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Nota de prensa de UNICEF

En 2030, 69 millones de niños podrían morir debido a causas evitables y 167 millones de niños vivirán en la pobreza

El informe Estado Mundial de la Infancia 2016 de UNICEF revela que si las tendencias de desigualdad continúan, la vida de millones de niños estará en peligro

La Comarca

28/06/2016

(Última actualización: 28/06/2016 20:48)

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Si continúan las tendencias actuales, 69 millones de niños morirán debido a causas evitables, 167 millones de niños vivirán en la pobreza y 750 millones de mujeres se habrán casado siendo aún niñas en 2030, la fecha límite para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a menos que el mundo concentre sus esfuerzos en la situación de los niños más vulnerables.

El Estado Mundial de la Infancia 2016, el principal informe anual de UNICEF presentado hoy, describe un panorama desolador para el futuro de los niños en situación de mayor pobreza en el mundo, si los gobiernos, los donantes, las empresas y las organizaciones internacionales no aceleran los esfuerzos para dar respuesta a sus necesidades básicas.

“Negar a cientos de millones de niños una oportunidad justa en la vida significa algo más que amenazar su futuro: al exacerbar los ciclos intergeneracionales de discriminación, se está poniendo en peligro el futuro de sus sociedades”, ha dicho el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake. “Tenemos una opción: invertir ahora en estos niños o permitir que nuestro mundo sea cada vez más desigual y esté más dividido”.

El informe señala que se han logrado progresos considerables en la tarea de salvar las vidas de los niños, reducir la pobreza y lograr que asistan a la escuela. Las tasas mundiales de mortalidad de menores de cinco años se han reducido en más de la mitad desde 1990, los niños y niñas asisten a la escuela primaria en igualdad en 129 países y el número de personas que viven en la extrema pobreza en todo el mundo es casi la mitad que en la década de 1990.

Pero este progreso no ha sido uniforme ni justo. Los niños en mayor situación de pobreza tienen el doble de probabilidades que los más ricos de morir antes de cumplir cinco años y de sufrir desnutrición crónica. Y las niñas de los hogares más pobres tienen 2,5 más probabilidades de casarse en la infancia que las niñas de los hogares más ricos.

Pobreza y exclusión social

En ninguna parte el panorama es más sombrío que en África subsahariana, donde por lo menos 247 millones de niños (2 de cada 3) viven en medio de una pobreza multidimensional, privados de lo necesario para sobrevivir. Además, casi el 60% de los jóvenes de 20 a 24 años, de la quinta parte más pobre de la población, ha tenido menos de cuatro años de escolaridad.

En el caso de España, la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social de los niños en 2015 fue del 34,4%. El riego de pobreza económica de los niños nacidos en familias de padres migrantes alcanza el 60,3%. Un dato que pone en evidencia las barreras de estos colectivos en el acceso a derechos y servicios.

Educación

A pesar de que la educación desempeña un papel único para poner fin a los ciclos intergeneracionales de desigualdad, el número de niños en el mundo que no asisten a la escuela ha aumentado desde 2011, y una proporción significativa de los que acuden a la escuela no logran aprender. Unos 124 millones de niños no acceden a la a enseñanza primaria o secundaria, y casi 2 de cada 5 alumnos que terminan la escuela primaria no han aprendido a leer, escribir o hacer cálculos aritméticos simples.

En los países industrializados también se han estancado los progresos en materia de educación, en el marco de la crisis, lo que tendrá graves consecuencias en el futuro. En España, la tasa de abandono escolar en 2015 fue del 20%, muy por encima de la media de los países de la UE, que se sitúa en torno al 11%. Además, la tasa de abandono es más alta en los niños que en las niñas (24% frente a 15,8% en las niñas).

Inversión en infancia

El informe demuestra que las inversiones en los niños que viven en las situaciones más vulnerables, pueden producir beneficios inmediatos y a largo plazo. Las transferencias de efectivo, por ejemplo, han demostrado su utilidad para ayudar a los niños a permanecer en la escuela más tiempo y avanzar a niveles superiores de la enseñanza. Como promedio, cada año adicional de educación que el niño recibe aumenta sus ingresos en aproximadamente un 10% cuando se convierte en adulto. Y por cada año adicional de escolaridad, las tasas de pobreza del país descienden en un 9%.

En 2014, en España, la inversión en educación se ha reducido en 5.000 millones de euros anuales respecto a 2009, y la inversión en protección social de los niños y sus familias en 2.700 millones de euros . Las prestaciones económicas son un elemento primordial para ayudar a los niños más pobres y sus familias a garantizar una adecuada nutrición y educación. Los mecanismos sociales de protección representan un instrumento efectivo para reducir la vulnerabilidad y la privación, fortaleciendo las capacidades de las familias para cuidar y proteger a sus hijos.

Desde UNICEF Comité Español insistimos en alcanzar un Pacto de Estado por la Infancia que incluya un incremento sustancial de la inversión en temas de infancia, y que perfile los mecanismos para luchar contra la pobreza infantil. Instamos al nuevo gobierno a concretar un plan para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluya indicadores de lucha contra la desigualdad y que se centra específicamente en llegar a los niños más vulnerables de nuestro país.

La desigualdad no es inevitable ni insuperable. Obtener mejores datos sobre los niños más vulnerables, aplicar soluciones integrales a los desafíos que enfrentan los niños, establecer formas innovadoras de abordar los antiguos problemas, realizar inversiones más equitativas y aumentar la participación de las comunidades son todas ellas medidas que pueden contribuir a establecer una igualdad de oportunidades para todos los niños.

Acerca de UNICEF

UNICEF promueve los derechos y el bienestar de todos los niños y niñas en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los niños más vulnerables y excluidos para el beneficio de todos los niños, en todas partes.