Opinión

José Fernando Buitrón cuenta su experiencia en el blog El Emparrao

La II Ruta de los Pucheros y el atractivo extra de salir de tapas por Puertollano

Artículo de opinión sobre este evento culinario que alcanza ya su segunda edición

José Fernando Buitrón

07/11/2016

(Última actualización: 07/11/2016 19:07)

Imprimir

Este es el segundo año que se celebra en Puertollano “La ruta de los Pucheros”. Consideramos que actividades de este tipo, ponen en valor la gastronomía de una localidad y aportan un atractivo extra al hecho de salir de tapas por la ciudad. La cultura del tapeo está escrita en el ADN de los que nacimos aquí, con la peculiaridad diferenciadora de que el bocado que acompaña a cualquier consumición no implica un coste extra, cada vino o cerveza, viene siempre acompañado de su tapa. Este hecho hace que cuando viajamos y visitamos lugares sin esta cultura, nuestro carácter se torna mohíno, al ver sólo junto al botellín, el triste servilletero y el vaso con los palillos. Por otro lado, a veces se echan en falta tapas más elaboradas o diferentes, aunque esto implique pagarlas aparte. En este caso, la ruta de los pucheros se basa en ofrecer gastronomía tradicional en forma de tapa, al competitivo precio de 1,5 euros. Hablamos de pollo en pepitoria, alubias, cocido, callos o guisos de carne de caza.

No hemos podido visitar toda la oferta de la ruta, quizás sea una de las críticas constructivas que volvemos a reseñar, el hecho de la necesidad de mejorar la divulgación con campañas más orientadas a la comunicación actual, mayor presencia en redes, hashtag, etc. Volvemos a sentir que no se conoce demasiado la actividad, que nosotros mismos empezamos tarde y que incluso uno de los camareros de uno de los bares no tenía claro si ya había acabado o no. Quitando este detalle, en líneas generales, aplaudimos la iniciativa de este tipo de actividades.

Es agradable meter la cuchara en un guiso calentito de una cazuela de barro. No hay nitrógeno, ni esferificaciones, pero si mucho sabor y el placer del recuerdo de la cocina tradicional. Los guisos de caza, las legumbres y un plato que personalmente hacía años que no comía y que me encantó, el pollo en pepitoria. Puede que intente seguir haciendo la ruta y pidiendo probar las propuestas de los distintos bares, un poco a merced de si mantienen o no la tapa en carta. Porque acompañar la lluvia y la bajada de temperatura con el reconfortante caldo de un puchero, es quizás uno de los placeres que nos da esta gélida etapa del año.

José Fernando Buitrón

El Emparrao