Opinión

Del maestro y ex alcalde de Puertollano, Casimiro Sánchez Calderón

Homenaje al amigo y maestro de maestros D. Domingo Luis Sánchez Miras

El histórico socialista ciudadrealeño fallecía en la noche del 7 de agosto a los 80 años de edad

Casimiro Sánchez Calderón

09/08/2019

(Última actualización: 10/08/2019 09:45)

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Ha muerto Luis, gran amigo de sus amigos, gran pedagogo y gran socialista.

La lealtad a sus ideas y compañeros, el estudio, el afán por mejorar la escuela, una mejor justicia e igualdad, fueron una constante en su rica vida personal, profesional, sindical y política.

Comencé a trabajar con él en 1973. Secretario de la Inspección Educativa de Ciudad Real, nos ofreció la biblioteca de la Inspección para celebrar reuniones clandestinas a siete maestros de la provincia de Ciudad Real que soñábamos con cambiar el mundo y la escuela.

A partir de ahí hemos navegado muchas singladuras juntos compartiendo, casi siempre, planteamientos y estrategias.

Un Comité Provincial, a finales de los 70, en el que los cachorros de puertas giratorias, como después se demostró, enviados por Alfonso Guerra para hacerse con la Ejecutiva Provincial de los socialistas históricos: él mismo, Javier Paulino, Teresa, Justo Guerra, etc., pudo haberle decepcionado y tomar una decisión de abandonar el partido, pero sus ideas fueron más fuertes y ha seguido siempre defendiéndolo con la misma fuerza y fe de los que fueron mejor considerados.

Pocos socialistas a nivel nacional han tenido o tienen su inteligencia, su sabiduría, su experiencia, su capacidad de persuasión, sus conocimientos históricos, su cultura general.

El último artículo de él que he leído, sobre el machismo y la violencia contra la mujer, es un ejemplo.

Pocos políticos han creído en sus ideas con tanta coherencia como él. Siendo delegado provincial de Educación D. Macario Cuesta Polo, me llamaron al orden desde la delegación por las numerosas asambleas y huelgas que estábamos organizando en la provincia y fuera de ella, "te vamos a desterrar a Baleares, junto con Luis", me dijeron. Creo que la bondad de D. Macario y su profunda cultura nos salvaron del exilio.

Luis ha tenido su propia Odisea, no menor que la del clásico, y siempre llevó sus avatares con una gran personalidad y generosidad. Por eso, a pesar de que quisieron anularle por pura envidia, siempre fue más fuerte que sus adversarios.

¡Con cuanto respeto trataste a maestros y compañeros, amigo Luis!

Amigo Luis: ¡Más tarde o más temprano vamos a volver a encontrarnos en esa estrella eterna y rutilante adonde van a recargar y reforzarse las utopías de todos los tiempos Espero seguir aprendiendo de ti!

Casimiro Sánchez Calderón - Maestro y ex alcalde de Puertollano