Puertollano

Es obra del malagueño José María Ruiz Montes y destaca por su realismo y gran tamaño

El Cristo del Perdón Crucificado recibe a los vecinos en el altar de la Virgen de Gracia de Puertollano

Su bendición y presentación oficial tendrá lugar en el templo el día 10 de julio, a las 20.30 horas. Se contará con la presencia del escultor y también actuarán la Coral Polifónica de la Santísima Trinidad de Torralba de Calatrava

Mamen Fernández

03/07/2019

(Última actualización: 03/07/2019 18:56)

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El Cristo del Perdón Crucificado, la nueva imagen que albergará a partir de ahora la parroquia de Nuestra Señora de Gracia, ya se encuentra colocada en el altar, a disposición de recibir a los vecinos de Puertollano que quieran visitarla. Llegaba desde Málaga en un camión de transporte de amplias dimensiones el pasado martes, y estará expuesto en el altar del templo hasta que llegue el momento de su presentación oficial, que tendrá lugar el día 10 de julio, a las 20.30 horas, en este mismo espacio.

Será una puesta de largo en la que contarán con la presencia del escultor malagueño que se ha encargado de hacerla realidad, José María Ruiz Montes, y de la actuación de la Coral Polifónica Santísima Trinidad de Torralba de Calatrava, que interpretará canciones religiosas dedicadas al Cristo. Asimismo, se oficiará la Eucaristía y se llevará a cabo la bendición de la propia imagen de manos del párroco de la iglesia, Pedro Crespo Arias.

Posteriormente la imagen se quedará a vivir en la capilla penitencial del templo, al pie del confesionario. De esta manera, el sacerdote podrá recibir, sentado en el tronco de la imagen, a todas las personas que vayan a confesarse, “un momento en el que se celebra el perdón de Dios”, y precisamente de ahí viene su nombre.

Un largo proceso que da los mejores frutos

En palabras del propio párroco, la idea de ampliar las imágenes en esta parroquia, y más en concreto con esta escultura, surge porque “la fe es más completa si se tiene a un Cristo”, recordando que “virgen y Cristo se complementan mutuamente” y que las fiestas religiosas de muchas localidades españolas giran alrededor de una virgen, pero también de un Cristo.

Y sin duda la elección de José María Ruiz Montes como la mano ejecutora viene dada porque Pedro Crespo conoció al escultor navegando por internet, y “me impresiono tanto su obra, y el realismo de sus imágenes”, que tuvo que ser él el elegido, siendo la clara muestra de que la juventud en este caso no está reñida ni con la maestría ni con la profesionalidad, y la obra es “toda una genialidad”, sostiene Pedro Crespo.

Así, el día 10 de septiembre del año 2.015 fue cuando se contrató la imagen, no sin antes realizar un ojeo de la capilla en la que se iba a colocar, para que pudiera adaptarse plenamente al espacio. La imagen se finalizó el 13 de junio de 2.019, que coincide con la fiesta de San Antonio de Padua y, este año, Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. El Cristo finalmente termina su viaje de creación el 2 de junio, día en el que se entrega a la Parroquia, siendo además el 30 Aniversario del Canto de Misa de Pedro Crespo, que según ha relatado a La Comarca lo concibió como un “proyecto muy ilusionante”.

El coste de la propia imagen ha sido de 28.000 euros, a los que hay que añadir el precio de la estructura metálica que lo sostiene y el transporte entre otros entresijos, alzándose hasta los 30.000 euros en su totalidad. Un precio que se ha ido abonando en cuatro pagos, y ya está saldado por completo.

Una imagen de grandes dimensiones y realista cien por cien

El Cristo del Perdón Crucificado tiene una expresión del rostro de sufrimiento, aunque con cierta paz, y permanece con la cabeza algo girada, queriendo reflejar la escena del padre y aclamando “padre, perdónalos que no saben lo que hacen”. Es una imagen de grandes dimensiones, probablemente, la más grande de las que residen en la parroquia de Nuestra Señora de Gracia, de manera que el cuerpo alcanza 1,90 metros, y la cruz cerca de cuatro metros de alto.

Es una imagen realista a más no poner. Se exhibe con el cuerpo como queriendo alzarlo, muestra de ello es la espalda y los brazos tensos, el pecho inflado y el pañuelo de pureza como intentando resbalarse. Su cabeza girada y la mirada hacia arriba, casi llorosa, enseña a un Cristo que está sufriendo, rezando y perdonando, un rostro en definitiva “que no nos cansaremos de verlo y que refleja plenamente el perdón… el trabajo de un genial escultor como es José María Ruiz Montes”, afirma el párroco.

En cuanto a los materiales, este Cristo fue concebido primeramente en tamaño pequeño en barro, como soporte para después elaborar la imagen de grandes dimensiones plenamente, incluso los ojos, en madera de cedro, un elemento perdurable en el tiempo. El Cristo fue estucado posteriormente para taponar los poros y terminado con pintura al óleo. Por su parte la cruz no es un tronco propiamente dicho, son tablones de madera pegados entre sí que han sido modelados para darle una imagen fiel a lo que podríamos encontrar en la naturaleza. La corona es de bronce y está elaborada por un orfebre cordobés.

Sobre su cabeza reside una placa, también de madera y labrada con un cincel, con la frase “Jesús Nazareno Rey de los Judíos”, escrita en tres idiomas, en concreto latín, arameo y griego.

A modo de curiosidad la imagen lleva en su interior incrustado el contrato y una poesía de Santa Teresa, en concreto ‘Mis Tesoros’, en la profesión de la religiosa Isabel de los Ángeles.

Soneto: 'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen' (Lc 23, 34)

Padre Bueno, perdónalos a todos;

no saben lo que hacen, dales gracia.

Vienen a ver la Virgen y su Gracia;

pero Cristo los saca de sus lodos.

Madre e Hijo redimen coco a codo:

clemencia, Jesucristo, en la desgracia;

misericordia, Virgen, nuestra Gracia.

¡Excusadnos por piedad y acomodo!

He venido esta tarde arrepentido,

con ansias de curarme en tu presencia.

Miro a la Madre, vengo al Hijo: pido

paz y descanso para el corazón,

cauterizar por siempre mi dolencia,

abrazado a Ti, Cristo del Perdón.

Pedro Crespo Arias

18 de Junio de 2019