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Seis niños resultaron heridos en sus casas tras los bombardeos contra sus pueblos durante la primera semana de mayo

El aumento de ataques violentos durante el confinamiento por el COVID-19 pone en riesgo las vidas de los niños en el este de Ucrania

UNICEF pide a las partes en conflicto que se unan a un alto el fuego global y acaben con seis años de combates

La Comarca

22/05/2020

(Última actualización: 22/05/2020 20:07)

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El aumento de bombardeos en el este de Ucrania al tiempo que los niños y sus familias ven limitados sus movimientos debido al COVID-19 ha causado numerosas víctimas infantiles y daños en escuelas de la región. La vida se ha vuelto aún más insoportable para los aproximadamente 430.000 niños afectados por un conflicto que dura ya seis años.

Seis niños resultaron heridos en sus casas tras los bombardeos contra sus pueblos durante la primera semana de mayo. En uno de esos bombardeos tres niñas fueron gravemente heridas: dos hermanas de 7 y 10 años, y una amiga también de 7.

“Llegué a casa y encontré a mis dos niñitas y a su amiga en el baño cubiertas de sangre”, contó Oleksander , el padre, a los trabajadores humanitarios. “Tenían tanto miedo que se metieron en el baño para esperar a que las encontraran”.

Desde comienzos de este año se han producido 10 muertes infantiles relacionadas con el conflicto , el doble que el año pasado en el mismo periodo. Seis de los incidentes se produjeron solo en la primera semana de mayo.

También han tenido lugar nueve ataques contra escuelas desde que comenzó 2020, cinco de ellos en abril. Durante uno de los ataques una niña de 17 años resultó herida por metralla mientras estaba en el patio de la escuela; todo ello ocurre a pesar de que en noviembre de 2019 Ucrania se convirtió en el país número 100 en firmar la Declaración de Escuelas Seguras, comprometiéndose a proteger las escuelas durante el conflicto.

“Es inadmisible que los niños y familias en el este de Ucrania tengan que lidiar no solo con las estrictas medidas de confinamiento, como en el resto de Europa, sino también con la constante amenaza de que sus casas puedan sufrir un ataque”, asegura Afshan Khan, directora regional de UNICEF para Europa y Asia Central. “Después de más de seis años de un conflicto letal, los niños y sus familias necesitan urgentemente la paz. Instamos a todas las partes a comprometerse a un alto el fuego”.

En Ucrania las familias, incluidas las que están en zonas afectadas por el conflicto, están confinadas desde finales de marzo; en el país hay 19.000 casos confirmados de coronavirus.

Debido a la pandemia, el año escolar terminará a distancia. Esto deja a muchos niños que viven cerca de la “línea de contacto” –donde la violencia es más intensa- sin una manera real de continuar su educación, debido a la limitada conexión de internet y a la falta de acceso al equipamiento necesario. El trauma emocional causado por la restricción de movimientos, el cierre de escuelas y el aislamiento intensificará los ya altos niveles de estrés que sufren estos niños.

En el este de Ucrania, UNICEF proporciona a cientos de miles de niños, jóvenes y cuidadores apoyo psicosocial, asesoramiento sobre los efectos de la violencia y formación sobre el riesgo de minas. UNICEF también ayuda a reparar las escuelas y jardines de infancia dañados, y suministra artículos e instalaciones vitales de agua y saneamiento. El trabajo de la organización en esta zona se ha ampliado debido a la crisis del coronavirus, con una estrecha colaboración con el Ministerio de Educación y Ciencia para proporcionar educación a distancia y dar apoyo a padres, cuidadores y profesores durante el confinamiento. En abril, UNICEF entregó suministros médicos, de protección y de higiene a 19 hospitales del este de Ucrania.

UNICEF está haciendo un llamamiento por valor de 23 millones de dólares (casi 21 millones de euros) para dar respuesta a la crisis del coronavirus en Ucrania. Este se une al ya existente llamamiento humanitario de 9,8 millones de dólares (casi 9 millones de euros) para dar apoyo a los niños y familias afectados por el conflicto en el este del país, que hasta el momento solo ha recibido el 27% de los fondos.