Puertollano

La obra será puesta en escena por la compañía de teatro 'La Carbura'

¿Dónde tenéis las manos?

Es una mezcla de drama, humor, ironía, ternura y crueldad, cuyo autor es Víctor Manuel Gutiérrez Caballero, y fue galardonada con el premio del Certamen Literario 'Ciudad de Alcázar' en el año 1988

Javier Márquez

06/08/2019

(Última actualización: 06/08/2019 19:12)

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Obsesiones paranoicas, inteligencias extremas, delirios, locuras y corduras; es en este campo de batalla del escenario de la sala de un psiquiátrico donde se dan cita personajes histriónicos atormentados que se autodestruyen poco a poco mientras reivindican la potestad de sus manos. De todo esto y más se trata en esta obra ambientada en un sanatorio mental en el que estas faltas de ortografía, como las llamó el Creador de la Teoría de los nueve mundos de la cosmología nórdica, se mueven por la tragicomedia de la vida sin importarles a nadie.

Un texto de calidad que, además aporta, como no podía ser de otra forma teniendo en cuenta a su autor y a algunos de sus otros integrantes, unas pequeñas piezas musicales con la incorporación de una introducción interpretada por el autor y una canción compuesta especialmente para la obra por un servidor ¡más de treinta años después del texto original!. Y es que como dice Torcuato Luca de Tena en su laureada Los Renglones Torcidos de Dios: “La música es la más inútil, biológicamente hablando, de todas las Artes, y, por ello, por su pavorosa y radical inutilidad, es la más grande de todas ellas; la menos irracional, la más intelectual, la más espiritual, la más humana, en tanto que esto signifique superación de los seres inferiores”.

La obra, ¿Dónde tenéis las manos? del autor Víctor Manuel Gutiérrez Caballero, galardonada con el premio del Certamen Literario “Ciudad de Alcázar” en el año 1988 es pues una mezcla de drama, humor, ironía, ternura, crueldad y que también nos muestra los bajos instintos de las autoridades civiles y los impuestos sacrificios religiosos en las que se representa la caricatura de una sociedad que cada vez más camina hacia su propia autodestrucción basada en las prisas, en la comercialización y en la rentabilidad, donde nada es lo que parece, ¿o sí?, y en donde la pregunta recurrente ¿dónde tenéis las manos? nos hace navegar por universos infinitos e inabarcables de injusticias, alambradas de incomprensiones y heroicas rebeldías. Estas últimas, como siempre, con causa.

Es esta una nueva compañía de teatro llamada “La Carbura”, en la que hay un elenco bien seleccionado de actores básicamente amateur, pero que en su inexperiencia aportan frescura y talento a raudales y, sobre todo, la ilusión e implicación necesarias para llevar a cabo tan inmenso proyecto a pesar de las dificultades de crear desde el texto escrito, las escenas, los tiempos, las situaciones y ubicaciones de los personajes, los vestuarios y los decorados, en fin, toda la dramaturgia necesaria para que la obra “carbure”.

Deseando verla, escucharla, disfrutarla... y si se me permite la palabra, acaso inventada como concepto accional: ¡actuarla!

Javier Márquez, agosto 2019