Puertollano

Artículo extraído del extra de las fiestas patronales de La Comarca de Puertollano

Cincuenta aniversario de la inauguración de la Refinería de Petróleo de Puertollano (1966-2016)

Modesto Arias

04/09/2016

(Última actualización: 04/09/2016 21:15)

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El año 1966, en que fueron inauguradas oficialmente dichas instalaciones, supuso el despegue definitivo de la actividad petroquímica en Puertollano, una población que, con el paso del tiempo y de manera paulatina, cada vez se estaba convirtiendo en menos minera y más industrial.

Pese a su innegable desarrollo económico, iniciado desde tiempo atrás, aún carecía de medios urbanísticos imprescindibles, como abastecimiento de agua, alcantarillado y pavimentación, además de viviendas y escuelas. Todo ello se comprobaba en una localidad que disponía de 55.002 habitantes de hecho, cifra reflejo del crecimiento imparable que, en ese aspecto, había mostrado desde la década de los cuarenta, y que no se había correspondido, de forma paralela, en los recursos disponibles para sus ciudadanos, aunque, con el paso del tiempo, se fueron experimentando importantes mejoras.

En la vertiente económica, había unos 12.000 trabajadores, y las dos Compañías más destacadas eran la Empresa Nacional Calvo Sotelo (ENCASO) y la Sociedad Minero Metalúrgica Peñarroya (SMMP).

El lunes 6 de junio, Franco vino a Puertollano. Le acompañaron el ministro de la Presidencia, Luis Carrero Blanco; el de Industria, Gregorio López Bravo; el de la Secretaría General del Movimiento, José Solís Ruiz; el de Hacienda, Juan José Espinosa San Martín, y el del Plan de Desarrollo, Laureano López Rodó.

En primer lugar, estrenó formalmente la nueva Casa Sindical, en la calle Juan Bravo, aunque ya estaba en servicio desde febrero y que sustituía a la que, desde 1962, en una sede pequeña y en mal estado, se había ubicado en la plaza de Ciudad Real, en la Barriada 630, y que, a su vez, había reemplazado a la que, desde el final de la Guerra Civil, se estableció en la calle Aduana, entonces llamada del Generalísimo. El delegado comarcal de Sindicatos era José María Amador Ríos.

A continuación, la comitiva recorrió el Complejo Industrial, inaugurando el Caudillo las nuevas dependencias, motivo principal de su venida. En ellas se producía gasolina regular y premium, aceites lubricante, gas-oil, fuel-oil, gases licuados, parafinas, disolventes, naftas y combustibles para aviones. En esa fecha de 1966, el petróleo ya representaba el 47 por ciento de la demanda con fines energéticos del país, cuando apenas veinte años atrás sólo era del 1’6. A su vez, alrededor de ENCASO, cuyo director era Julio de los Cobos Acín, habían surgido nuevas factorías, como Alcudia, Paular, Calatrava y Butano.

Esta nueva coyuntura se vio mediatizada una semana más tarde, una vez pasadas las secuelas de la presencia del numeroso séquito gubernamental, con el cierre de los pozos Este y Calvo Sotelo, de ENCASO, que habían surtido durante 16 años de pizarras bituminosas al Complejo. La llegada al mismo de petróleo a través del oleoducto entre Málaga y Puertollano ya no hacía rentables económicamente tales minas, y de sus 1.100 operarios, sólo 400 fueron absorbidos por la entidad, mientras que los 700 restantes quedaron en paro, recibiendo una indemnización total de 78 millones de pesetas.

Sin embargo, y pese a hechos como el anterior, las perspectivas para la empresa se vislumbraban muy favorables, pues las inversiones efectuadas en ella la hacían plenamente competitiva y adaptada a las nuevas necesidades que habían surgido en los mercados.

En cambio, el sector carbonífero había entrado en recesión de modo definitivo. A las frecuentes inundaciones de los pozos por las lluvias y el consiguiente desbordamiento del río Ojailén, se unía, sobre todo, una cada vez menor demanda, pues su utilización estaba siendo sustituida por otros recursos. Como ejemplo, y en el caso de Puertollano, la central térmica de ENCASO ya consumía los subproductos líquidos obtenidos en su propia refinería, en lugar de dicho mineral, y que, hasta entonces, suponía el 60 por ciento de lo generado en la cuenca. De este modo, la SMMP planteó varios expedientes de crisis parcial de trabajo y, en mayo, 1.200 personas habían perdido su empleo, mientras que, al acabar el año, sólo quedaban seis pozos en servicio y 100.000 toneladas de carbón se acumulaban en bocamina sin encontrar destino.

Para aprovechar las disponibilidades de hulla y paliar, en la medida de lo posible, ese trance tan difícil, la solución que se adoptó fue crear una central térmica, cuyas obras dieron inicio en 1968 y de la que se encargó la Compañía Sevillana de Electricidad.

Respecto a la dimensión política, el régimen seguía celebrando determinadas fechas con charlas, ceremonias religiosas y homenajes. Así, cada 29 de octubre se conmemoraba la fundación de Falange Española por José Antonio Primo de Rivera, y, cada 20 de noviembre, su muerte y la de todos los Caídos en el bando nacional durante la contienda civil.

Muy reseñables fueron las elecciones sindicales a enlaces y jurados de empresa celebradas aquel otoño. Comisiones Obreras, con líderes como Pedro Ruiz García y Antonio Luna Sánchez, y que, evidentemente, no podía presentarse con ese nombre, pues era una central prohibida y clandestina, compareció en una candidatura encubierta, con el aval de los trabajadores. La expectación creada fue tal que votó el 87 por ciento de los asalariados, logrando sus aspirantes un claro triunfo, pese a las reiteradas advertencias vertidas desde los estamentos oficiales, con lo que en el Sindicato Vertical hubo gran número de infiltrados contrarios a la ideología dominante.

También es de señalar el referéndum celebrado el 14 de diciembre para ratificar la Ley Orgánica del Estado, presentada por Franco a las Cortes el mes anterior, donde, sin debatirse, fue aprobada por aclamación. La propaganda del Gobierno se volcó en la petición del voto afirmativo en dicha consulta, con la totalidad de los medios de difusión que manejaba o de los que podía disponer a su servicio. En Puertollano, el día 9 se celebró un mitin en el Gran Teatro, que contó, entre otros, con la presencia de Emilio Romero, director del diario Pueblo. En tanto, las fuerzas opositoras, a las que se impidió hacer cualquier tipo de manifestación o actividad, pidieron la abstención activa. El resultado supuso un apoyo masivo a la propuesta, en una cita sin las más mínimas garantías judiciales y políticas.

En la cuestión municipal, el alcalde era Millán Aguilar Mazarro. Había reemplazado a Emilio Caballero Gallardo de manera interina durante el verano de 1965, y el 18 de noviembre fue designado de modo definitivo por el ministro de la Gobernación, Camilo Alonso Vega.

Respecto a la Enseñanza Primaria, el problema de niños sin escolarizar, poco a poco, fue quedando resuelto. En el curso 1966-67 había 173 aulas, atendidas por 184 maestros, a las que acudían 7.000 alumnos, repartidos en 17 grupos nacionales, 4 patronatos y 4 centros privados. Por su parte, en Medias, el Instituto de Bachillerato “Fray Andrés”, ya muy saturado y cuyo director era José María Santano Cilleros, contaba con 676 alumnos diurnos, 127 nocturnos y 1.050 libres, con 25 profesores. Otros Centros de este tipo eran la Escuela de Maestría, las Escuelas Salesianas “San Juan Bosco”, y los Colegios “Inmaculada”, de ENCASO, y “María Inmaculada”.

En lo referido a materia religiosa, aquel 6 de abril, Miércoles Santo, la imagen de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli salió por primera vez en procesión, desde la iglesia de la Virgen de Gracia.

Ese año también destacó la entrada en servicio del tren TAF entre la localidad y Madrid; la apertura del centro comercial Simago, y muy importante, la constitución, el 1 de junio, del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Puertollano, haciendo realidad el decreto del Ministerio de Justicia que lo había creado y que apareció en el Boletín Oficial del Estado el 26 de noviembre anterior.

Modesto Arias Fernández

Doctor en Historia