Opinión

Artículo de Opinión de Francisco Javier Serrano, delegado sindical de CCOO en Telemarketing

Personas al otro lado del teléfono. ¿Personas?

Francisco Javier Serrano

19/12/2017

(Última actualización: 19/12/2017 22:21)

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El telemarketing es uno de los sectores donde la precariedad laboral se hace más evidente, somos conscientes de la escasez de trabajo que sufre nuestro país, pero los empresarios también, y de eso se sirven a la hora de contratar, pagar y despedir.

Trabajar en el sector del telemarketing significa desde el primer momento ser un número, dejar de ser persona. En el telemarketing, la desconsideración, la injusticia y la exigencia se palpan desde el primer momento. La formación es imprescindible pero no se remunera. Los contratos precarios se realizan por meses, por semanas e incluso por días. Te pueden llamar de un día para otro simplemente para trabajar tres jornadas de un mes por cierta campaña, déficit o curva del servicio.

Luego, los contratos de 20 horas semanales de una campaña se convierten en 40 horas de trabajo, sin remunerar esa mitad. No tiene nada que ver el contrato firmado con las jornadas que realizan y, además, pueden volverte a llamar para hacer lo mismo, pero ya con un contrato diferente.

Somos la voz detrás de cualquier servicio de grandes empresas como Movistar, DHL, Gas Natural o cualquier Banco en proceso evolutivo y de digitalización, somos los operadores a los que cambian el horario por necesidades del servicio sin contar si tenemos hijos o padres a los que atender; si podemos o no conciliar con nuestra vida familiar. Somos a los que presionan por objetivos de ventas que cobramos tarde, mal y nunca.

Somos personas sin rostro a los que amonestan por no realizar las pautas que ellos consideran correctas, como pudiera ser presionar al cliente hasta que de alguna manera le ‘obligas’ a contratar los productos que se desean vender.

Pero no, no somos Agentes Invisibles, no somos máquinas imparables de generar beneficios para los dueños de nuestras empresas. Somos personas que malvivimos con un sueldo minúsculo, que realizamos un trabajo casi siempre por debajo de nuestra cualificación; personas para las que no hay diferencia entre los días de la semana, no existen lunes ni domingos, ni festivos nacionales ni locales, puesto que todos ellos son laborables y exprimibles para las manos opresoras.

Trabajar en Telemarketing significa enfermar, acarrear con problemas ajenos (la persona al otro lado del teléfono se desahoga contigo, te grita, te insulta y de alguna manera te hace sentirte inferior, indigno y miserable), sufrir estrés permanente porque el trabajo que realizas nunca será suficiente para tu opresor. Caer en la depresión ya que al final te generan una frustración constante.

Trabajar en Telemarketing es intentar que te hagan olvidar tus raíces, las de la clase trabajadora, para que no veas a tu compañera, a tu compañero, como un igual, si no como un rival a quien ganar, dar codazos, pisotear o boicotear para que sea él y no tú el que pierda el trabajo en el caso de que haya despidos.

Pero hemos de decir que trabajar en Telemarketing también significa lucha, constancia y dedicación, puesto que no nos conformamos con un no por respuesta, no asumimos como inevitables sus medidas precarias, su imposición de un modelo laboral que no nos considera seres humanos.

Desde CCOO damos la batalla para que cada individuo de los que formamos este gran sector tenga el reconocimiento que se merece, el salario que se merece, los derechos que se merece, la dignidad que se merece.

¿Cómo lo vamos a conseguir? Implicando a todas las compañeras y todos los compañeros por medio del Trabajo y de la acción Sindical en cada centro. Somos un colectivo explotado que debe tomar conciencia de su situación y saber que, unidos y organizados, podemos disputar y ganar.