Puertollano

Encuentra similitudes con el modus operandi del colectivo Infancia Libre

Roberto Aguado denuncia la sustracción de su hijo menor por parte de su madre, natural de Puertollano

Indica que, en julio de hace dos años, recibió un burofax manuscrito de tres líneas mediante el que su expareja le comunicaba el traslado a la ciudad de Zaragoza, a 900 kilómetros de su residencia actual en Badajoz, habiéndose opuesto a ello

La Comarca

11/07/2019

(Última actualización: 11/07/2019 20:22)

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Roberto Aguado, pacense de 51 años, ha iniciado una campaña en medios de comunicación y redes sociales con el objetivo de recuperar la comunicación con su hijo, de quince años, presuntamente sustraído el pasado 17 de julio de 2017.

Así, este padre divorciado cree encontrar coincidencias en su caso con el modus operandi de las madres del colectivo Infancia Libre, como detalla en un comunicado de prensa.

Primer traslado de los menores

Aguado explica que tras su divorcio en el año 2007 su exmujer se traslada con los niños, dos de 15 y 20 años en la actualidad, a su pueblo natal Puertollano (Ciudad Real). “A los pocos meses decido marcharme a esta localidad para estar cerca de mis pequeños y allí permanezco durante más de diez años con algún regreso a Badajoz por circunstancias laborales”.

“Durante esos periodos entre mi ex y yo existía una excelente relación por lo que no precisábamos de pago de manutención ni régimen de visitas ya que yo me ocupaba de la mayoría de gastos de los menores y estaban conmigo con mucha frecuencia por sus limitaciones horarias derivadas de los turnos nocturnos laborales que ejercía ella. Tampoco me opuse a este traslado, por la buena sintonía existente, a pesar de que el convenio regulador permite su cambio de residencia pero no el de los menores. Jamás habría firmado autorización para que se llevase a los niños de un sitio para otro”, prosigue.

Deterioro de la relación a partir del año 2014

El progenitor del niño presuntamente sustraído indica que “todo fue bien hasta que comenzó a reclamarme las cantidades atrasadas en el año 2014, deteriorándose la relación. A partir de aquello comienzo a plantearme la posibilidad de solicitar la custodia compartida y comunico esto a mis hijos en el año 2017. En este periodo, tras despenalizarse el incumplimiento del régimen de visitas, soy objeto de todo tipo de impedimentos y artimañas para tener contacto con los hijos en común”.

Denuncia por Violencia de Género

Recuerda Roberto Aguado en su nota de prensa que, tras anunciar su intención de solicitar la Custodia Compartida, recibe una denuncia por Violencia de Género, “falsa por supuesto, de la que el juez estimó un presunto delito de amenazas solamente, aunque la denuncia iba bien cargada”.

“El magistrado me impone una orden de alejamiento que me obliga a abandonar mi vivienda, sita a 40 metros de la de mis hijos. A los pocos meses se celebra el juicio, siendo absuelto con sentencia firme. En estas fechas mi hijo pequeño manifestó su deseo de vivir conmigo llegando a escapar de casa de su madre para venir a la mía”, recalca.

La presunta sustracción

El padre denunciante indica que, en julio de hace dos años, recibió un burofax manuscrito de tres líneas mediante el que ella le comunicaba su traslado a la ciudad de Zaragoza a 900 kilómetros de su residencia actual en Badajoz.

Estando en desacuerdo con este traslado, remitió burofax comunicando su negativa “en base a la patria potestad compartida e incluso me dirijo a la Dirección Provincial de Educación de allí comunicando mi prohibición a la escolarización, sin obtener respuesta de ninguna de las partes”.

Relata que “durante unos meses, mi hijo menor mantiene su teléfono –costeado por mí- y tenemos contacto hasta que un día desaparece el dispositivo móvil de la línea. Su hermano, mayor de edad, me informa de que se ha averiado, pero sin darme opción a repararlo o enviar un nuevo terminal. Consigo mantener con Sergio, el pequeño, una fría conversación plagada de monosílabos, el día de su cumpleaños, 14 de junio de 2018, y nunca más pude volver a hablar con él. Llamé a su madre un día y me exigió que jamás la volviese a llamar, como consta en conversación grabada a disposición de juzgados y Policía”.

Intento frustrado de visitar al menor

“Al tratarse de año impar, me correspondía elegir los periodos vacacionales y comunico por burofax mi intención de recoger a Sergio el día uno de agosto, sin obtener respuesta. Jamás ha respondido a mis comunicaciones”.

Aun así, Roberto se desplaza a Zaragoza acudiendo al domicilio que su expareja señaló como su nueva residencia. “Salió Robert, mi hijo mayor, a decirme que el menor no se iba a venir conmigo. Le pedí que saliera su madre a confirmar este extremo y así lo hizo. Mantuvo una actitud chulesca y me comunicó que Sergio no quería verme ni volver a saber de mí por una discusión padre-hijo mantenida hace meses, cuando tiempo atrás quería vivir con su padre. Lo grabé todo en vídeo, fui acompañado y realicé una comparecencia en la Policía Local para informar de lo sucedido”.

Desinformación sobre la escolarización del menor

Además, Aguado quiere manifestar que el primer año del traslado pudo contactar con el centro donde fue escolarizado, manteniendo relación telefónica y por email con su tutora, “que me informó de su marcha escolar y quedó sorprendida porque no sabía nada de la familia del niño cuando llevaba allí unos meses".

Destaca que “desde el traslado, el pequeño inició un proceso de fracaso escolar que le condujo a repetir curso este año y continúa, según me dice su hermano, siendo un estudiante nefasto cuando esto no era así antes”.

Desconexión y denuncia por sustracción de menores

El padre lamenta que desde aquel 14 de junio de 2018 no ha vuelto a comunicar con él niño menor. “Desconozco su estado moral, físico, no sé nada. Por ello he denunciado estos hechos como sustracción de menores al estar mi hijo Sergio -nacido el 14 de junio de 2004- retenido, incumpliendo gravemente su madre el deber establecido por resolución judicial en convenio regulador de divorcio con sentencia nº 137/2007, dictada en Badajoz el 22 de marzo de 2007”.

“Entiendo, también, que existe en estos hechos una fuente de culpabilidad anudada al art. 225 bis CP como es el dolo; al concurrir intencionalidad en la conducta de mi exmujer, incurriendo en responsabilidad penal”.

Además, se muestra convencido de que “se trata de una sustracción continuada al estar mi hijo menor aislado e incomunicado conmigo”.

El delito de impago de pensiones

Roberto Aguado reconoce haber sido condenado por un delito de impago de pensiones, pero asegura que se trata de otra denuncia falsa al señalar que “se produjo un juicio en el que ella no aportó una sola prueba y yo decenas de facturas de gastos de los niños e ingresos. Por mis traslados de domicilio y la confianza que tenía en mi exmujer, no guardé una cantidad importante de justificantes de ingresos y en otros casos, el papel térmico borró el texto de los recibos con el tiempo. Por ello, solicité que ella entregase los movimientos bancarios de la cuenta que nunca ha mostrado”.

Asimismo, este padre pacense explica que “el único motivo de haber residido diez años en Puertollano es el de atender a los menores, como corroboran decenas de testigos y mis propios hijos. Puede considerarse como ejemplar la atención que les he dispensado. Desde llevarlos a colegios, entrenamientos, pagar sus gastos, viajes y todo lo que han precisado y ha estado en mi mano porque para eso me fui cerca de ellos”.

Además, asegura que esta es la única condena de las “múltiples” denuncias interpuestas por su expareja contra él y “sobre la que justifica todas sus actuaciones. Que un padre en un momento determinado no pueda asumir un montante económico, no legitima a una mujer para robarle a sus hijos”.

“Nunca quiso ingresos porque decía agradecerme todo lo que estaba haciendo por los pequeños para que ella pudiese trabajar de noche. Es significativo que no empiece a reclamar atrasos -el total porque dice no haber recibido jamás un euro- hasta muchos años después del divorcio”, continúa el comunicado remitido.

Manifestación y acampada

Al margen de la denuncia por sustracción de menores, el padre ha convocado una concentración -“Libertad para Sergio”- el sábado, 7 de septiembre a las 11:00 horas- en la avenida de Huelva en Badajoz, coincidiendo con la convocatoria de la asociación Custodia Compartida Extremadura por los derechos de los niños.

En este sentido, también manifiesta su intención de realizar una acampada de protesta en el municipio donde presuntamente reside el menor “hasta que se restablezca la comunicación”.

Visibilización de un caso que “es muy común en España”

Roberto Aguado, también denuncia que su caso no es un hecho aislado sino que “en España existen miles de niños alejados de la mitad de sus familias por la decisión unilateral de una madre. Los juzgados no actúan con la celeridad precisa, tratándose de víctimas tan vulnerables como son los niños a los que se les inflige un daño irreparable, con consecuencias para el resto de sus vidas, privándoles de algo tan esencial como es la familia. Todo bajo un modus operandi idéntico en la mayoría de los casos, con la comisión del delito de sustracción de menores y sin que los juzgados sean contundentes para evitarlo”, concluye el escrito.