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El acto central de la jornada fue la conferencia impartida por Antonio Gómez, biólogo de Pajuelo Consultores Apícolas

Sigüenza acoge el XXIV Día de la Abeja

La alcaldesa, María Jesús Merino, agradecía a la Asociación de Apicultores de Guadalajara y al Centro Apícola 'El Colmenar de Valderromero' la celebración de esta jornada en la Ciudad del Doncel

La Comarca

07/10/2019

(Última actualización: 07/10/2019 20:45)

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La Asociación de Apicultores de Guadalajara celebró el pasado sábado en Sigüenza la vigésimo cuarta edición del 'Día de la Abeja'. La jornada se inició con la visita a las instalaciones del Centro Apícola 'El Colmenar de Valderromero'. El acto contó con la presencia de varios concejales seguntinos que mostraron la implicación del Ayuntamiento con el sector.

La regidora mostró su total apoyo y el del Gobierno municpal iniciativas tan potentes como la de Jesús Donoso y su Centro Apícola, que acogieron la celebración, dándole las gracias por ponerla en marcha en Sigüenza. “Estas instalaciones suponen un revulsivo a nivel turístico porque atraen a nuestra localidad a muchos visitantes que consideran que el sector de la apicultura constituye un eje fundamental de la economía de nuestra provincia”.

El acto central de la jornada fue la conferencia impartida por Antonio Gómez, biólogo de Pajuelo Consultores Apícolas, empresa que ha trabajado en algunos países de Sudamérica, Portugal, Nueva Caledonia o la Polinesia francesa asesorando a colectivos del sector. Como introducción a su charla que versaba sobre “La calidad de la miel”, realizó varias consideraciones sobre la importancia de la abeja en la sociedad tal y como hoy se conoce. “El Día de la Abeja nace de una inquietud social en todo el mundo que considera a este ser vivo como un elemento muy importante para el mantenimiento de la cultura humana. Por este motivo, la ONU declaró, hace dos años, el 20 de mayo como el Día Internacional de la Abeja”.

En su discurso, además, subrayó la importancia de que se mantenga en las mejores condiciones el sector apícola, “según la FAO, un tercio de los alimentos que se consumen en el mundo han sido producidos, en mayor o menor medida, por la intervención de la abeja. Además, poliniza mucha vegetación silvestre y gracias a las visitas de las abejas esta vegetación se reproduce, sirve de sustento a los animales en las cadenas tróficas y fija el suelo, impidiendo la erosión y la desertización”.

También se refirió a la problemática que sufre el sector en la actualidad con la plaga de las abejas, la varroa, presente en la península desde el año 85. “Este ácaro se carga a una colmena en un año o dos”. Añadió que la población de abejas productoras de miel silvestre depende total y exclusivamente de que los apicultores mantengan sus explotaciones apícolas y reseñó que desde hace un par de años el sector se encuentra en crisis, “los precios de la miel han bajado para el productor y existen problemas de suministro, de cambio climático, que está revolucionando el mercado y la actividad en sí”.

Esta situación ocasiona que algunas explotaciones lo pasen mal y se planteen proseguir con su labor porque ya no les resulta rentable económicamente. El ponente consideró vital que estas explotaciones apícolas se mantengan en el campo “porque ocupan un territorio que de otra forma no tendría ningún aprovechamiento, porque fijan población en las zonas rurales más despobladas y ayudan a la polinización de la vegetación silvestre y a la producción de frutos y semillas que utilizamos en nuestra alimentación”. Y aportó un estudio del Ministerio de Agricultura francés que revelaba “que por cada euro que saca un apicultor de sus colmenas, esas mismas colmenas han producido 30 € cada una en productos agrícolas relacionados con su entorno”.

En relación con la calidad de la miel, destacó las cualidades de la producida en la España Mediterránea. “Tenemos una miel fantástica porque el clima, con épocas de sequía en verano y pocas lluvias, hace que las plantas sean más aromáticas. Así, el tomillo, el espliego o el romero producen unos aceites esenciales y parte de esos aromas se transfieren a la miel, aportando al producto un nivel cualitativo diferencial”.

Tras la ponencia, se abrió un turno de preguntas donde se debatieron los temas más candentes que afectan a esta actividad tan importante en Guadalajara. La jornada se cerró con una comida de hermandad entre todos los asistentes. También, durante el sábado y el domingo, se pudo visitar una exposición con fotografías y material apícola.

Tras veinticuatro ediciones recorriendo municipios de la provincia, el “Día de la Abeja” se ha convertido en una jornada ineludible para los apicultores de Guadalajara, que compartieron un día de confraternización e intercambio de opiniones sobre el desarrollo de su actividad y necesidades del sector, además de cuestiones de formación.

La Asociación de Apicultores de Guadalajara, con 40 años de existencia, cuenta con cerca de 800 socios, siendo una de las más numerosas de España, y una Agrupación de Defensa Sanitaria Apícola que agrupa a 460 apicultores.