Puertollano

La Corporación municipal ha recordado de esta forma a las 52 mujeres asesinadas en 2019

Minuto de silencio y declaración institucional contra la violencia de género en el Pleno de Puertollano

Pide a los medios de comunicación y a los agentes sociales y culturales "un auténtico compromiso para que denuncien la desigualdad y las violencias machistas con claridad, objetividad y respeto"

La Comarca

28/11/2019

(Última actualización: 30/11/2019 16:29)

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La sesión plenaria del mes de noviembre de Puertollano se ha iniciado con la lectura por parte de la alcaldesa, Isabel Rodríguez, de una declaración institucional contra la violencia hacia las mujeres que ha continuado con un minuto de silencio en recuerdo a las 52 víctimas de este año.

El texto insta a trabajar "por una auténtica política de prevención que incluya de manera especial la coeducación y la educación para la igualdad en todos los ciclos del sistema educativo, pero también a seguir desarrollando campañas de información y sensibilización que persigan el rechazo de los estereotipos de género. No es admisible que el 25% de los jóvenes varones admitan la violencia y el acoso a las mujeres como algo normal en una relación", recalca.

La declaración aboga también "por continuar fortaleciendo el trabajo colectivo en el marco de los protocolos de coordinación destinados a la mejora de la atención de las mujeres que enfrentan la violencia machista y por que el Pacto de Estado incluya todas las formas de violencia e involucre a todas las instancias del gobierno, administraciones y poderes públicos para que se comprometan realmente".

Igualmente, se exige "una reforma del sistema judicial que victimiza a las mujeres en situación de maltrato ya que es necesaria la creación de nuevos juzgados de violencia de género en todas las instancias, con protocolos claros y formación obligatoria especializada para todo el personal que actúe en ellos".

También reclama "la protección especial de los menores frente a los padres maltratadores. Exigir más y mejor legislación en la protección y asistencia a las víctimas de la violencia sexual y acoso en el ámbito laboral, y en la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual".

Por último se pide a los medios de comunicación y a los agentes sociales y culturales "un auténtico compromiso para que denuncien la desigualdad y las violencias machistas con claridad, objetividad y respeto".

La declaración institucional

Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, el Ayuntamiento de Puertollano manifiesta su repulsa hacia todas las formas de violencia recogidas en el Convenio de Estambul y se suma a todas las voces que claman por un futuro en igualdad.

En 1999 la ONU declaró el 25 de noviembre “Día Interncional contra la violencia hacia las mujeres“

La fecha fue elegida en honor a las activistas hermanas Mirabal, torturadas y asesinadas por el dictador Trujillo en la República Dominicana, un 25 de noviembre del año 1960. Durante la dictadura de Trujillo, las hermanas firmaban sus mensajes de apoyo a la resistencia, con el seudónimo de 'Las mariposas', símbolo de transformación y vida, y símbolo de la lucha contra la violencia de género.

52 mujeres asesinadas y 3 menores, son las víctimas oficiales en lo que va de año. Desde 2003, que se hacen estadísticas, son 1.027 mujeres.

Para visibilizar y condenar estos crímenes, en memoria de todas las asesinadas, como muestra de solidaridad con sus familias, así como con las más de 30.000 mujeres que viven en España con orden de protección y con las miles de mujeres que sufren la violencia en su vida cotidiana, estamos aquí, hoy, para alzar la voz por todas ellas y por cada una, mujeres con una vida y un nombre, 52 mariposas con nombre propio.

La violencia machista hace imposible la convivencia democrática, impide el derecho a la igualdad y constituye un crimen intolerable contra los derechos humanos de las mujeres; reclamar nuestros derechos no significa quitárselos a los hombres.

Esta sociedad patriarcal de la que forman parte los integrismos religiosos, étnicos y culturales, los grandes machismos y los pequeños machismos, que por definición sostienen y defienden el sometimiento de las mujeres, siguen propiciando y tolerando que se perpetúen y normalicen los asesinatos, sólo por ser mujer.

No aparecemos muertas… a las mujeres nos matan.

En cualquier escenario: la casa, la calle, los centros de enseñanza, en las fronteras, en los CÍES, en un centro comercial, en los parlamentos, en el lugar de trabajo, en un bar, en un local de ocio, en un prostíbulo… y de mil formas: estranguladas, ahogadas, quemadas, atropelladas, tiroteadas, apaleadas, acuchilladas… descuartizadas.

Todo le sirve al machista asesino ayudado por un sistema que lo encubre. Es intolerable. Basta ya!

No hablamos de cualquier violencia, sino de una específica con mil caras responsables, una manada que persigue siempre a la misma presa: las mujeres.

Todas asesinadas.

Mujeres… asesinadas.

Da igual que sean ricas o pobres, con estudios o sin ellos mujeres migrantes o asentadas, urbanitas o rurales, de izquierdas o de derechas, lesbianas, hetero o trans… Da igual, Mujeres…Muertas.

Estamos hartas de repetirlo año a año, hartas de tener que justificar y demostrar lo evidente, reclamar lo que por derecho nos corresponde y pagarlo con nuestra vida.

El maltrato a las mujeres impacta en la vida de todos. Una sociedad que lo tolera y que mira hacia otro lado no tiene futuro. Ya sea de modo personal o institucional hay que derruir esa complicidad con el terrorismo machista porque: el machismo mata.

El machismo tiene responsables y cómplices, en los medios de comunicación, que reproducen sin crítica las violencias estructurales; tiene responsables y cómplices entre jueces y fiscales, que aplican las leyes interpretándolas con mentalidad sexista; tiene responsables y cómplices en la política, las religiones, la cultura, la música, la publicidad, las redes sociales, los medios audiovisuales y pornográficos que se sirven de su posición influyente que, casualmente, es donde se mantiene y reproduce el machismo y el patriarcado.

La lucha es global, por eso no podemos acabar sin exigir a la sociedad, a las autoridades y organismos responsables, que actúen de forma eficiente, firme y decidida.

Por todas las víctimas, las de las estadísticas y las que lo son de forma callada y anónima, en su ámbito familiar, en el trabajo, el instituto o la universidad, a las que les decimos que no están solas, que aquí estamos por ellas.

Para combatir la violencia hacia las mujeres no basta con decir NO a los golpes y las vejaciones. Hay que comprometerse con una acción decidida a favor de la igualdad y exigir a los poderes públicos lealtad con este compromiso.