Almodóvar del Campo

Ponentes de esta entidad abogan por hablarlo en familias y centros docentes

Mamachama avisa en Almodóvar sobre la "pornografía dominante que denigra a la mujer"

Tan interesante cita se enmarcó en las Jornadas Contra la Violencia de Género

La Comarca

27/11/2019

(Última actualización: 28/11/2019 07:10)

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Las Jornadas Contra la Violencia de Género que organiza Ayuntamiento y Centro de la Mujer de Almodóvar del Campo, tuvieron en la tarde del martes una muy interesante charla en torno a la influencia de la pornografía como elemento desvirtuador de la igualdad pues, más bien al contrario, supone otra forma de fomento de violencia hacia la mujer.

Era impartida en el Teatro Municipal por Irene Piedrabuena y Saúl Sánchez, ambos de la organización Mamachama, que trabaja por el empoderamiento comunitario y en especial de las mujeres, ofreciendo talleres para sensibilizar en torno a la prevención de la violencia de género en centros educativos, principalmente en Colombia y España.

A ambos les agradeció su presencia la teniente de Alcalde delegada de Participación Ciudadana, Lidia Paz, recordando que “es un hecho que la pornografía es cada vez más fácil acceder a ella, la tenemos en Internet y en nuestros teléfonos móviles y, en general, muestra también formas de denigración de la mujer”.

Así, la cita abordó la afectación de estas imágenes en las relaciones de pareja y sobre “cómo se propicia desigualdad en un mundo en el que hombres y mujeres ya somos iguales ante la ley, pero, sin embargo, en ciertas creaciones como la música, videoclips, pornografía, o en Internet, se reproduce la desigualdad de manera constante”.

Acceso sin control desde edades cada vez más tempranas

Piedrabuena recalcaba que esta realidad tiene “una afectación fuerte, por lo que no podemos decir que vivimos todavía en sociedades igualitarias”, lamentando el precoz inicio en el acceso a contenido pornográfico a edades muy tempranas; “según los datos, a los ocho años un niño o niña puede ya haberlo visto por primera vez”, apostillaba.

Además, enfatizaba la ponente, “si analizamos los mensajes o los vídeos más vistos en portales del sector, se puede ver cómo han aumentado también la visita a escenas en las que se reproducen violaciones múltiples, o en los que se trata a las mujeres aún más como objetos sexuales, como si directamente fueran una alfombra”.

La falta de un juicio crítico, sobre todo entre adolescentes, “tiene una repercusión muy directa en estas edades, pues están recibiendo mensajes de cómo deberían actuar en las relaciones íntimas que, en modo alguno, responden a unas relaciones que deberían ser, sencillamente, afectivo-sexuales”.

Su compañero, Saúl Sánchez, llamaba a la responsabilidad personal como fórmula en la que la industria del porno aborde otro tipo de escenarios. Es decir, que “dejemos de consumir todas las conductas que entendemos son desiguales y mantienen esta injusticia que hay que erradicar”.

Y es que, en la demanda de otros contenidos, estará la variación en la oferta de las producciones de pornografía. “La conciencia que tiene esta industria es la del consumo y el consumo es personal, de manera que el replanteamiento personal de esos consumos es lo que puede provocar una afectación industrial”, advertía.

Sánchez insta a “dejar de reforzar esos patrones de comportamiento, que hacen una sociedad desigual, precisamente desde casa, desde la jerarquización de padres, madres e hijos, mirando cómo podemos generar realmente soluciones desde las personas, entendiendo que el problema va mucho más allá de lo que las pantallas nos muestran”.

Al respecto, Irene Piedrabuena aconseja “generar espacios donde se pueda hablar de este tipo de temas, porque el sexo y la pornografía sigue siendo un tabú; todavía hay muchas familias que no quieren hablar de eso y resulta que cuando vamos a hacer talleres en institutos o centros escolares, a una edad temprana ya lo están viendo”.

Asimismo, enfatizaba, “como la educación es una segunda oportunidad”, abogaba esta especialista en abordar la cuestión en estos ámbitos, para que “tengan una perspectiva crítica ante estos contenidos”, generando “espacios donde se pueda compartir y se pueda dialogar sobre esos temas”.

Adjuntos

Irene Piedrabuena, ponente Mamachama:

Saúl Sánchez, ponente Mamachama: