Región

Nota de prensa

El Obispado de Cuenca y José Antonio Primo de Rivera

Según el Obispado de Cuenca, José Antonio Primo de Rivera es una víctima que merece que se le aplique la Ley de Memoria Histórica y tiene derecho a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar

La Comarca

19/12/2016

(Última actualización: 20/12/2016 11:24)

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Según el Obispado de Cuenca, José Antonio Primo de Rivera es una víctima que merece que se le aplique la Ley de Memoria Histórica y tiene derecho a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar.

Así lo señala en un recurso presentado en el Ayuntamiento de Cuenca, tras la aprobación de una moción que exigía la retirada de la fachada de la Catedral del nombre de José Antonio Primo de Rivera y de tres símbolos de la Falange. Como si hubiera estado más de 70 años ignorado.

Dice el Obispado en su recurso que “no existen en la fachada de la Catedral de Cuenca escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Tan solo puede leerse el nombre de José Antonio Primo de Rivera sobre una cruz de la fachada, a poco que se conozca mínimamente la Historia de España, no supone ni exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, ni de la Guerra Civil y ni de la represión de la Dictadura, máxime cuando se trata de alguien condenado a muerte y ejecutado antes de la Dictadura, al inicio de la Guerra Civil, encontrándose en prisión cuando comenzó la misma.”

Un informe de la Secretaría del Ayuntamiento de Cuenca, de marzo de 2015, avala el acuerdo adoptado por el Pleno con el voto en contra del PP, advirtiendo de que, según el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, símbolo es: “Representación sensorialmente perceptible de una realidad, en virtud de rasgos que se asocian con esta por una convención socialmente aceptada”. Por tanto por simbología del franquismo habrá que entender el conjunto de símbolos que se utilizaron como referente para identificar visualmente al régimen franquista y a las personas e instituciones que se identificaban con él.

Bajo esta definición, el informe concluía que “Los símbolos que el Ayuntamiento ha pedido que se retiren de la fachada de la Catedral de Santa María y San Julián son símbolos franquistas”. Sin embargo, dicho informe es obviado por el Obispado, que pretende que sigan donde están los nombres de José Antonio Primo de Rivera y el yugo y las flechas.