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Hasta el momento hay cinco sentencias favorables para la extinción de los contratos de 5 personas y se está a la espera de que se celebren los juicios y se dicten sentencias de los otros 9 que han presentado demandas

La justicia da la razón a CCOO y a los trabajadores de la Panificadora de Tomelloso y declara la extinción de sus contratos

Ante meses sin tener trabajo efectivo y ante la falta de abono de sus salarios, -entre cuatro y ocho meses-, los propios trabajadores exigieron que al menos la empresa les despidiera para poder cobrar el paro. Como la empresa no les despide, se han interpuesto demandas solicitando la extinción de los contratos

La Comarca

21/07/2017

(Última actualización: 22/07/2017 08:35)

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El Juzgado de lo Social de Ciudad Real está declarando, a petición de los propios trabajadores de la Panificadora de Tomelloso, la extinción de sus contratos de trabajo, lo que les va a permitir al menos apuntarse al paro y percibir la prestación por desempleo tras meses de angustia, sin tener trabajo efectivo y sin cobrar nada.

Hasta el momento hay cinco sentencias favorables para la extinción de los contratos de 5 personas y se está a la espera de que se celebren los juicios y se dicten sentencias para otros 9. En total son 14 los trabajadores, -los que tenían un contrato indefinido-, los que han solicitado la extinción de sus contratos, explica el secretario general de CCOO Industria de Ciudad Real, David Vera.

Además se han solicitado 15 reclamaciones de cantidades de los trabajadores y trabajadoras con contratos eventuales.

Vera, junto con el secretario general de CCOO de Ciudad Real, José Manuel Muñoz, se ha reunido esta mañana con los trabajadores para explicarles cómo se está desarrollando el proceso y cómo está la situación en estos momentos.

Muñoz ha insistido en que CCOO, como hemos estado haciendo todos estos meses, vamos a seguir apoyando a los trabajadores y trabajadoras, en este caso para conseguir que al menos con la extinción de sus contratos, puedan percibir prestaciones por desempleo que les permitan solventar la precariedad a la que les ha llevado toda esta situación.

El pasado mes de marzo las máquinas de la Panificadora fueron precintadas por la Consejería de Sanidad, de modo que los trabajadores no podían trabajar, acudían cada día a las 5 mañana a su puesto de trabajo, donde permanecían durante toda la jornada laboral sin poder hacer nada. Ante la imposibilidad de poder fabricar sus productos, se tuvieron que cerrar los despachos de venta de pan que tiene en Tomelloso y en Argamasilla de Alba.

Ante meses sin tener trabajo efectivo y ante la falta de abono de sus salarios, -entre cuatro y ocho meses-, los propios trabajadores exigieron que al menos la empresa les despidiera de una vez para poder cobrar el paro y no prolongar más esta situación insufrible e insostenible para ellos y sus familias.

“Los trabajadores y trabajadoras de la Panificadora de Tomelloso vienen sufriendo una situación gravosa y la empresa ni siquiera les ha despedido, que era lo que los propios trabajadores, con el apoyo de CCOO, demandaban para poder apuntarse al paro y que entre algún ingreso en sus casas”, afirma Vera.

Por otro lado, respecto a la situación en la empresa Cárnicas Madrigal, debido a los problemas de liquidez alegados por la empresa se hizo un ERE de extinción de 19 empleos de los 60 con los que cuenta en plantilla, comprometiéndose la empresa a pagar las liquidaciones en unos determinados plazos, pero no lo está cumpliendo. Además, tememos que la empresa pueda presentar un segundo ERE, que pueda suponer el cierre de la factoría, advierte Vera.

Asimismo, CCOO Industria reclama que se garantice a los temporeros que vienen a trabajar en las campañas agrícolas unas condiciones dignas. “Aunque este año a diferencia de otros no se han detectado grandes asentamientos en la comarca de Tomelloso, sí que hay pequeños asentamientos de trabajadores que se ven obligados ante la falta de un alojamiento digno a tener que pasar la noche en naves abandonadas”.

“Entre las 4 y las 5 de madrugada comienzan a llegar los intermediarios para llevarlos al campo”, señala Vera, quien denuncia que los trabajadores temporeros están sufriendo amenazas tales como que “no les van a pagar o que no van a traer a su familia a España”.

Por último, CCOO denuncia que en el caso de la campaña del ajo se está manipulando el producto en el propio campo en lugar de en una empresa con el fin por parte de los empresarios agrícolas de ahorrarse costes en la afiliación de la Seguridad Social, afiliándoles en el Régimen Especial Agrario en lugar de en el Régimen General y pagándoles incluso por debajo de lo estipulado en el convenio colectivo.