Cultura

Un corto ambientado, rodado y producido en Puertollano

“El mal en un cuadro” se estrena este viernes en el Museo de Puertollano

Juan Carlos Gómez: “Si la música amansa a las fieras, la imaginación y la intriga deben de distraer a la bestia"

Antonio Carmona: “Casi prefiero que nada de esto hubiera ocurrido. Así tendría alguna probabilidad de adquirir visos de leyenda, pues bien es sabido que las leyendas arraigan con mucha más fuerza en el inconsciente colectivo que los acontecimientos reales...”

La Comarca

26/01/2017

(Última actualización: 27/01/2017 08:46)

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El Museo Municipal de Puertollano acoge este viernes, 27 de enero, a las 20.30 horas, el estreno del cortometraje “El mal en un cuadro” que narra una historia ambientada y rodada en lugares tan emblemáticos de Puertollano como la Iglesia de Asdrubal, El Poblado o la antigua Escuela de Adultos, que estaba ubicada en la calle de Las Cañas, y que cuenta con guión y adaptación cinematográfica de Antonio Carmona y Vicente Luchena como cámara y director.

Además de otros muchos colaboradores como Manuel Valero, Ramón Merino, Juan Carlos Gómez, Amalia García, Ana Romero, Ana Carmona Romero y el grupo de música puertollanense “The Ruinas Band” que se ha encargado de ponerle música.

El corto es una nueva iniciativa de Producciones Clip que surge de la mano del realizador Juan Carlos Gómez, gerente de la librería de Puertollano que da nombre a su productora con la que ha puesto en marcha otros exitosos proyectos cultuales en Puertollano como Poemarte que ha celebrado recientemente su segunda edición.

Sinopsis

El guión, basado en un cuadro de José Antonio Fernández Vera realizado en el Puertollano de los años ochenta, arranca en los años 20 con la defunción de un sacerdote, quien deja en su parroquia un legado de libros antiguos y un cuadro de aspecto inquietante.

Pasado el tiempo, y ya en la actualidad, un librero interesado en las antigüedades se apropia de los libros y el cuadro cuando se están llevando a cabo unas obras de reforma en dicha parroquia. Pronto descubrirá que el cuadro ejerce una influencia perversa sobre su estado de ánimo, despertando sus más bajos instintos con unas vivencias de las que no sabe si son reales o pertenecen a un mundo de ensueño.