Opinión

Artículo firmado por Javier Márquez

Poético poéxito

Javier Márquez

15/02/2020

(Última actualización: 15/02/2020 13:56)

Imprimir

Hay días que empiezan bien y, para un servidor, ayer empezó de manera inmejorable cuando recibió en su guasap un mensaje en el que Susana le comunicaba que su pareja le había regalado mi libro Tacones Rojos como obsequio de San Valentín. Luego, la suerte continuó, y tuve la oportunidad de hacerme una fotografía con ellos y comentarles que, parafraseando a El Principito, si me dices que hoy alguien te ha regalado mi libro yo soy feliz hasta el verano... como mínimo.

El día feliz continuó cuando en el Centro Cultural de Puertollano Ciudad nos reunimos alrededor de una treintena de personas para celebrar el Día de los Enamorados con lecturas de poesía y música en directo. Este Primer encuentro de poesía y música fue organizado por la nueva asociación puertollanera Carburarte bajo idea de la escritora Isabel J. Romero y en la que nuestro presidente, Eduardo Egido, ejerció de eficiente maestro de ceremonias. Se sucedieron lecturas de composiciones propias y de grandes autores, siendo algunos de los lectores Sergio López y otros miembros del grupo Aldabón, así como María de Gracia Chicharro, Josy Gómez, Lola León, Isi Ruiz, Manuel Valero, Eduardo, Susana González, Enrique López Buil, Luisa Gallardo, Cristina Díaz Aragón, Maribel Canal, etc.

El apartado musical corrió a cargo del Grupo Febo con Víctor Manuel Gutiérrez Caballero sacando al talentoso trovador que lleva dentro y que nos deleitó con temas musicados propios y ajenos. Momentos álgidos fueron cuando acompañó a la guitarra a Lola León y María José, Pepa, con el Pero a tu lado de Los Secretos y el otro con el Palabras para Julia en versión acústica con el escritor Manuel Valero y un servidor a la segunda guitarra. Entre medias y al final, respectivamente, Pepa y yo, subidos a nuestros Tacones Rojos Sonoros hicimos mi canción Gritos en tu pared, en la que se produjo el momento mágico de que fuese emotivamente coreada y palmeada por los asistentes en los estribillos, y la siempre hipersensible Nube (sí o sí) que compuse a Maribel Canal.

Y todas esas cosas pasan cuando hay voluntad organizativa y se unen personas de buena voluntad con sensibilidades artísticas y literarias alrededor de unas humildes mesas para fundir música y poesía, esas dos enamoradas que llevan desde milenios apasionándose la una a la otra, rondándose, engalanándose, mitificándose, ligándose, llevándose mutuamente el polen de la fertilidad y la proliferación con reciprocidad y, afortunadamente, casi siempre, con alevosa nocturnidad. En definitiva que la poesía escrita se sublima cuando es recitada con arte como sucedió ayer y se glorifica a los dioses de la música cuando se acompaña con unos sencillos y efectivos acordes nacidos de las manos de trovadores eternos.

A ver si me vaga y otro día os vengo a contar más cosas bonitas que ocurren en mi Puertollano Ciudad.

Javier Márquez