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Lille, ciudad de arte y de historia (3)

Lille se convirtió en el mayor centro industrial de Francia

José Belló Aliaga

12/09/2018

(Última actualización: 13/09/2018 07:53)

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La ciudadela de Lille fue proyectada por el ingeniero militar Sébastien Le Prestre, marqués de Vauban, cuatro meses después de la ocupación francesa de la ciudad en 1667, por orden del rey Luis XIV, con el objetivo de formar una línea defensiva (conocida en francés como pré carré). La ciudadela se construyó, entre 1667 y 1670, en el noroeste de la ciudad en una zona de marismas del río Deûle, de aproximadamente unas 1700 hectáreas. Esa situación se aprovechó para construir un sistema de inundaciones y canales de agua, que formarían parte de la defensa del emplazamiento, al rodear al mismo.

Debido a la magnitud del proyecto, en el que Vauban puso de manifiesto sus planteamientos lógicos sobre la defensa militar, el abaratamiento de costes de mano de obra y materiales, y la importancia de la artillería en el diseño de fortificaciones rasantes, el mismo arquitecto definió su obra como la “reina de las ciudadelas”, y es de hecho considerada como su obra maestra.

Vauban, que había sido nombrado Comisario General de Fortificaciones del ejército francés, y que había sido encargado de reforzar posiciones estratégicas en las fronteras francesas, planteó en la ciudadela la construcción de fortificaciones poligonales, de acuerdo a las necesidades de la artillería defensiva, los accidentes naturales y la orografía del terreno donde se emplazó la obra. La ciudadela requirió para su construcción más de diez mil trabajadores, y se calcula que se emplearon más de 60 millones de ladrillos y 3,3 millones de bloques de granito, reforzados con gres.

La fortificación constituye una auténtica ciudad militar dentro de Lille, formada por edificios civiles (almacenes, una capilla y diversos comercios) y militares (arsenales, residencias para soldados, prisiones, y el edificio del gobernador militar), que se distribuyen en baluartes que forman una estrella de cinco puntas, posicionados de forma concéntrica a la plaza de armas, en el centro de la ciudadela. Vauban dispuso un perímetro defensivo formado por fosos, avanzadillas, muros en forma de semiluna y caminos subterráneos, que constituían una serie impenetrable de obstáculos para el enemigo. La ciudadela llegó a ser tomada durante la Guerra de Sucesión Española por un ejército combinado de ingleses, austríacos y holandeses, tras más de un mes de asedio. A partir de mediados del siglo XIX, la ciudadela perdió su carácter militar y fue reconvertida en un inmenso parque urbano.

Actualmente es el cuartel general del Cuerpo de Reacción Rápida- Francia, formado por 12 países y respaldado por la OTAN. Alrededor de sus murallas de 2,2 km. de largo se extiende el parque público más grande de Lille, con un parque infantil, uno de atracciones y un pequeño zoo de entrada libre.

Bajo dominio francés, la ciudad experimentó un siglo de estabilidad económica, si bien fue ocupada por el ejército neerlandés entre 1708 y 1713, dentro del contexto de la Guerra de Sucesión.

Edad Contemporánea, Lille bajo la Revolución Francesa

A finales del siglo XVIII, la industria local, básicamente basada en la producción de tejidos, empezó a diversificarse, introduciéndose manufacturas de encaje, cerámica y alimentación, ya que la industria textil de Lille, que no podía competir con la pujante y mecanizada manufactura inglesa, vivió un periodo de crisis económica. Tras la Revolución francesa, en 1789, los burgueses locales dominarían la ciudad, sin que en Lille se produjeran tumultos de consideración. Ante la amenaza extranjera de derrocar la revolución, la Asamblea Nacional francesa declaró en 1792 la guerra a Austria, potencia absolutista. Al estar durante aquel período los Países Bajos en manos austríacas, Lille se encontró en la primera línea del frente entre Francia y Austria, siendo constantemente bombardeada. De su resistencia frente a los austríacos surgió la expresión de que "Lille tiene bien merecida la patria".

Revolución Industrial

Durante la primera mitad del siglo XIX, la industria textil de Lille volvió a despegar, tras sufrir el paréntesis revolucionario. La ciudad se especializaría principalmente en la producción de tejidos de algodón y lino. Lille se convirtió en el mayor centro industrial de Francia, y su manufactura de confección logró ser una de las más importantes del mundo. También se desarrollaron la industria metalúrgica, gracias al descubrimiento de grandes yacimientos de carbón cercanos a la zona; y la industria ferroviaria. En 1846 llegó el ferrocarril a la ciudad, con el enlace París-Lille, y poco después se convirtió en un nudo ferroviario de notable importancia. La revolución industrial disparó la población de Lille, pasando de tener 75.000 habitantes en 1850, a tener 220.000 en 1901. Este hecho conllevó el incremento de la polución y la insalubridad de la ciudad, de modo que se llevaron a cabo proyectos decimonónicos de saneamiento y urbanización. En 1896 se crearía la Universidad de Lille, y en este periodo la ciudad empezó a experimentar el desarrollo comercial de la ciudad.

En este contexto de industrialización emergen amplios contrastes entre el empresariado burgués local y la población obrera. Debido al carácter fabril de la ciudad y a su buena comunicación con París, las clases proletarias acogieron rápidamente el socialismo. A partir de finales del siglo XIX el ayuntamiento sería gobernado por alcaldes socialistas.

José Belló Aliaga