Nacional

Como aplicación de los fondos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género

Médicos del Mundo valora positivamente el anuncio de la Junta del Proyecto de Intervención Social dirigido a mujeres en situación de prostitución y víctimas de trata con fines de explotación sexual

La ONG espera que estas medidas vengan acompañadas de un refuerzo de los recursos para fortalecer el sistema de servicios sociosanitarios

La Comarca

20/05/2020

(Última actualización: 20/05/2020 20:22)

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Las mujeres en situación de prostitución afrontan un estado crítico ante el estado de alarma que vive el país por Covid-19. Denuncian a Médicos del Mundo una precaria situación, la falta de medidas de protección frente al virus y una tensa situación socio-económica que en algunos casos las obliga a continuar prostituyéndose.

Aunque, según ha podido comprobar Médicos del Mundo, la mayoría de clubes de carretera y pisos tuvieron que cerrar sus puertas ante la actual situación de estado de alarma, algunas se ven abocadas a ejercer con prostituidores para hacer frente a la grave situación económica a la que se enfrentan, ya que en muchos casos tienen que pagar las habitaciones y pisos donde están confinadas e incluso tienen familiares a cargo.

El equipo de intervención de Médicos del Mundo está en contacto presencial y telefónico con las mujeres en situación de prostitución para ofrecer seguimiento y dar apoyo psicosocial.

Además, las que están en la calle y en polígonos industriales se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad por la exposición a múltiples factores de riesgo.

También, muchas de ellas se han mostrado muy preocupadas por la situación de sus familias, ya que algunas mujeres tienen cargas familiares a las que no saben cómo responder y para las que demandan necesidades tan básicas como la de la alimentación. La mayoría de ellas no tienen tampoco acceso al Sistema sanitario público.

Tal y como ha comunicado la Consejera de Igualdad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la prostitución y la trata de personas con fines de explotación sexual es un problema estructural que necesita de leyes que rompan el espectacular volumen de negocio de la trata con fines de explotación sexual y que genera tantos beneficios económicos. Desde el posicionamiento abolicionista de Médicos del Mundo, apoyamos la configuración de un marco legislativo abolicionista estatal como una de las principales medidas en el camino hacia la erradicación de esta forma de violencia de género.

Un reclamo urgente

Debido a esta situación, Médicos del Mundo valora positivamente que se considere a las mujeres en situación de prostitución población vulnerable para que puedan adherirse a políticas públicas de apoyo económico y poder acceder a los diferentes sistemas que se están habilitando para personas en situación de vulnerabilidad social y víctimas de Violencia de Género. La situación administrativa irregular o la falta de empadronamiento, entre otras, son unos de los factores que dejan fuera a la mayoría de estas personas en situación de prostitución de otro tipo de ayudas adoptadas a raíz del inicio del estado de alerta.

Además de esto, desde Médicos del Mundo reclamamos la necesidad de apoyo psico-social urgente, puesto que son mujeres alejadas de sus familias, sin redes sociales o familiares, confinadas en prostíbulos o pisos, una situación que añade más estrés y ansiedad a la ya de por sí difícil situación que viven el resto de personas. Médicos del Mundo recuerda la necesidad, no solo en tiempo de crisis, de que haya políticas públicas de apoyo a estas mujeres en temas de recursos habitacionales, recursos económicos, formación, empleo, etc. para salir de la situación de prostitución.

Médicos del Mundo siempre ha estado cerca de estas personas, a través de un seguimiento telefónico de apoyo psicosocial durante el confinamiento en la primera fase y presencialmente cuando las condiciones lo han permitido. En todo momento ha puesto a disposición de las mujeres información sobre este coronavirus.

Desde 1993, la organización trabaja para proteger la salud de las personas en situación de prostitución. Ofrece apoyo psicosocial, a la vez que promueve cambios políticos y trata de movilizar a la sociedad contra esta violencia de género.