Brazatortas

Desde las diez de la mañana

Brazatortas acoge este sábado las II Jornadas Gastronómicas Quijotescas

Las inscripciones se pueden realizar en este enlace y el precio es de 30 euros por persona

La Comarca

09/03/2020

(Última actualización: 10/03/2020 10:17)

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Brazatortas acogerá este sábado desde las diez de la mañana las II Jornadas Gastronómicas Quijotescas. Las inscripciones se pueden realizar en este enlace y el precio es de 30 euros por persona. El ingreso se puede realizar en el número de cuenta ES36 3190 2007 71 2409554512 e incluye guías y seguro de RC y de Accidentes.

Si pudiéramos hablar con Cervantes, él nos definiría a Don Quijote como la parte 'buena' de las personas, la que cree en el amor, la valentía, el coraje y el aporte fundamental de cada uno de nosotros para mejorar aunque sólo sea un poquito, este mundo en el que nos ha tocado vivir, defendiendo al débil, liberando al cautivo, enfrentándose a toda clase de peligros y viviendo la idea romántica del amor inalcanzable con su Dulcinea del Toboso.

Sin embargo, Don Quijote no deja de ser un personaje cómico, un personaje que por su locura, se deja llevar a un mundo en el que todos los demás le atacan, le engañan y se mofan a más no poder.

Su cabeza está llena de historias, de sus maravillosos libros de caballerías, y no dejan de asaltarle una y otra vez, empujándolo a embarcarse en una aventura tras otra. Su corazón está ávido de convertirse en el mejor de todos los caballeros, sin embargo, no le acompaña ni el cuerpo, ni el entrenamiento, ni las armas, por lo que una tras otra va encadenando palizas que solo cura su sed de aventuras y quizá el famoso Bálsamo de Fierabrás.

Sancho sin embargo es de carácter más conformista, acompaña a Don Quijote porque éste le promete riquezas e incluso ser gobernador de la famosa Ínsula Barataria.

Lo acompaña a pesar del agotador camino, a pesar de que a él no le cuadran las cosas tal y como las ve Don Quijote.

Sancho tiene otra lucha muy diferente: sobrevivir a las aventuras de su amo, sin contradecirlo demasiado, esperando como fruto una gran recompensa.

Los dos configuran un dúo sin par, por eso esta historia ha tenido a lo largo del tiempo tantos lectores y seguidores, porque la historia de Don Quijote cuenta en su elaborada receta con todos los ingredientes para un buen plato: amor, aventuras, valor, miedo, vergüenza, sufrimiento, hambre, dolor, alegría, intriga...

El menú está servido... es hora de comérselo

Horario

- 10:00h Ruta Senderista: recorrido interpretado “Aprende el Quijote Andando”

Punto de salida: La Estación (Brazatortas) donde aparcaremos nuestros vehículos.

Tipo de ruta: Circular.

Distancia: 10 km.

Dificultad: fácil. Tipo de camino: Camino y pista.

- 14:00: Término de ruta y traslado en nuestros vehículos al Arroyo de Carboneras “La Playa del Lago” (Brazatortas) donde tendrá lugar la comida.

- 14:30h Menú Quijotesco: Comida Temática según la guía de platos, con un menú degustación en el que cada plato vendrá presentado por uno de nuestros especiales camareros.

- 16:30: Charla con D. José Arias Mora sobre los caminos del Quijote, curiosidades como cuál es el lugar de La Mancha, y los pasos de su investigación para traernos al famoso Don Quijote a Brazatortas.

Regalo de un ejemplar del libro “La ruta del segundo viaje de Don Quijote desde tierras manchegas hasta Andalucía” por participante.

Guía de los platos

1. DUELOS Y QUEBRANTOS DE GRISÓSTOMO

Todos conocemos como empieza el Quijote:

"En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor" (Parte I CapítuloI).

Pero pocos saben que continúa haciendo alusión directa a la comida, y entre otras viandas, habla por supuesto de los Duelos y Quebrantos

"Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda"

(Parte I CapítuloI)

Grisóstomo es enterrado de mal de amores ( por duelo y quebranto de su pobre corazón) en la famosa Fuente del Alcornoque. De ahí que los Duelos y Quebrantos sean en nuestro menú los de Grisóstomo.

2. OLLA PODRIDA "VIANDAS DE CABALLERO PUDIENTE"

Un Caballero de los de la fantasía de don Quijote bien podrían tener de manera frecuente una olla podrida que llevarse al diente.

El nombre de "olla podrida" puede venir por varios ramales:

- Olla poderida, que viene de olla de los poderosos, de los pudientes.. Solo estos podían acercarse a este plato, llevaba todo tipo de carne, ya que la gente normal solo comía hierbas y verduras. La "e" habría desaparecido por evolución de la lengua quedando así la palabra podrida.

- También podía venir de lo poderoso que son los ingredientes qué lleva el guiso y que a la postre daría mucha fuerza a quien lo comiera.

- La palabra podrida se ha podido utilizar en su sentido habitual, el de pudrir, ya que al cocerse todo a fuego muy lento durante mucho tiempo todo tiende a deshacerse y quedar todo como la fruta cuando se madura en demasía.

3. MIGAS DE LA PASTORA MARCELA

Las migas son la esencia culinaria pastoril, plato muy popular, antiguo y humilde pero no por ello menos sabroso que otro. Típicas de la mancha, se hacen con pan muy duro que hay que tenerlo bastante tempo en agua, después de bien escurrido se ponen en la sartén y hay que darles muchas vueltas.

Se dice de la pastora Marcela, que es el primer personaje de la literatura española que reivindica la libertad de la mujer. Marcela hace un magnífico discurso en el Capítulo XIV que sólo el "Loco Sensato" de don Quijote, que embiste a gigantescos molinos de la ignorancia, es capaz de entender.

4. REPARTIENDO BACALAO" (EN CAZUELA)

Recurriendo a un juego de palabras aludimos a la paliza que les dan los yangüeses a Don Quijote y Sancho

"Los yangüeses que se vieron maltratar de aquellos dos hombres solos, siendo ellos tantos, acudieron a sus estacas y, cogiendo a los dos en medio, comenzaron a menudear sobre ellos con grande ahínco y vehemencia Verdad es que al segundo toque dieron con Sancho en el suelo, y lo mesmo le avino a don Quijote, sin que le valiese su destreza y buen ánimo, y quiso su ventura que viniese a caer a los pies de Rocinante, que aún no se había levantado: donde se echa de ver la furia con que machacan estacas puestas en manos rústicas y enojadas" (Parte I Capítulo XV).

El bacalao es uno de los alimentos más antiguos que se usaban en los pueblos. Hay noticias que los vascos ya en el siglo XI abastecían a toda la península de bacalao.

Era un alimento muy utilizado por las clases más bajas y muy poco apreciado. En la edad media se hizo muy popular, ya que la iglesia obligo a comerlo los viernes de vigilia en vez de carne, costumbre que ha llegado hasta nuestros días. En el Quijote lo tenemos también aquí:

"A dicha, acertó a ser viernes aquel día, y no había en toda

la venta sino unas raciones de un pescado que en Castilla llaman abadejo, y en Andalucía bacallao, y en otras partes curadillo, y en otras truchuela. Preguntáronle si por ventura comería su merced truchuela, que no había otro pescado que dalle a comer (...) podría ser que fuesen estas truchuelas como la ternera, que es mejor que la vaca, y el cabrito que el cabrón. Pero, sea lo que fuere, venga luego, que el trabajo y peso de las armas no se puede llevar sin el gobierno de las tripas. Pusiéronle la mesa a la puerta de la venta, por el fresco, y trújole el huésped una porción del mal remojado y peor cocido bacallao y un pan tan negro y mugriento como sus armas" (Quijote, Rico, 53).

5. GUISO DE LAS BODAS DE CAMACHO

Si hay un plato digno de ser nombrado como de El Quijote es éste que hemos llamado “Guiso de las Bodas de Camacho” y que combina la tradición, la fantasía y el gusto por el buen comer, un guiso poderoso y concurrido de buenos y nutritivos ingredientes, lo justo para alimentar a impacientes estómagos en tan famosa ocasión como impone la fiesta de una boda, compartida junto con los mejores amigos, familiares y demás voluntarios en tan digna ocasión.

“En la boda de Camacho y Quiteria, los criados, agasajaron a los invitados a lo largo de la semana con viandas de corral, orza, horno y bodega. Cuando el festín hubo acabado, dióles Camacho a la servidumbre permiso para preparar su comida, cogiendo lo que quisiesen de sus corrales y celebrar así también ellos, con un guiso, la boda de Camacho. Con tal ánimo se dispusieron a tirar del cuello y desplumar a todas las gallinas que aún quedaban, remojaron el pan, que con perejil y ajos rojos, bien picados, mezclaron con las sobras del pernil y amasaron con los huevos que no faltaron, frieron las manoseadas pellas o albóndigas, que luego, después de hervir las gallinas, con almendra machacada y sal, hacen un caldo que se puede cortar, juntaron todo en la olla en el último hervor, espesándose aún más la salsa con las albóndigas, aunque si bien, éstas llegaron diezmadas a la olla por el trasiego del vino y de los mozalbetes en los fogones"

…Todo lo miraba Sancho Panza […] Primero le cautivaron y rindieron el deseo las ollas, de quien él tomara de bonísima gana un mediano puchero; […] y así, sin poderlo sufrir ni ser en su mano hacer otra cosa, se llegó a uno de los solícitos cocineros, y con corteses y hambrientas razones, le rogó le dejase mojar un mendrugo de pan en una de aquellas ollas.”(parte 2 capítulo XX).

6. FRUTAS DE SARTÉN

Para endulzar un poco la historia del "Caballero de la Triste Figura" tomaremos ahora un postre dulce y tradicional; las "frutas de sartén" .

Es «Pasta de harina, a que se suele añadir huevos y azúcar, hecha en diferentes figuras, y frita después en manteca o aceite» . Este dulce toma diferentes nombres: almojábanas, toronjas, acaravías, etc.

Todo lo miraba Sancho Panza, y todo lo contemplaba y de todo se aficionaba. Primero le cautivaron y rindieron el deseo las ollas, de quien él tomara de bonísima gana un mediano puchero; luego le aficionaron la voluntad los zaques, y últimamente las frutas en sartén, si es que se podían llamar sartenes las tan orondas calderas (Quijote, Rico, 794).