Puertollano

A las 20:30 horas y con la presencia del escultor José María Ruiz Montes

Puertollano: El Cristo del Perdón Crucificado será bendecido esta tarde en la Virgen de Gracia

En un acto que se iniciará con una eucaristía y que contará con la participación de la Coral Polifónica Santísima Trinidad de Torralba Calatrava.

Mamen Fernández/LC

10/07/2019

(Última actualización: 10/07/2019 22:04)

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El Cristo del Perdón Crucificado espera desde su llegada el pasado martes a la ermita de Nuestra Señora de Gracia en Puertollano la bendición que se llevará a cabo esta tarde a las 20:30 horas.

Será una puesta de largo en la que se contará con la presencia del escultor malagueño que se ha encargado de hacerla realidad, José María Ruiz Montes, y la actuación de la Coral Polifónica Santísima Trinidad de Torralba de Calatrava, que interpretará canciones religiosas dedicadas al Cristo. El acto comenzará con una Eucaristía y la bendición de la imagen estará a cargo del párroco de la iglesia, Pedro Crespo Arias.

Posteriormente la imagen se instalará en la capilla penitencial del templo, al pie del confesionario donde el sacerdote podrá recibir, sentado en el tronco de la imagen, a todas las personas que vayan a confesarse, “un momento en el que se celebra el perdón de Dios”, y precisamente de ahí viene su nombre.

Un largo proceso que da los mejores frutos

En palabras del propio párroco, la idea de ampliar las imágenes en esta parroquia, y más en concreto con esta escultura, surge porque “la fe es más completa si se tiene a un Cristo”, recordando que “virgen y Cristo se complementan mutuamente” y que las fiestas religiosas de muchas localidades españolas giran alrededor de una virgen, pero también de un Cristo.

Y sin duda la elección de José María Ruiz Montes como la mano ejecutora viene dada porque Pedro Crespo conoció al escultor navegando por internet, y “me impresiono tanto su obra, y el realismo de sus imágenes”, que tuvo que ser él el elegido, siendo la clara muestra de que la juventud en este caso no está reñida ni con la maestría ni con la profesionalidad, y la obra es “toda una genialidad”, sostiene Pedro Crespo.

Fue el día 10 de septiembre del año 2.015 cuando se contrató la realización de la imagen, no sin antes mirar el lugar de la capilla donde se iba a colocar, para que pudiera adaptarse plenamente al espacio. La imagen se finalizó el 13 de junio de 2.019, una fecha que coincide con la fiesta de San Antonio de Padua y, este año, Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. El Cristo finalmente termina su viaje de creación el 2 de junio, día en el que se entrega a la Parroquia, siendo además el 30 Aniversario del Canto de Misa de Pedro Crespo, que según ha relatado a La Comarca lo concibió como un “proyecto muy ilusionante”.

El coste de la imagen ha sido de 28.000 euros, a los que hay que añadir el precio de la estructura metálica que lo sostiene y el transporte entre otros entresijos, llegando finalmente hasta los 30.000 euros totales. Un importe que se ha ido abonando en cuatro pagos, y ya está saldado por completo.

Una imagen de grandes dimensiones y realista cien por cien

El Cristo del Perdón Crucificado tiene una expresión del rostro de sufrimiento, aunque con cierta paz, y permanece con la cabeza algo girada, queriendo reflejar la escena del padre y aclamando “padre, perdónalos que no saben lo que hacen”. Es una imagen de grandes dimensiones, probablemente, la más grande de las que residen en la parroquia de Nuestra Señora de Gracia, de manera que el cuerpo alcanza 1,90 metros, y la cruz cerca de cuatro metros de alto.

Es una imagen realista a más no poner. Se exhibe con el cuerpo como queriendo alzarlo, muestra de ello es la espalda y los brazos tensos, el pecho inflado y el pañuelo de pureza como intentando resbalarse. Su cabeza girada y la mirada hacia arriba, casi llorosa, enseña a un Cristo que está sufriendo, rezando y perdonando, un rostro en definitiva “que no nos cansaremos de verlo y que refleja plenamente el perdón… el trabajo de un genial escultor como es José María Ruiz Montes”, afirma el párroco.

En cuanto a los materiales, este Cristo fue concebido primeramente en tamaño pequeño en barro, como soporte para después elaborar la imagen de grandes dimensiones plenamente, incluso los ojos, en madera de cedro, un elemento perdurable en el tiempo. El Cristo fue estucado posteriormente para taponar los poros y terminado con pintura al óleo. Por su parte la cruz no es un tronco propiamente dicho, son tablones de madera pegados entre sí que han sido modelados para darle una imagen fiel a lo que podríamos encontrar en la naturaleza. La corona es de bronce y está elaborada por un orfebre cordobés.

Sobre su cabeza reside una placa, también de madera y labrada con un cincel, con la frase “Jesús Nazareno Rey de los Judíos”, escrita en tres idiomas, en concreto latín, arameo y griego.

A modo de curiosidad la imagen lleva en su interior incrustado el contrato y una poesía de Santa Teresa, en concreto ‘Mis Tesoros’, en la profesión de la religiosa Isabel de los Ángeles.

Soneto: 'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen' (Lc 23, 34)

Padre Bueno, perdónalos a todos;

no saben lo que hacen, dales gracia.

Vienen a ver la Virgen y su Gracia;

pero Cristo los saca de sus lodos.

Madre e Hijo redimen coco a codo:

clemencia, Jesucristo, en la desgracia;

misericordia, Virgen, nuestra Gracia.

¡Excusadnos por piedad y acomodo!

He venido esta tarde arrepentido,

con ansias de curarme en tu presencia.

Miro a la Madre, vengo al Hijo: pido

paz y descanso para el corazón,

cauterizar por siempre mi dolencia,

abrazado a Ti, Cristo del Perdón.

Pedro Crespo Arias

18 de Junio de 2019