ADEC Valdepeñas reflexiona sobre los Derechos Humanos

Jose Luis Torres Alcázar: Coordinador de ADEC Valdepeñas

10/12/2016

(Última actualización: 11/12/2016 12:33)

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Hoy, 10 de diciembre, conmemoramos una fecha muy importante en la historia de toda la humanidad, el día en que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó, hace 68 años, la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Desde ese día, todos los habitantes del planeta Tierra deberíamos haber podido respirar tranquilos, sin embargo, aún muchos países están lejos de conocer la vida sin la lacra de la esclavitud, sin miseria, sin guerras sin sentido como las que llevan años azotando Oriente Medio, sin libertad ni justicia.

¿Realmente pueden celebrar en países de África hoy nada? ¿Los refugiados árabes? Y sin irnos tan lejos de nuestras fronteras, sin ir al Tercer Mundo ¿Pueden las mujeres maltratadas y discriminadas celebrar con alegría este día? ¿Pueden la infinidad de jóvenes y niños que sufren continuamente acosos y ataques sentir que hoy deben celebrar los derechos que la propia sociedad les quita?

Como sociedad aún nos queda mucho que cambiar y mucho que concienciar, debemos aplaudir el progreso cada día mayor que estamos siguiendo para conseguir realmente que los derechos humanos lleguen a toda la humanidad. Los miembros de ADEC Valdepeñas queremos hoy aplaudir a todas esas personas, asociaciones y colectivos que, con muchísima ilusión, esfuerzo y voluntad, se dedican a tratar de hacer evolucionar nuestro mundo para hacerlo mejor. A todos aquellos que aportan un granito de arena con cada acción que realizan, a todos aquellos que no quieren regresar a los fallos del pasado, si no que con una sonrisa deciden avanzar a un futuro mejor para todos.

También queremos hacer un llamamiento a todos los países del mundo, aunque sabemos que es imposible que todos oigan nuestra petición, de que dirijan sus esfuerzos, su labor y su trabajo a la paz, a conseguir que el sueño de todas estas personas, el sueño de los que sufren, el sueño de los pioneros que vieron que era necesario para la supervivencia humana implantar estos derechos universales. Dejar de lado las cuestiones de ideología, de raza, de religión. Dejar de lado todo aquello que nos separa, unir nuestras manos, y encaminarnos todos juntos a un mañana justo para todos en este mundo. Un mundo que garantice estos derechos, ya que, sin ellos, la humanidad no es digna de llamarse vida inteligente.

Queremos cerrar este pequeño mensaje a los lectores con una reflexión del célebre escritor uruguayo Eduardo Galeano, en relación a los derechos que hoy celebramos.

“Los Derechos Humanos no se mendigan. Se exigen”