Región

En vísperas del 8 de marzo y de la mano de las trabajadoras de la contrata del ayuntamiento encargada de la limpieza de los colegios y edificios municipales

Carta abierta a Milagros Tolón, alcaldesa de Toledo

La Comarca

03/03/2018

(Última actualización: 13/03/2018 16:45)

Imprimir

Estimada Milagros:

En vísperas del 8 de Marzo, día en que conmemoramos la lucha de las mujeres en la defensa de nuestros derechos, queremos dirigirnos a ti, como trabajadoras que desarrollamos nuestras tareas en los diversos edificios municipales y colegios públicos de la ciudad, para contarte, nuevamente, nuestra preocupación e inquietud por las decisiones que han tomado los responsables de nuestra nueva empresa.

Debes perdonar nuestro atrevimiento, aunque sabemos que no tenemos el estatuto legal de “trabajadoras municipales” y que nuestra relación laboral es con una empresa privada, antes, más de treinta años, con una empresa española, ahora con otra empresa también española pero ya multinacional, conoces que limpiamos oficinas, aulas de niños, centros cívicos o de mayores u otros edificios como los de la Policía Local o Bomberos, etc., de competencia o propiedad municipal.

Es cierto, insistimos, no somos trabajadoras municipales: ni funcionarias, ni personal laboral, ni siquiera trabajadoras de una empresa pública. Pero esto no fue siempre así: hace muchos años, antiguas compañeras nuestras, sí que tuvieron una relación directa con el Ayuntamiento; de aquellas, en la actualidad, sólo queda una trabajadora interina, que comparte con nosotras “tajo”, aunque con otras condiciones laborales y salariales.

De todas es conocido que hace años, alcaldes y concejales como tú, decidieron privatizar el servicio de limpieza. Es curioso observar cómo los primeros servicios privatizados en el Ayuntamiento de Toledo fueron aquellos que más mujeres tenían: la ayuda a domicilio y la limpieza. Qué casualidad.

Pensamos que es necesario recordar que, al privatizar estos servicios ocupados mayoritariamente por mujeres, las condiciones salariales, laborales o sociales cambian, y no a mejor, precisamente. Por desgracia así ocurre siempre que empresas privadas pasan a prestar servicios que eran realizados directamente por la administración. ¿Por qué será? ¿Tal vez por las condiciones que imponen las empresas para quedarse con los servicios?

Hace un año, aproximadamente, en la tribuna del salón de Plenos del Ayuntamiento, te dijimos que, siendo la baja económica el principal factor sobre cualquier otro y siendo un servicio que el principal elemento es nuestra mano de obra, las perjudicadas de esa decisión, directa e indirectamente, íbamos a ser nosotras. Te dijimos que podrían producirse despidos o disminuciones de jornadas o aumentos de cargas de trabajo. Entonces te indignaste mucho, nos reuniste a unas pocas de nosotras en tu despacho y nos prometiste que nunca ocurriría tal cosa.

Hace apenas unos meses te advertimos que la oferta elegida para “dirigir y gestionar” nuestro trabajo iba a empeorar nuestras precarias condiciones de trabajo. Algún colaborador tuyo manifestó públicamente que el gobierno municipal garantizaría nuestros derechos.

Bien, llega el 8 de Marzo y tenemos que decirte que una compañera que realizaba labores de auxiliar administrativo ha sido despedida; en varios colegios las horas de servicio se han recortado (las sustituciones de compañeras de baja por enfermedad se hacen con menos horas), las cargas de trabajo han aumentado en algunos centros; la empresa ya nos ha anunciado todas las sustituciones las realizará con personas con menos horas. Solo para ponerte un ejemplo: en las Casas Consistoriales (Ayuntamiento y Palacio de Caracena) el trabajo que desarrollaban ocho compañeras ahora lo realizan seis y una trabajadora a media jornada. Y solo ha transcurrido un mes.

Todas las limpiadoras sabemos que el aumento de las cargas de trabajo, con el paso del tiempo, nos acarrea lesiones, dolores de espalda, problemas en los brazos o manos, etc. Es muy raro que compañeras jubiladas no tengan alguna de estas patologías.

Tal vez pienses que esto no es importante, comparado con otros problemas a los que tendrás que hacer frente por la responsabilidad que tienes, pero te aseguro que para nosotras lo es.

En este 8 de Marzo, que luchamos por la igualdad salarial, en contra de la precarización de las condiciones de trabajo de todas las mujeres, alguna de nosotras no estamos mejor que hace un año y te podemos asegurar que responsabilidad nuestra no es.

¡¡VIVA EL 8 DE MARZO!!

Firmada por: Presidenta de Comité de Empresa de Ferroser-Toledo, Valle Barriendo y treinta trabajadoras más