Puertollano

Acaba de publicar 'Los últimos libros' con la editorial Universo de Letras

Antonio Castillo: “En el resurgir de Puertollano nos va la vida”

En estos momentos está ilusionado con poder vender su libro en Puertollano y también esperanzado con hacer su deseo realidad después de enviar un ejemplar a una conocida librería local “para que valoren ponerlo a la venta”

La Comarca

12/01/2020

(Última actualización: 13/01/2020 10:14)

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El periodista de Puertollano, Antonio Castillo, publicaba el pasado mes de diciembre 'Los últimos libros' y en el poco tiempo sucedido desde su feliz parto literario ya se muestra “muy sorprendido por el interés de la gente, tanto por los autores de los que escribo como por los temas que tratan y por supuesto sus libros”.

Receptivo y sobre todo muy amable y atento ante la llamada de nuestro digital, Antonio Castillo describe su primer libro como “artículos breves que al final te acaba enganchando. No es un libro fácil pero, al enlazarlo con cuestiones personales que tienen que ver con la vida de la gente, llama la atención”.

En su gestación ha primado que, por una parte, la editorial donde trabaja le animó a publicarlo para hacerlo llegar en principio a amigos y familiares. Aunque en estos momentos está ilusionado con poder vender su libro en Puertollano y también esperanzado con hacer su deseo realidad después de enviar un ejemplar a una conocida librería local “para que valoren ponerlo a la venta”.

Y, por otra, que al ser “muy, muy, muy lector de toda la vida” y tener “una biblioteca estupenda” al leer libros de gente muy conocida en sus países siempre le ha enfadado mucho que sean “casi desconocidos en España”. Por ese motivo creó un blog donde “semana a semana iba desenterrando estos libros hilándolos con alguna historia de ficción” que ha sido el germen de su primera obra.

35 años en Madrid

Antonio Castillo vivía en la calle Lope de Vega, estudió en el colegio Ramón y Cajal e Instituto Fray Andrés y salió de su Puertollano natal al que confiesa amar “con locura” y en el que mantiene algunos vínculos familiares como el de su prima Herminia Vicente Rodríguez Borlado, ex concejal socialista del ayuntamiento de Puertollano, cuya madre era hermana mayor de su madre.

A su llegada a Madrid hace 35 años fue amigo y compañero de piso durante casi un lustro en la zona de Pacífico de Madrid del también puertollanense Marcelo Expósito, ex diputado y activista en movimientos por los derechos sociales. “Luego ya le perdí la pista hasta que hace unos días lo encontré en El Retiro esperando un taxi nos dimos un abrazo y me dio una gran alegría”. Sobre Marcelo opina que es “muy humilde ya que podría ir de mucho, con la cultura que tiene y la gente a la que conoce, y a pesar de todo eso es un tío muy discreto. Escribe artículos de filosofía y demás y lo ves en charlas y te das cuenta de su nivel”.

En la actualidad trabaja como corrector en la editorial Universo de Letras, pero antes estuvo en el diario deportivo Marca unos 26 o 27 años. “Me gustaba el mundo del Motor y demás y al final acabe un poco como responsable de esta área, imagínate con la movida de Fernando Alonso y demás, y luego me hice cargo de la página web y al final, como decía un amigo mío sevillano, después de 25 años irte a viajar por ahí acabas más quemao que las orejas de Niki Lauda” añade nuestro paisano.

La madrileña Pilar es su pareja con la que vive “sin lujos pero bien” y no tienen hijos, por lo que disfrutan de sus sobrinos “sin tener la responsabilidad de los padres”.

Resurgir de Puertollano

Viene a Puertollano siempre que puede y con viajes de ida y vuelta en el día porque no tiene casa propia aquí. “Yo cuando voy es deprimente porque al bajar por la calle del AVE se alquila o se vende y ahora la que ha cobrado vida es Ciudad Real cuando antes Puertollano era un lugar con mucha más actividad social” lamenta.

Recuerda las movidas poperas por las que pasaron “lo mejorcito de lo mejorcito” del pop español y además en una época inmediatamente anterior a la de que todos esos grupos se hicieron famosos. Unas movidas “buenísimas” que comenzaron en la explanada de la Virgen de Gracia y luego siguieron en los terrenos del Gimnasio Municipal de calle La Copa que ahora ocupa el Centro Cultural y donde recuerda como tiraron “un bote a Eduardo Benavente”.

Reconoce que siempre que viene a Puertollano se da “un paseíto” recordando sus vivencias en Puertollano, pasando por la calle La Copa, Instituto Fray Andrés y pabellón Luis Casimiro, “que además fue mi entrenador cuando jugaba en el Puertollano donde tuve una lesión gravísima en la pierna que marcó mi vida deportiva”.

No obstante confía “en el resurgir de Puertollano con nuevas empresas y sobre todo atrayendo a gente joven que podría lograrse solo con traer algo de la Universidad de Ciudad Real para que los alumnos se pudieran quedar aquí después”.

Antonio Castillo cree que en todo esto “nos va la vida”.