Puertollano

Toda una historia de superación y lucha contra la obesidad mórbida

Puertollano: Una nueva vida para Teo... con 195 kilos menos

El joven puertollanense de 35 años, residente en la localidad valenciana de Turís, llegó a pesar 385 kilos. Tras someterse a un bypass gástrico, podría estar en su peso óptimo en unos 12 y 16 meses, y ya se plantea hasta encontrar trabajo, algo impensable para él hace tan solo unos meses

Mamen Fernández

14/08/2019

(Última actualización: 14/08/2019 20:05)

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Se propuso conseguirlo y cada día ve la meta más cerca. Teo Rodríguez, el joven puertollanese de 35 años residente en la localidad valenciana de Turís, continúa su lucha contra la obesidad mórbida, enfermedad que estuvo a punto de costarle la vida y con la que ha convivido en buena parte de su historia. Tanto es así que, desde que inició este periplo, ya ha conseguido adelgazar 195 kilos de los 385 que llegó a pesar, y que le llevaron en el verano de 2018 a estar ingresado en el Hospital de Manises, aquejado de una insuficiencia respiratoria.

En la actualidad pesa 190 kilos, todo un logro sin duda, y aunque a Teo aún le quedan por bajar unos 80-90 kilos más, lo tiene claro… “Eso se conseguirá”, afirmaba en declaraciones exclusivas a La Comarca de Puertollano, y sostenía que el plazo para alcanzar el objetivo, en palabras médicas, se podría extender entre 12 y 16 meses más.

Hay que recordar que el pasado mes de mayo, el joven puertollanense se puso en manos del doctor Carlos Ballesta, al que considera su “salvador”, para someterse a un bypass gástrico en el Hospital La Inmaculada de Granada. Una intervención en la que se le extrajo además la vesícula, y cuyo resultado a día de hoy, totalmente satisfactorio, le ha hecho disminuir unos 20 kilos al mes, los que hace un total de cerca de 60 kilos desde que se le practicó la operación.

Este caso resonaba el pasado año en los medios de comunicación cuando su familia denunció que uno de los traslados desde el Hospital de Manises (Valencia) hasta su domicilio se había hecho en un camión de mudanzas, algo inhumano que se convirtió en viral y que, por casualidades del destino, daba el pistoletazo de salida a una nueva vida para este joven.

Teo es sin duda una historia más de superación de las muchas que se pueden contar. El cambio físico que le ha propiciado la intervención le ha conllevado a poder disfrutar de las mismas cosas sencilla que la gente de su edad: hacer una vida “normal”, practicar deporte, pasear, nadar, ir al cine, salir de fiesta, llevar a sus sobrinas al parque, ponerse el cinturón de seguridad de cualquier vehículo, asearse, e incluso le ha traído como regalo a una nueva pareja, con la que ya lleva cuatro meses y dice sentirse “muy a gusto”.

Pero no solo eso, ahora ha cogido carrerilla y lo próximo para él es lograr encontrar un trabajo, y para ello, está dispuesto a hacer las maletas y coger rumbo hacia donde el destino le quiera llevar. En cuanto a las áreas en las que se podría mover es un todoterreno, dice. “Soy un guerrero y trabajaría en lo que sea”.

Muchos han sido los baches que ha saltado... creía que iba a morir en un camión de mudanzas, se ha expuesto a una operación delicada, le ha llegado alguna que otra infección, pero ahora es su momento… “Estoy pletórico, este es mi verano, me falta solo ir a Puertollano, que aún no he podido porque llevaba diez años sin salir a la calle, y ahora todo el mundo me pide que lo visite”, destacaba Teo, y se ha comprometido a visitar la ciudad industrial la próxima semana.

En definitiva, una historia que hay que ‘Vivir para contarla’, como bien refleja la obra del premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, y Teo no solo lo cuenta, la vive día a día, que es aún más importante.