Cultura

En 2019 el hilo conductor de las exposiciones es la mujer

Visita a la Colección del Museo Ruso, San Petersburgo Málaga (con vídeo)

José Belló Aliaga

12/06/2019

(Última actualización: 13/06/2019 05:23)

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La primera sede en Europa Occidental del Museo Estatal Ruso se establece en Málaga desde el 25 de marzo de 2015 como uno de los grandes hitos de la oferta cultural que otorga a la ciudad un lugar destacado en la escena artística internacional.

El centro de la Colección Museo Ruso San Petersburgo/ Málaga, cuenta con 2.300 metros cuadrados y 777 metros lineales, para la exhibición de obras de arte en un edificio adaptado para este nuevo uso dentro del recinto de la antigua fábrica de tabacos de la ciudad, conocido como Tabacalera, erigido en la década de 1920 siguiendo el modelo de la arquitectura regionalista entonces en boga y rehabilitado recientemente para usos culturales.

Este espacio alberga la exposición principal, renovada cada año, que recorrerá la compleja y fascinante historia del arte ruso y su relación cambiante con la cultura europea, además de ofrecer sucesivas y destacadas exposiciones temporales que completan el discurso expositivo.

La exposición permanente de la Colección Museo Ruso San Petersburgo/Málaga se articula en nueve ejes temáticos: el arte ruso antiguo, el siglo XVIII, el Romanticismo en Rusia, el Realismo, el Realismo con temas rusos, el movimiento de “Mundo del Arte” y el Neoprimitivismo, las Vanguardias, el Realismo Socialista y el arte en la Época del Deshielo que se vivió tras la muerte de Stalin.

Difusión cultural

Sin dejar de mantener una vocación primaria de carácter museístico, la Colección del Museo Ruso desde sus inicios funciona como un centro para la difusión cultural en general a través de la fecundísima cultura rusa y el establecimiento de puentes, a través del arte y la cultura, entre nuestros países.

Para ello se diseñan programas de actividades de gran extensión y profundidad que, partiendo de las sugerencias temáticas que las exposiciones procuran, abordan contenidos de interés para todo tipo de públicos.

La oferta de la nueva filial no termina con las colecciones de arte. El centro dispone de un pequeño auditorio, tres salas de proyección, talleres infantiles y una sala de lectura con libros de referencia y recursos electrónicos sobre el arte ruso. La sede del Museo Virtual en Málaga (una de las 165 que hay en el mundo) abre ante el público las salas del Museo Ruso a través de recorridos virtuales y aplicaciones dedicadas a su colección. Más de 350 programas, audiovisuales y juegos de ordenador amenizarán el primer contacto de los visitantes con el arte ruso. Los más jóvenes tendrán a su disposición el Centro Infantil con talleres creativos. Todo esto permite ofrecer una programación mensual de conferencias, películas, lecturas literarias, música clásica y folklore que convierten esta sede malagueña en una ventana por la que asomarse al alma de Rusia.

El Museo Estatal Ruso

El Museo Estatal Ruso, inaugurado en 1895 por decreto del último zar Nicolás II y situado en la ciudad de San Petersburgo, alberga la mayor colección de arte ruso del mundo. Las bases de este importante legado artístico fueron establecidas en el siglo XIX por coleccionistas privados, entre ellos la familia imperial, y completadas por las donaciones y adquisiciones en las épocas soviética y postsoviética.

En la actualidad, la colección cuenta con más de 400.000 obras que ilustran cada uno de los periodos, tendencias y géneros del arte ruso. Iconos, retratos, paisajes, escenas de la vida cotidiana, grandes lienzos de temática histórica, pintura romántica o realista al modo europeo, obras de vanguardia o del realismo socialista, artes decorativas y aplicadas, vestimentas populares dan cuerpo entre todos no sólo a una impresionante colección de arte, sino al fiel retrato de una cultura nacional.

Gran acontecimiento en la vida cultural de Málaga

Pocos países tienen un museo de tal magnitud centrado casi exclusivamente en la producción nacional, y pocas ciudades del mundo pueden presumir de albergar sus colecciones. La inauguración de la primera sede europea del Museo Estatal Ruso en Málaga es uno de los grandes acontecimientos de la vida cultural de esta ciudad que le otorga un lugar destacado en la escena artística internacional. Cuatro son los palacios que conforman la sede de este gran museo en San Petersburgo. El Palacio Mijáilovski, el Palacio Stróganov, el Palacio de Mármol y el Castillo de San Miguel, son relevantes ejemplos del barroco y el neoclasicismo. Destacados jardines completan un conjunto que pone el acento en la conservación y puesta en uso del patrimonio heredado.

Exposición anual

“Santas, reinas y obreras. La imagen de la mujer en el arte ruso”

En 2019 el hilo conductor de las exposiciones en este museo es la mujer.

“Santas, reinas y obreras. La imagen de la mujer en el arte ruso” es la actual muestra anual. Se inauguró el día 26 de febrero del presente año 2019 y podrá ser visitada hasta el 27 de febrero del próximo 2020.

Reúne 148 obras de arte ruso de todas las épocas con la mujer como tema: iconos de la Virgen y las santas más veneradas, retratos de corte de las emperatrices, representaciones, en su día revolucionarias, de campesinas hasta entonces ignoradas, retratos de damas burguesas o de profesionales destacadas en el arte o la ciencia, desnudos de todas las épocas y estilos o representaciones de la maternidad. Completan la exposición una muestra de trajes tradicionales, jarrones y espejos de palacio, además de un conjunto de fotografías contemporáneas de autores rusos, siempre sobre el tema de la mujer.

La mujer- su destino y su carácter- es un tema fundamental en la cultura rusa. Escritores y poetas como Alexander Pushkin, Lev Tolstoi o Fiódor Dostoievski plantean, a partir del siglo XIX, los problemas que preocupaban a la sociedad a través de historias de mujeres. Y, en ese periodo, las artes plásticas se inspiraron en las mismas ideas que la literatura.

Hasta finales del siglo XVII toda la cultura de Rusia estuvo relacionada con la visión del mundo de la iglesia ortodoxa. Las imágenes de la Madre de Dios y de los santos llenaban por igual iglesias y hogares, sea de la nobleza, de los campesinos o de la población urbana. La Virgen, que era venerada tanto como Cristo, se consideraba la patrona de Rusia, la que la defendía de todas las desgracias, razón por la cual los iconos dedicados a la virgen son tan numerosos y variados en Rusia.

Cambios

Los cambios que ocurrieron en Rusia durante el reinado de Pedro I (1672- 1725) se reflejaron no sólo en la vida de las diferentes capas de la sociedad, sino que afectaron sensiblemente a la situación de las mujeres. Después de la muerte de Pedro I (1725) el trono ruso estuvo ocupado por mujeres durante casi un siglo. Las emperatrices Catalina I, Anna Ioánnovna, Isabel Petrovna y Catalina II no fueron todas de origen ruso, pero amaron Rusia y la sirvieron con fidelidad. Los retratos de gala de las emperatrices, así como las esposas de los emperadores que vinieron después, decoraban palacio e instituciones oficiales mostrando con orgullo los rostros de las mujeres de la dinastía.

La europeización de la cultura rusa

La europeización de la cultura rusa, en gran medida, discurrió paralela a la emancipación de las mujeres. El papel de los artistas en este proceso fue muy relevante. Con sus obras sobre la situación de las mujeres de diferentes clases (campesinas, nobles, comerciantes, obreras, intelectuales) en la sociedad, prepararon el terreno para su liberación de todo tipo de prejuicios sociales. Tanto en el arte como en la literatura de la segunda mitad del siglo XX destacaron los temas de los matrimonios forzados sin amor, la difícil situación de las viudas que habían perdido el sostén de la familia y el exceso de trabajo.

El hecho de que las mujeres no tuvieran derecho a la formación profesional, así como a participar en la vida pública, fue también un problema que preocupó a la sociedad rusa del siglo XIX y de principios del siglo XX. Las mujeres en Rusia trabajaron duro para que se reconociera su talento pero, hasta principios del siglo XX, sus aspiraciones se enfrentaron a obstáculos constantes. Sofía Kovalévskaia (1850- 1891), una matemática sobresaliente, estudió en Alemania y obtuvo un puesto de profesora universitaria, pero no en Rusia sino en Suecia. María Bashkírtseff (1858- 1891), artista y escritora, conquistó la fama en Francia, mientras que en su país no se dio a conocer hasta algunos años después de su muerte.

Revolucionarias radicales

Es posible que sólo las revolucionarias radicales como Sofía Peróvskaia (1853- 1881) o Vera Figner (1853- 1942), que organizó el asesinato del emperador Alejandro II, fueran celebres inmediatamente en Rusia debido a sus sonados procedimientos judiciales. Pero la condena de su brutal terrorismo no obtuvo un acuerdo unánime en la sociedad. Se necesitaban cambios sociales, y las mujeres desempeñaron un papel importante en la preparación de estos cambios.

A finales del siglo XIX y principios del XX, toda una pléyade de mujeres cultas, inteligentes e independientes conquistaron con entusiasmo diversas esferas de la actividad, cambiando gradualmente tanto su destino como el semblante de Rusia. Después de la revolución de 1917 las mujeres adquirieron los mismos derechos que los hombres en cuanto a educación, elección de profesión, salario y participación en la vida pública, lo que se reflejó enseguida en diversos ámbitos de la cultura, incluidas las artes plásticas.

Desde finales de la década de 1910 la mujer en la Unión Soviética (en Rusia, a partir de 1991) no se limitó a ostentar el papel de madre. Las mujeres pasan a ser obreras, directoras de granjas colectivas, de fábricas o de plantas industriales, actrices, directoras de teatro y cine, camarógrafas, científicas, profesoras, escritoras y artistas…

Exposición temporal: “Libres y decisivas. Artistas rusas, entre tradición y vanguardia”

Se inauguró el 26 de febrero del presente 2019 y podrá ser visitada hasta el día 8 del próximo mes de septiembre.

Libres y decisivas. Artistas rusas, entre tradición y vanguardia, por su parte, ofrece 101 obras de mujeres que contribuyeron, en pie de igualdad con sus colegas masculinos, al desarrollo del arte en Rusia. Aunque el núcleo central se sitúa en el momento dorado de los años 20, la muestra retrocede hasta el siglo XVIII para encontrar pioneras en la propia dinastía Románov y avanza hasta nuestros días.

La generosa contribución de la colección Krystyna Gmurzynska permite ampliar la oferta expositiva con una muestra extraordinariamente significativa de artistas de las vanguardias. 26 piezas de autoras como Elena Guró, Nadiezhda Udaltsova o Sonia Delaunay se presentan en el Espacio 3 de forma separada pero integrada en el discurso general.

La vertiginosa modernización de la sociedad rusa a principios del siglo XX trajo consigo una incorporación de la mujer a territorios antes acotados al hombre, muy señaladamente en el ámbito de la cultura. Al examinar los encuentros y exposiciones de las vanguardias, desde la Sota de diamantes hasta el grupo UNOVIS y las posteriores asociaciones ya tuteladas por el régimen comunista, encontramos nombres de mujer tan distinguidos como Goncharova, Exter, Popova o Dimshits-Tolstáia, en pie de igualdad con sus colegas masculinos en las exploraciones estéticas.

La exposición da cumplida cuenta de estas pioneras y avanza hasta nuestros días para mostrar la obra de creadoras contemporáneas de gran significación, pero también se adentra en la extensión de los fondos del Museo Ruso de San Petersburgo para traer las obras de autoras que, en épocas menos favorables a la emancipación femenina, supieron desarrollar carreras artísticas de gran mérito.

Colección del Museo Ruso de Málaga

Datos interesantes

En la Rusia prerrevolucionaria, 310 damas (grandes duquesas, representantes de los círculos más elevados) fueron condecoradas con la Orden de Santa Catalina.

El título de Heroína de la Unión Spovietica (desde 1942) se otorgó a 95 mujeres, entre ellas a algunas participantes en la Segunda Guerra Mundial.

El título de Heroína de Rusia (desde 1992) se otorgó a 17 mujeres.

El título de Madre Heroica de Rusia (desde 1944) se otorgó a 18 mujeres con más de 10 niños a su cargo.

En 2018, había en Rusia 25 mujeres que ocupaban el cargo de directoras de museos de arte.