Región

Semana Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo

CCOO advierte de los daños de la hiperconexión para la salud de los trabajadores

Las TIC encierran nuevos riesgos laborales que no están recogidos en las políticas de prevención. Las nuevas tecnologías han arrollado todas las políticas preventivas

La Comarca

27/10/2017

(Última actualización: 27/10/2017 21:01)

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En el marco de la Semana Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, ayer se celebró en Madrid una jornada con el título “Trabajos saludables en cada edad: revolución digital. Riesgos y oportunidades en cada edad” organizadas por el Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo con la colaboración de organizaciones sindicales, empresariales y comunidades autónomas.

La secretaria regional de Salud Laboral y Política Institucional de CCOO CLM, Raquel Payo, participó en la mesa redonda “Hiperconectados, ¿echar un cable o una cadena?” advirtiendo de los riesgos que la hiperconexión tiene para los trabajadores y trabajadoras

El 71% de las y los ejecutivos europeos admite que mira sus correos y otros dispositivos por la noche o durante el fin de semana y los días festivos. Un 76% de personas estima que los instrumentos digitales tienen un impacto negativo en sus vidas personales; y un 65% de las personas trabajadoras en nuestro país se siente requerido por su empresa fuera del horario laboral.

“Esta hiperconexión tiene daños para la salud”, afirma Payo, quien explica que bajo el capítulo de tecnoestrés se añaden problemas como la nomofobia (ansiedad o estrés ante los fallos de la batería del ordenador o el móvil) o surgen determinados efectos negativos asociados a su uso.

Dentro del tecnoestrés se diferencia la tecnoansiedad, la tecnoadicción y la tecnofatiga. Las causas de estos desórdenes van desde la falta de adaptación a las nuevas formas de trabajo, a la dependencia absoluta de estas tecnologías, pasando por la fatiga mental y el cansancio asociado al uso o abuso de las TIC.

Este tecnoestrés lo sufren los trabajadores y trabajadoras de cierta edad necesitados de adaptarse a nuevas herramientas de trabajo. Pero también los que no logran desconectar (todos) de la vida laboral en toda su jornada, merced a la actividad de sus teléfonos, los que desconfían de la seguridad informática y los que deben exponerse a lo largo del día a altos caudales de información.

Uno de los principales estresores en una empresa es el uso del correo electrónico, acentuado en los últimos tiempos con la llegada de smartphones y tabletas, que prolongan su uso fuera de la oficina y del horario de trabajo.

Asimismo, Payo advirtió de lo que se denomina “whatsappitis” (tendinitis en la muñeca y el dedo pulgar causada por el uso excesivo de mensajería desde dispositivos móviles).

Existe una brecha digital determinada por la edad, por las capacidades y competencias que poseen las nuevas generaciones. Las generaciones mayores eran las que enseñaban a las jóvenes el uso de instrumentos y por el contrario, actualmente son las generaciones jóvenes las que fácil y sencillamente recurren a los medios, que son la fuente principal de información.

Además, un 75% de las empresas no aprecian suficientemente el valor del capital humano que supera los 45 años. Parece que la experiencia es un grado “negativo”.

Ante esta situación, CCOO plantea una serie de propuestas. Payo señala que la reconversión de la estructura organizativa conforma la parte clave de la transformación digital. El resultado de este ejercicio determinará a los vencedores y vencidos del futuro.

Los efectos de la Cuarta Revolución Industrial comienzan a sentirse ya en las plantillas de las empresas. En menos de una década los “nativos digitales” compondrán el 75% de la fuerza laboral. Más allá del entorno de las start up, también las grandes organizaciones necesitan llevar a cabo cambios para atraer, retener y potenciar al máximo el talento, y al mismo tiempo diseñar unas estructuras más flexibles que sean capaces de competir en un mundo cada vez más complejo. El desafío organizativo constituye, de hecho, la pieza clave de un proceso de transformación digital.

CCOO plantea que los trabajadores y trabajadoras séniors acompañen a los más júnior. Esta combinación de séniors y millennials constituye una práctica en auge.

Las TIC encierran nuevos riesgos laborales que no están recogidos en las políticas de prevención de las empresas e instituciones. Las nuevas tecnologías han arrollado todas las políticas preventivas.

La perspectiva de edad está ausente de las políticas empresariales. Las políticas de diversidad en la gestión de equipos de personas no suelen contemplar la perspectiva de edad. Temas como evaluar la plantilla según sus años, apoyar el empleo de los trabajadores mayores y su tránsito, concluye Payo.