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Nota de prensa

El veto a la técnica de “hijos de tres padres” es una oportunidad perdida para las pacientes y para la ciencia española

El proyecto inicial del equipo de Jan Tesarik no se limitaba a tratar enfermedades del origen mitocondrial sino que incluía la investigación sobre otros componentes del ooplasma que podrían “rejuvenecer” los óvulos de las pacientes

En los primeros años de 2000 nacieron más de 50 niños en diferentes países del mundo después de la aplicación de DORA. Sin embargo, en 2001, coincidiendo con la llegada de George W. Bush junior a la presidencia de EEUU, las autoridades estadounidenses prohibieron la continuación de la aplicación clínica de DORA. Prohibición que condicionó el desarrollo de la técnica en la mayoría de los países occidentales

De aquella prohibición viene el término tendencioso “hijos de 3 padres” (traducción del original “3 parent baby”). Sin embargo, la palabra inglesa “parent” no corresponde a un material citoplasmático extraído de un óvulo aunque contenga una cantidad mínima de ADN. Más apropiado es hablar de “terapia por sustitución mitocondrial”

La Comarca

22/01/2019

(Última actualización: 22/01/2019 22:24)

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El rechazo por parte de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida (CNRHA) a la solicitud de autorización en España de la denominada técnica de “hijos de tres padres”, supone una oportunidad perdida para miles de pacientes y para el desarrollo científico en España. La solicitud inicial, presentada por el equipo liderado por el doctor Jan Tesarik, iba más allá de la mera utilización de esta técnica, desarrollada y dada a conocer el año 2000 por un equipo encabezado por los doctores Tesarik y Carmen Mendoza, “el objetivo -señala este investigador- no se limitaba a tratar enfermedades del origen mitocondrial sino que incluía la investigación sobre otros componentes del ooplasma que podrían “rejuvenecer” los óvulos de las pacientes”.

Según Tesarik, hay muchos, tipos de ARN, enzimas y almacenes de iones, cuyas disfunciones pueden causar anomalías cromosómicas (aneuploidias) o aberraciones de la sincronización de la expresión de varios genes esenciales para el desarrollo embrionario. “El proyecto inicial suponía un importante paso, sin embargo desde la Junta se me indicó que para ser considerado, teníamos que restringirlo a las enfermedades mitocondriales, lo que limitaba su aplicación a entre 5 y 10 potenciales pacientes en España. De hecho, los británicos autorizaron el uso de esta técnica hace dos años y todavía no hay bebes, probablemente porque no hay pacientes”.

Dos variantes

La donación de ooplasma (citoplasma de óvulos de donantes sin núcleo) en reproducción asistida (DORA) puede ayudar a mujeres infértiles a procrear con su propia información genética y a evitar la transmisión de ciertas enfermedades muy graves. Fue inventada en los finales de los años 1990 independientemente por dos grupos de investigadores, uno liderado por los doctores Jacques Cohen y Henry Malter en Nueva Jersey (Estados Unidos) y el otro por los doctores Jan Tesarik y Carmen Mendoza de Granada. Es esta última versión, publicada en la revista Human Reproduction, que se ha finalmente impuesta como la más eficiente.

Hasta donde se conoce, en los primeros años de 2000 nacieron más de 50 niños en diferentes países del mundo después de la aplicación de DORA. Sin embargo, en 2001, coincidiendo con la llegada de George W. Bush junior a la presidencia de EEUU, las autoridades estadounidenses prohibieron la continuación de la aplicación clínica de DORA. Prohibición que condicionó el desarrollo de la técnica en la mayoría de los países occidentales.

De la época de la encrucijada americana contra DORA proviene también el término de la técnica de “hijos de 3 padres” (traducción del original “3 parent baby”). Sin embargo, según el diccionario Merriam Webster, la referencia lingüística del inglés americano, la palabra inglesa “parent” no corresponde a un material citoplasmático extraído de un óvulo aunque contenga una cantidad mínima de ADN. Los términos científicos DORA o “terapia por sustitución mitocondrial”, aunque menos llamativos, reflejan exactamente la base y el sentido de la técnica.