Opinión

Es un artículo de J. López. Abogado, profesor de Derecho Constitucional

El Ejecutivo prepara una subida de impuestos que afectará especialmente a  la clase media

El aumento de la recaudación será el objetivo del Gobierno en los próximos meses. La presión fiscal traerá más desempleo y déficit

La Comarca

22/06/2020

(Última actualización: 23/06/2020 09:36)

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La crisis económica de los próximos meses supondrá un aumento de impuestos, que tendrá especial incidencia en la clase media. El Ejecutivo tendrá que hacer ajustes en sus presupuestos y eso implicará subir impuestos. Hay que recordar que en el pacto que se firmó en diciembre de 2019 para la formación de Gobierno, se establecía una subida del IRPF para rentas que superaban los 130.000 euros de ganancias, que implicaban una recaudación de 524 millones de euros. Sin embargo, estos incrementos son insuficientes tras el tsunami económico provocado en los últimos meses por la crisis del coronavirus. La presión fiscal no será solo para las grandes fortunas como proclama la propaganda política, sino más bien para la clase media, que al igual que en la crisis de 2008 será quien tenga que hacer frente a los embates económicos. El Gobierno pretende subir impuestos para hacer frente a la recesión económica, de ahí se infieren las ultimas referencias aludiendo al esfuerzo y gran sacrificio colectivo para la reconstrucción. Entre recortar gastos o aumentar la presión fiscal el Ejecutivo erróneamente elige la subida de impuestos, lo que traerá más desempleo y déficit. 

Por otro lado, el Gobierno quiere equiparar la presión fiscal de España a la de la Unión Europea y aumentar un 37 % la recaudación, a pesar de que los sueldos son infinitamente más bajos que en otros países. Están previstos aumentos en el IRPF para las rentas del trabajo y de las inversiones, incrementando los tramos del impuesto. También se pretende armonizar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que actualmente está cedido a las Comunidades Autónomas y que en algún territorio va a suponer la subida impositiva y la reducción de bonificaciones. Se incrementará el Impuesto sobre Sociedades, que recae en las empresas, la intención es aumentar el tipo mínimo sobre la base imponible que pasaría del 15 % actual al 18 %. Subirá también el Impuesto de Transacciones Financieras (la Tasa Tobin), que afecta a la compra de acciones. con el que se espera recaudar 850 millones de euros, así como la Tasa Google, que grava la publicidad, intermediación on line y ventas que realizan las empresas digitales y tecnológicas.  A todo ello se debe añadir la modificación de los impuestos especiales, tales como el aumento de los impuestos sobre el Diésel para igualar su carga fiscal al de la gasolina; además, la inclusión de la tarifa autonómica del impuesto dentro de la estatal ha hecho que se pague más en las comunidades que todavía no habían establecido el tipo autonómico máximo para este tributo. 

Hay que señalar que aunque de momento no se suba el IVA no se descarta que pueda producirse una alteración en este impuesto. Europa llevan tiempo presionando a España para que iguale los tipos de IVA a los de la Unión Europea, eliminando el tipo reducido y superreducido de algunos productos. Por ahora no parece que el Ejecutivo parezca muy dispuesto a tocar la actual estructura del IVA, pero no se descarta que en un futuro pueda revisarse. 

Los próximos meses serán complicados, y exigirán una reestructuración presupuestaria. No obstante, es importante recordar que una mala gestión del gasto publico puede aumentar los efectos negativos de la crisis. Los fondos europeos no serán suficientes para paliar la situación económica pero una subida de impuestos a la clase media tampoco es la solución pues aumentará el desempleo. Quizás la clave resida en reducir los cargos políticos, adelgazar la abultada Administración del Estado y hacer una distribución más inteligente de los recursos económicos.

J. López. Abogado - Profesor de Derecho Constitucional