Cultura

Inauguración de la XV Muestra Inter-Regional de Jóvenes Creadores de Teatro, Danza y Música 2018. Dedicada a Silvia Fernández-Pacheco

Valeria Tejero encarna a Isabelita Valderrama, "El Revuelo de Oro", en el Teatro de la Sensación de Ciudad Real

Cuenta entre copa y copa, baile y baile, las alegrías y penurias pasadas con el verdadero amor de su vida, “la bata de cola” en “Sinsabores de una bata de cola”

La Comarca

25/11/2018

(Última actualización: 26/11/2018 09:08)

Imprimir

El sábado, 1 de diciembre, a las 21:30 horas, Flamenco Teatro con “Sinsabores de una bata de cola” de la compañía Palacio Luna de Andalucía en Teatro de La Sensación de Ciudad Real.

Un monólogo casi autobiográfico, que muestra la vida de la abuela de la actriz principal de la compañía.

Una abuela a la que todo el mundo le gustaría tener, y que aunque no

bailaba asumiendo la técnica del arte flamenco lo suplía con sentimiento, arte, embrujo, coraje y desgarro; que nacía de su alma y se mecía en los corazones de los coetáneos de esta artista en ciernes.

Isabelita Valderrama, más conocida como "El Revuelo de Oro", encarnada por Valeria Tejero, repetía una y otra vez que el flamenco es

un sentimiento. Nos propuso una iniciación al flamenco donde iban

apareciendo varios palos del él: alegrías, bulerías… con muchos guiños al público.

Un monólogo de Valeria Tejero Navas interpretando a Isabelita Valderramas, nacía en 1844, y más conocía como la “Revuelo de oro”, bailaora onde las halla y aficioná al whisky.

Cuenta entre copa y copa, baile y baile, las alegrías y penurias pasadas con el verdadero amor de su vida, “la bata de cola”. Recuerda a las más grandes de todos los tiempos, planteándose la evolución de la danza en el flamenco, con un sinsabor tan grande que no sabe si enterrar su arte, o tirar p´alante.

70 minutos de teatro a una voz que plantean una visión particular del

arte en primera persona. Un espectáculo diferente que nos hace ver que

el teatro se puede fusionar perfectamente con otras disciplinas artísticas.

Podremos ver una actriz valiente capaz de afrontar esos minutos de

escenario a solas, cautivando al público con sus penas y alegrías entre

tragos de whisky, bulerías, fandangos y seguidillas .

Una apuesta muy personal de Palacio Luna de Puente Genil, que apuesta por una obra teatral con mucho sentimiento y arte y que hace que el espectador termine la obra con sublimes aplausos a la gran actriz y bailaora.