Daimiel

Medina Azahara plato fuerte del Festival

Derroche de intensidad rockera con sabor andaluz en Daimiel

El Auditorio Municipal saludó el verano abriendo sus puertas de forma extraordinaria, gracias a la asociación de empresarios AEDA que con el Festival de Rock Andaluz atrajo a cerca de 3.500 personas dispuestas a disfrutar de las cuatro actuaciones que se alargaron durante más de cinco horas

La Comarca

19/06/2016

(Última actualización: 21/06/2016 18:15)

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Eran ya casi las 22 horas de la noche cuando hacía su aparición en el escenario ubicado en el Auditorio Municipal de Daimiel la banda ciudadrealeña Suicide Band, encargados de romper el silencio e inaugurar el Festival de Rock Andaluz. En torno a 30 minutos de actuación para calentar motores e ir ambientando paulatinamente a quienes entraban al recinto.

Tras ellos, se encendían de nuevo las luces del escenario para anunciar a la banda Alameda, con un bagaje de cerca de 40 años cuya experiencia sirvió para avivar a un público receptivo ante canciones tan conocidas como ‘Aires de Alameda’, ‘Amanecer en el puerto’ o su 'Noche Andaluaza', una de las más coreadas. Los alamedanos se atrevieron con una versión del famoso tema de Camarón, ‘La leyenda del tiempo’. El vocalista principal de la banda, Pepe Roca, que se reconocía como un “enamorado de esta tierra manchega” expresó que una de las cosas que más le emociona a la hora de subirse a un escenario es “la propia música y el respeto que con los años se va cogiendo por la carga y responsabilidad de que fallen las fuerzas, aunque luego la recompensa también es mucho mayor”.

El tiempo pasaba y llegó la hora de uno de los platos fuertes: Medina Azahara. Con una breve introducción de su célebre tema ‘Necesito Respirar’, Manuel Martínez, vocalista y figura principal, junto al resto de la banda, llegaban pisando fuerte a la ciudad de Daimiel. Durante su actuación, se encontraron un público entregado que coreaba cualquier tema de los que interpretaron. Se pudieron escuchar canciones con sabor añejo como ‘Todo tiene su fin’, que repitieron de manera completa con un bis ya completo de ‘Necesito respirar’, en la que el público se volcó a cantar los estribillos, o ‘A toda esa gente’ con la que la banda se fue despidiendo de su actuación, acordándose en ese camino in live en Daimiel de temas más recientes como ‘Córdoba’ o a ‘Aprendimos a vivir’ de su último disco Las Puertas del Cielo.

Tras el concierto, Manuel Martínez atendió a medios locales como Radio Daimiel y www.daimiel.es a los que reconocía que el público había estado entregado a la actuación. “Al principio siempre hay nervios, sobre todo por los problemas que puedan surgir a nivel técnico”, decía, sin embargo, evidenció que todo eso se olvida al “sentirse a gusto en el escenario, lo cual es primordial para transmitirlo al grupo, y por eso es algo tan importante”. A la pregunta de qué le queda hacer a Medina Azahara después de más de 35 años de trayectoria musical, Martínez fue tajante, “muchas cosas, entre ellas el mejor disco del grupo”; un apartado éste último en el que avanzó la intención de lanzar nuevo álbum para finales de año.

La responsabilida de cerrar el Festival recayó en 'Triana'. Con toda la banda sobre el escenario, unas imágenes proyectadas en la gran pantalla de fondo, servían para presentar a los componentes. Su vocalista, Juan Reina, confesó poco antes de adentrarse en el recital que “la gente tiene siempre en la memoria y que quiere escuchar en este tipo de conciertos”. Entre ellas, ‘Abre la puerta’, ‘En el lago’ o ‘Tu frialdad’.

Una vez iniciada esta parte del espectáculo, Reina se detenía para interactuar con el respetable al que explicó que la actual banda la forman músicos que se unieron en el año 94 y que decidieron no permitir que Triana cayera en el olvido, y es que “gracias a estos grupos, el rock andaluz actualmente vive un momento de auge”, aseguró.

Varios 'solos' de guitarra de Andrés Herrera y Raúl Fernández, dieron un toque algo más tranquilo para poner punto y final a una noche cargada de rock, sabor andaluz y nostalgia que tocó su fin después de cinco horas de un Festival que concentro a casi 3.500 personas, según los datos proporcionados por la asociación de empresarios AEDA, encargada de la organización de un evento en el que colaboró el Ayuntamiento de Daimiel.