más rápida de suministros;

- El reciclaje de acero de embarcaciones en desuso para construir centros más duraderos y de calidad, para niños refugiados en Bangladesh.

- Tiendas de campaña de alto rendimiento utilizadas en respuestas humanitarias para apoyar servicios esenciales de educación, salud, nutrición y protección de la infancia.

El informe también destaca la forma en la que UNICEF ha ampliado la preparación para emergencias de salud tras el brote de ébola de 2014-2016 en África Occidental para reforzar su respuesta en emergencias sanitarias. Esta experiencia ha ayudado a diseñar la respuesta de la organización frente a la emergencia por la COVID-19.