Puertollano

Tal y como ha afirmado su director general Jordi Aguiló

Ence supedita la construcción de una segunda planta en Puertollano a una nueva subasta energética

La idea es que la de llevar a cabo la hibidración de la planta ya existente con la central termosolar que hay a escasos metros, lo que permitiría “trabajar ininterrumpidamente cómo mínimo desde las seis de la mañana hasta las doce de la noche"

La Comarca

13/02/2020

(Última actualización: 13/02/2020 21:53)

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Jordi Aguiló, director general de Ence, ha supeditado la construcción de una segunda planta de biomasa en Puertollano a la convocatoria de una nueva subasta energética, tal y como ha afirmado a los periodistas que han visitado la central Biollano.

La idea es que la de llevar a cabo la hibidración de la planta ya existente con la central termosolar que hay a escasos metros, lo que permitiría “trabajar ininterrumpidamente cómo mínimo desde las seis de la mañana hasta las doce de la noche, que son las horas de máximo consumo de electricidad”, ha indicado Aguiló.

Dicha termosolar, sin embargo, se encuentra actualmente parada, por lo que según Aguiló “ahora lo que está pasando es que consumimos energía en lugar de producirla, algo que no sucedería si ya estuviera hibridada con la planta de biomasa ya que el funcionamiento en continuo y la gestionabilidad de esta llevaría vapor a la turbina de la termosolar y la mantendría activa”.

Así pues, y tal y como se ha hecho eco el periodista Javier Rico en la web energiasrenovables.com, todo está pendiente de que el Gobierno de España apruebe nuevas subastas de electricidad renovable, y específicamente para este tipo de tecnologías más innovadoras. “Mientras tanto, este proyecto y otros similares que nos gustaría poner en marcha tienen que esperar”, declaraba Aguiló.

Durante la visita de periodistas organizada por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), de la que Aguiló es presidente de la sección de Biomasa, también se comprobó que las montañas de carbón que antes dominaban las campas de la antigua instalación de Elcogas están repletas ahora de varios tipos de biomasas: residuos de cultivos de maíz, arranques de sarmientos, astillas de explotaciones forestales y especialmente orujillo.

De las 238.000 toneladas al año que entrarán en la caldera fabricada por Gestamp, más de la mitad (130.000) proceden de la industria oleícola, en concreto orujillo, lo que asegura un colchón importante de materia prima disponible. El segundo montante en importancia es de los sarmientos (60.000), repartiéndose el resto entre hojas de olivos y restos forestales y agrícolas.

Jordi Aguiló y Carlos M. Retortillo, director de Operaciones de Ence, enfatizaron que “la biomasa que empleamos es local, transportada desde un radio aproximado de unos 80-90 kilómetros, porque si la traes desde 200 o 300 kilómetros no sólo pierdes el componente de sostenibilidad ambiental, sino también el económico”.