Nacional

Únicamente 45 delegaciones asistentes, además de las instituciones

Exigua realidad para activar la Conferencia Mundial sobre el Clima

Intensas gestiones diplomáticas hasta última hora para asegurar máximo nivel de asistencia

Jesús Antonio Rodríguez Morilla

29/11/2019

(Última actualización: 01/12/2019 12:19)

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Nuestra presencia temprana en las instalaciones en las que tendrá lugar a partir de la próxima semana la Conferencia Mundial sobre el Clima tenía como uno de los objetivos previstos comprobar el grado de funcionamiento inicial del sistema de acogida e instalación de Participantes en dicha cumbre.

Los mostradores de acreditaciones en un largo pasillo de 20 habitáculos funcionaban perfectamente con personal suficiente y amable. Otra cosa diferente sucedió cuando franqueamos los accesos hacia la Sala de Prensa, desértica en cuanto a visitantes, sin señalización específica y suficiente, atendida por seis profesionales, de los cuáles, debido a la escasez de demanda informativa, tuve la suerte de que cuatro de ellos me atendieran a la vez en una especie de comité de bienvenida, por lo cual quedé profundamente agradecido, por su buena voluntad, pero huérfanos de información disponible por inacción de quien corresponda.

Adentrándonos algo más en dirección hacia los dos grandes pabellones destinados a acoger a los stands de las delegaciones, ninguna novedad aparte de lo habitual en estos casos, salvo la típica actividad desenfrenada de diversos especialistas en montajes de stands sencillos y funcionales que finalizarán sus labores como siempre, en el momento exacto en que accedan sus ocupantes.

No se observaba en estas jornadas atrás excesivo optimismo por los mentideros de la villa en cuanto a la posible presencia de un número importante de altos mandatarios en la fecha de inauguración. Hasta ahora, vagas promesas afirmativas, pero ya conocemos el lenguaje diplomático...

Me consta el esfuerzo de nuestros altos funcionarios, principalmente por las cancillerías europeas, tratando de asegurar mínimos, pero España no atraviesa en estos instantes su mejor momento seductor allende fronteras, no siendo necesario remontarse más allá de la reciente composición de la nueva Comisión Europea para observar que nuestro material de estructura como país no es precisamente noble y fiable, aunque se realizan esfuerzos hasta parlamentarios de todo tipo, con más valor simbólico que práctico.

En política internacional, el prestigio, aunque sea transitorio, pesa y se comercia con el mismo, pero si ocurre lo contrario, como sucede de un tiempo a esta parte en España, nos encontramos con resultados complicados, dispares y repletos de incógnitas.

Y no me refiero que nuestra situación interna vaya a influir en los resultados de la Cumbre, ¡no! pues ya de por sí los tienen, propios e incuantificables, pero como anfitriones despertamos recelos y desconfianzas por la frenética carrera en pos de la organización del evento que dada la situación internacional nacía cadáver, eso sí, para algunos magníficamente maquillado.

Según la organización, Europa y África con 14 delegaciones cada una de ellas, serán las de mayor representatividad. La primera, algo alejada del número que compone la UE. En el lado contrario, Latinoamérica, con tres representantes, Brasil, Chile y Colombia, en un auténtico esfuerzo dadas sus circunstancias actuales.

Veremos cómo se expresan EEUU, China e India en los próximos días, mientras tanto continuaremos preguntando qué sucede con nuestros ,ares, los incendios, el deshielo, las subidas nivel del mar o la desertización.

Jesús Antonio Rodríguez Morilla, doctor en Derecho