Puertollano

Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

El 30% del presupuesto municipal hace frente a la desigualdad y atiende a familias sin recursos de Puertollano

Un apoyo que va más allá mediante convenios específicos con organizaciones y asociaciones y la recuperación de la partida de cooperación internacional

La Comarca

17/10/2017

(Última actualización: 25/10/2017 19:33)

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Puertollano ha alzado su voz contra la desigualdad en el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza con la lectura de un manifiesto de las diversas organizaciones que trabajan en nuestra ciudad para mejorar la calidad de vida nosotros de los más cercanos sino también de los que necesitan de una ayuda directa desde lugares más recónditos.

La concejal de integración y cooperación, Gloria Mohedano, recordó que el 30% del presupuesto municipal se destina a luchar contra la pobreza a través de ayudas directas de emergencia a familias, becas escolares y planes de empleo destinados a personas que se encuentran en riesgo de exclusión social que no reciben ningún tipo de prestación. Un apoyo que va más allá mediante convenios específicos con organizaciones y asociaciones y la recuperación de la partida de cooperación internacional para contribuir con iniciativas de ong,s en Africa e Hispanoamérica, así como aportaciones que se hacen en caso de catástrofes.

Según Mohedano lamentó que a veces las administraciones den la espalda a medidas efectivas contra la pobreza, con normativas en nuestro país que no permiten a los ayuntamientos tener plena libertad para invertir en cooperación al desarrollo.

Manifiesto

Toñi Gascón, de Manos Unidas, y Josefina Frutos, directora de Cáritas Interparroquial, han sido las encargadas de la lectura del Manifiesto contra la Pobreza en la Concha de la Música en el Paseo de San Gregorio, a la que se han unido alumnos del colegio María Inmaculada y las organizaciones Cruz Roja, Cáritas, Cooperación Vicenciana (Covide-Amve), Proclade, Manos Unidas y Jóvenes y Desarrollo.

Un manifiesto en el que se hace un llamamiento para pasar de la acción local a la justicia global mediante una movilización continuada en la que todas las personas puedan ejercer su derecho a participar de forma equitativa para mejorar su bienestar, en una lucha contra la desigualdad y la insostenibilidad en su barrio, su ciudad, su comunidad y en todo el mundo.