Manzanares

Con más de un centenar de espectadores

Microteatro llena el 43 FITC Lazarillo en Manzanares

Se ha convertido en uno de los formatos teatrales contemporáneos con mayores posibilidades técnicas y artísticas

La Comarca

25/08/2017

(Última actualización: 26/08/2017 11:58)

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El microteatro se ha convertido en uno de los formatos teatrales contemporáneos con mayores posibilidades técnicas y artísticas. La cercanía entre público y actor y la brevedad e intensidad de los montajes lo han convertido en uno de los formatos favoritos entre el público, sobre todo entre los más jóvenes. En el 43ª edición del FITC Lazarillo, el microteatro ha vuelto a tener su propia sección, MicroFITC, con la colaboración de la sala madrileña “Microteatro por dinero”. En 2015, el equipo del FITC Lazarillo decidió entregarles el Premio Escena por su aportación innovadora al mundo de las artes escénicas y desde entonces la colaboración ha sido mutua.

En torno a un bar, llevado por el pub manzanareño “John Boy”, se estructuraban las tres salas en las que las representaciones volvían a comenzar cada 20 minutos. El centro cultural “Ciega de Manzanares” volvió a ser el espacio elegido para distribuir los espectáculos. En la sala uno, se representó el micromusical “Amor en la extensión 86”, un montaje que combinaba la música con un texto socarrón y repleto de giros que hicieron las delicias del público. “Turbulencias” fue el espectáculo que se representó en la sala dos reconvertida en un avión en el que los espectadores eran unos pasajeros más en un trayecto con mucho más que algunas turbulencias. En la sala tres, “La consulta de los idiotas” puso en pie al público con un montaje que, inspirado en el teatro del absurdo, hablaba sobre el miedo al paso del tiempo.

La directora del festival, Míriam Rodríguez, confirmaba “éxito del microteatro entre la población manzanareña” a la vez que lamentaba que muchos espectadores no hubiesen podido ver las representaciones ya que “las entradas se agotaron cuando la taquilla solo llevaba media hora abierta”. Rodríguez cree que el microteatro debe quedarse como una sección fija en el FITC y crecer poco a poco como está demandando el público. “Es un formato en el que cabe todo, en el que sientes las respiraciones del actor y en el que la brevedad y la inmediatez hacen que el público se quede totalmente enganchado”, afirmó Rodríguez. Por su parte, también quiso agradecer la inestimable colaboración de la sala “Microteatro por dinero”, y en especial la atención de su gerente Verónica Larios, y el apoyo y las facilidades que presta el ayuntamiento de Manzanares para que el centro cultural pueda utilizarse como espacio escénico durante el festival.