Brazatortas

En una zona limítrofe con el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona

Ecologistas en Acción pide el archivo de los proyectos de centrales solares en Brazatortas

Ha presentado alegaciones a los 11 documentos iniciales de proyectos que incluyen 15 plantas solares fotovoltaicas y el sistema de evacuación conjunto que se pretenden instalar

La Comarca

09/03/2020

(Última actualización: 10/03/2020 10:22)

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Ecologistas en Acción ha pedido el archivo de los proyectos de centrales solares de Brazatortas en una zona limítrofe con el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona. La organización ecologista ha presentado alegaciones a los 11 documentos iniciales de proyectos que incluyen 15 plantas solares fotovoltaicas y el sistema de evacuación conjunto que se pretenden instalar.

Comunicado completo

Ecologistas en Acción-Ciudad Real y Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia hemos presentado alegaciones a los 11 documentos iniciales de proyectos que incluyen 15 plantas solares fotovoltaicas y el sistema de evacuación conjunto que se pretenden instalar en el término de Brazatortas, en una zona limítrofe con el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona.

En primer lugar, consideramos que todos los proyectos deben archivarse puesto que forman un único polígono industrial fotovoltaico cuyos impactos ambientales debe evaluarse, de acuerdo a la ley, mediante una Evaluación de Planes y Programas y no mediante una evaluación simplificada u ordinaria como la que se pretende realizar.

Tratándose del mismo tipo de instalaciones, en la práctica se trata de un único proyecto de macroplanta fotovoltaica en la cual la mayoría de los efectos sobre el medio ambiente se sumarían. Además, los proyectos se han fragmentado malintencionadamente y sin argumentos técnicos en 16 partes para que, no superando los 50 megawatios de potencia por planta, se tramite ante las administraciones autonómicas de Castilla-La Mancha y no ante las estatales, como correspondería realmente. De esta manera se evita también el sometimiento a una Evaluación Especial Estratégica de Planes y Programas, que requiere un procedimiento más exigente que la evaluación simplificada. Esta urdimbre en fraude de Ley es de tal magnitud, que solo por ese motivo deben de ser rechazados los proyectos iniciales ahora sometidos a consultas.

Además, estas industrias suponen una recalificación del suelo que altera radicalmente su valor y que, en el caso concreto de Brazatortas, ya supuso una delimitación antinatural del Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona; parece claro que alguien ya tenía calculado el destino del suelo excluido y el beneficio que iba a proporcionar. En este sentido tenemos que resaltar que no han sido evaluadas alternativas de implantación fuera de este lugar, como si no existiera otro terreno potencial en el sur de la provincia.

En la Evaluación Ambiental Estratégica de la industria solar fotovoltaica que debe realizar la Junta de Comunidades deben designarse las zonas más aptas para esta actividad y las zonas excluidas por su alto impacto ambiental como, por ejemplo, por encontrarse en la periferia de espacios protegidos, afectándolos. Igualmente, dado que las grandes extensiones de placas solares suponen una transformación del medio a mucha mayor escala que si se hace de forma dispersa, deberían establecerse un conjunto de normas para definir la máxima extensión, la separación y concentración de las plantas. Además, para que la actividad sea verdaderamente sostenible es necesario regular el autoabastecimiento individual, social y municipal, aprovechando preferentemente las cubiertas de los edificios de los núcleos urbanos.

Los proyectos se localizan en el norte del valle de Alcudia, dentro de la unidad geomorfológica del descomunal anticlinal desventrado en que afloran rocas de 500 millones de años y cubierto de grandes extensiones de pastizales y dehesas, creados por los usos humanos durante siglos. A pesar de no estar dentro de los límites administrativos forma parte del ecosistema y del paisaje del espacio natural protegido y, por tanto va a afectar al mismo, a su integridad ecológica y a los procesos que se tratan de conservar por la Ley 6/2011, de 10 de marzo, de Declaración del Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona.

Entre los impactos ambientales que causaría el proyecto destacamos los impactos sobre la fauna amenazada, la red europea Natura 2000 y el paisaje. Los proyectos se encuentran rodeados por dos Zonas Especiales de Conservación de la Red Natura 2000, en concreto afectaría a la coherencia, conectividad y funcionalidad de la ZEC/ZEPA Sierra Morena (ES0000090) y la ZEC Ríos Quejigal, Valdeazogues y Alcudia (ES4220007). La ZEPA y ZEC mencionados son de gran importancia para la conservación de aves rapaces catalogadas en peligro de extinción en Castilla la Mancha, como el águila perdicera (Aquila fasciata), el águila imperial (Aquila adalberti) y la cigüeña negra (Ciconia nigra), especies que cuentan con su preceptivo plan de recuperación en nuestra región. Por su parte el alimoche (Neophron percnopoterus) también está presente en la zona, siendo una especie en declive en la provincia de Ciudad Real. Estos lugares de interés comunitario también pueden actuar como corredores para el lince ibérico (Lynx pardinus), entre sus zonas de cría de Sierra Morena Oriental y Central. La zona del proyecto está dentro de las designadas zonas de dispersión del águila perdicera, y de las zonas de importancia del águila imperial ibérica, buitre negro, cigüeña negra y lince ibérico. Así mismo se encuentra próxima a las áreas críticas del águila perdicera, cigüeña negra, águila imperial ibérica, buitre negro y lince ibérico.

No se puede olvidar la importancia que tiene la trashumancia en la comarca, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO el 11 de diciembre de 2019. Este valle es el principal invernadero de la península y está recorrido por múltiples vías pecuarias. Las que se verían más perjudicadas son: la Cañada Real Soriana Oriental y la Cañada Real de Puerto Suelta, que quedarían en el mismo borde Oeste y Este, respectivamente, del polígono fotovoltaico, con el consiguiente impacto paisajístico y cultural; y el Cordel del Burcio que sería atravesado, en su nacimiento, por la línea eléctrica de evacuación de energía.

Además de varias vías pecuarias, se vería severamente afectado el histórico Camino Real de la Plata o de Toledo-Córdoba, que se vería físicamente dentro de la instalación industrial.

Finalmente, el paisaje será uno de los elementos del medio que se verá modificado de forma crítica al localizarse los proyectos en una zona atravesada por la carretera nacional 420 que da entrada a la mayoría de visitantes del espacio y será visible desde la mayoría de observatorios en altura del valle en una amplísima cuenca visual. La transformación que sufrirá este espacio será equivalente a la de los invernaderos de Almería y convertirá el paisaje en una zona industrial rechazada por la fauna e inesperada para los visitantes y que restará calidad a la experiencia turística. Este impacto contraviene el Convenio Europeo del Paisaje ratificado en 2008 por el Reino de España y los Planes de Ordenación del Territorio de Castilla-La Mancha.

En definitiva, aunque el proyecto se venda como necesario para el desarrollo sostenible, en la práctica perjudicará a las actividades económicas sostenibles actuales causando una pérdida en el valor de su imagen y atractivo y un impacto en las actividades ecoturísticas actuales en cuya promoción se han invertido cuantiosos fondos europeos.