Nacional

Nota de prensa de UNICEF

Sudán del Sur: la cifra de personas que se enfrentan a la falta de alimentos es más alta que nunca

Se espera que el 61% de la población afronte niveles de inseguridad alimentaria de crisis o más graves

La Comarca

14/06/2019

(Última actualización: 18/06/2019 08:50)

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El número de personas que se enfrenta en Sudán del Sur a una falta crítica de alimentos es más alto que nunca, según han advertido tres agencias de Naciones Unidas.

Según la actualización de la Fase de Clasificación de Seguridad Alimentaria Integrada (IPC, por sus siglas en inglés) lanzada hoy por el gobierno de Sudán del Sur junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), se estima que 6,96 millones de personas afrontarán en el país niveles agudos de inseguridad alimentaria o peor (fases 3, 4 y 5 del IPC) para finales de julio.

Se estima que 21.000 personas probablemente se enfrentarán a una catastrófica falta de acceso a alimentos (fase 5 del IPC, el grado más alto de la clasificación), mientras que alrededor de 1,82 millones de personas estarán en el nivel de inseguridad alimentaria de Emergencia (fase 4 del IPC) y 5,12 millones en el de Crisis (fase 3 del IPC). En comparación con las previsiones del pasado mes de enero para el periodo de mayo a julio de 2019, 81.000 personas más de las previstas se enfrentan a la fase 3 o peores del IPC, especialmente en los estados de Jonglei, Lagos, Unidad y Bahr el Gazal del norte.

La actual temporada de escasez comenzó pronto, como consecuencia de los mínimos históricos de stock tras la pobre cosecha de 2018, y está durando más por el retraso de la temporada de lluvias. Esto, junto con una inestabilidad económica persistente, los efectos de los años previos de conflicto, el agotamiento de los recursos y los desplazamientos de la población, ha contribuido a la alteración de los medios de subsistencia y ha reducido la capacidad de la gente para acceder a los alimentos. Los altos precios de los productos debido a las pobres cosechas del año pasado, las alteraciones del mercado a causa de la inseguridad, los altos costes del transporte y una moneda devaluada también están contribuyendo a los altos niveles de inseguridad alimentaria aguda.

La implementación real del acuerdo de paz y la estabilidad política son imprescindibles para permitir una ayuda humanitaria urgente y ampliada que proteja los medios de vida e impulse la producción agrícola en todo el país, para salvar vidas.

“Esta revisión de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria revela que queda mucho trabajo por hacer. La recuperación de la producción de alimentos y el aumento de la producción en Sudán del Sur dependen de que se mantenga la paz, a la cual debemos dar una oportunidad”, ha asegurado Meshack Malo, representante de la FAO en Sudán del Sur. "La FAO está trabajando con los agricultores que regresan para ayudarles a reasentarse, a crear activos y adaptarse a los patrones cambiantes de las precipitaciones. Queda mucho camino por recorrer para conseguir que sean capaces de hacer frente a esos fenómenos de manera sostenible”.

"Gracias a que la estabilidad en el país es mayor, el acceso a las personas que más lo necesitan ha mejorado, lo que nos ha permitido tratar a más de 100.000 niños que sufren desnutrición grave en los primeros cinco meses del año. De ellos, más del 90% se están recuperando”, ha explicado Mohamed Ag Ayoya, representante de UNICEF en Sudán del Sur. "Aun así, los niveles de desnutrición siguen siendo críticos en muchas zonas y tememos que la situación pueda empeorar en los próximos meses".

"Como en una tormenta perfecta, los meses de más hambre en Sudán del Sur coinciden con la temporada de lluvias", ha asegurado Ronald Sibanda, director de país del PMA en Sudán del Sur. "Es como una carrera en la que competimos contra el tiempo y la naturaleza. Debemos hacer algo ya para salvar las vidas y los medios de subsistencia de los millones de personas que están al borde de la inanición".

Respuesta a la crisis

La FAO está proporcionando nuevas variedades de semillas adecuadas a las condiciones locales, y está ofreciendo capacitación sobre técnicas de cultivo que pueden contribuir a reducir las pérdidas provocadas por la sequía y las inundaciones. También está proporcionando semillas de hortalizas y otros cultivos, herramientas y utensilios de pesca a 800.000 hogares de agricultores, pescadores y trabajadores agro-pastoriles vulnerables. Además, está vacunando animales y proporcionando otros servicios veterinarios para ayudar a los ganaderos a proteger su medio de vida.

UNICEF y sus aliados ampliarán los servicios durante la temporada de escasez para llegar a más niños afectados por desnutrición aguda grave a través de dos métodos clave: por un lado, en aquellas áreas donde el acceso humanitario es bueno, la presencia en el terreno a largo plazo permitirá que UNICEF y sus aliados se queden dando apoyo; por otro lado, en aquellas áreas inseguras o inaccesibles, se llevarán a cabo misiones integradas de respuesta rápida. Se espera llegar a más de 100.000 niños afectados por desnutrición aguda grave durante la temporada alta de carestía.

Como parte de su respuesta, el PMA brindará a hasta 5,4 millones de personas un apoyo que incluye alimentos esenciales y el reparto de dinero en efectivo en áreas con mercados laborales. También entregará alimentos a cambio del trabajo en la construcción y rehabilitación de recursos comunitarios. Llevará comida a las escuelas y productos especiales para prevenir y tratar la desnutrición entre los niños y mujeres embarazadas y lactantes.

El PMA tiene preparadas 173.000 toneladas métricas de alimentos en más de 60 zonas antes del inicio de la temporada de lluvias, 66.000 más que en el mismo periodo de 2018. El tener listos ya estos suministros no solo ayuda a salvar vidas, sino que reduce los costes de distribución.