Puertollano

Organización municipal: La relación de puestos de trabajo de un ayuntamiento (RPT)

Íber Puertollano: La RPT de un ayuntamiento es el alma de la acción municipal

¡Claro, que teniendo en cuenta que ya todos los servicios se privatizan ya pronto no harán falta ni RPT ni funcionarios!

Comunicado del Partido Ibérico (íber)

17/07/2019

(Última actualización: 19/07/2019 07:47)

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Abordar el reto de elaborar el organigrama de toda la organización municipal en lo que afecta a los trabajadores (funcionarios o no) con un detalle preciso y minucioso de los puestos de trabajo, responsabilidades, salarios, relaciones entre los distintos servicios, etc., implica la idea de una actividad meditada, coherente, constructiva, duradera y consensuada para construir un cuerpo, una unidad que funcione bien, que cree ilusión, que los propios ciudadanos la reconozcan como útil, que sea elemento de motivación para el trabajo, que facilite la labor del político, que sea bastión de una vida laboral segura, sana, alegre y eficaz.

El primer componente debe ser la lealtad, confianza, espíritu de verdad y realismo entre políticos y trabajadores.

El segundo, disponer de los medios necesarios; sobre todo, personal suficiente, dinero (todas las RPT cuestan más dinero), medios materiales, etc.

Es imprescindible la objetividad. De la misma manera que la objetividad de la naturaleza exige conocer el carácter teleonómico de los seres vivos y admitir que en sus estructuras y performances realizan un proyecto, las responsabilidades, las competencias, son a la RPT como las proteínas a la estructura funcional de los seres vivos y deben conseguir un proyecto objetivo.

Todos los trabajadores deben reconocerse en los demás servicios, han de existir interacciones entre los distintos departamentos, porque el ciudadano percibe desde afuera la gestión municipal de manera global.

Son necesarias estrategias de activación, mecanismos de motivación: el ascenso, paso a 2ª actividad, el reconocimiento permanente a la obra bien hecha, acceso a la formación permanente, etc.

La Corporación nunca puede ser elemento represor, sino una ayuda permanente para el funcionario y de ahí nacerá el respeto y el entusiasmo compartido.

Como toda actividad cósmica o humana, la RPT está sujeta a la rutina, desmotivación, a sufrir su propia entropía, para lo cual deberá contemplar mecanismos de actualización, reajuste, correctores, cada cierto tiempo.

Ninguna empresa y organismo externo dispone de más información y experiencia sobre la plantilla y las necesidades de los servicios que la propia Corporación, sindicatos, personal en general o técnicos superiores, por lo que la RPT debería elaborarse desde dentro. Basta un concejal medianamente inteligente y experimentado, el jefe de personal, los jefes de servicios, sindicatos y representantes de trabajadores de cada sección para hacer una RPT mucho más justa y realista que la que pueda hacer la empresa más especializada del país, porque al final todo tiene que ser consensuado.

Hay dos clases de políticos: los que trabajan con ideas y las llevan a la práctica y los que delegan las ideas y la acción en los demás.

¡Claro, que teniendo en cuenta que ya todos los servicios se privatizan ya pronto no harán falta ni RPT ni funcionarios!