La magia alemana

Félix Calle

05/04/2016

(Última actualización: 06/04/2016 09:43)

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Cercanos tambores de guerra retumban en la planta noble del Deutche Bank y por contagio en el mismísimo despacho de la cancillera Merkel. Y es que la tamborada no es para tomárselo a chufla, sobre todo si con el daño colateral nos vuelven a tocar el bolsillo, aunque lo más probable es que nuestra aportación económica sea en forma de telarañas.

En lo que va de año ha perdido un 30% de su valor en bolsa, en el 2007 la acción del banco superaba los cien euros y hoy pelea con desesperación para mantenerse en los quince euros, durante el ejercicio 2015 sus pérdidas alcanzan los 6.800 millones de euros. El mensaje de tranquilidad aparece de inmediato: tenemos suficiente liquidez. Creo que éste mensaje ya lo hemos escuchado antes de un debacle financiero.

Más datos. Durante 2015 han provisionado 5.200 millones de euros para hacer frente a litigios y en EEUU para el 2016 han tenido que dotar otros 2.100 millones de euros para una demanda consecuencia de mala praxis bancaria de sus dirigentes y como resumen, en los últimos cuatro años se han dejado 12.700 millones de euros en litigios.

A ver si nos aclaramos ¿no era el emblema del capitalismo alemán, imagen y reputación del país? ¿no era la perfección alemana, envidia del mundo mundial en gestión y seriedad?

Pues la realidad es muy distinta. Rodeado de escándalos e ilegalidades, manipulación en los mercados de divisas, compra fraudulenta en el mercado de la electricidad, fraude en las negociaciones de derechos de emisión de CO2, etc, etc. Semejantes asuntillos no fueron óbice para que en 2007 contrataran ni más ni menos que a los Rolling Stones para que actuaran en el Museu Nacional d´Art de Catalunya ante trescientas personas, sus clientes más selectos. El capricho costó cuatro millones de euros pero pensarían que la demostración de músculo financiero valió la pena; total una manipulación por allí y otra por allá quedan compensados los milloncejos bien gastados.

No me importaría tanto su situación si no fuera por los años de recortes que hemos tenido que soportar, los sapos que han tenido que engullir nuestras tragaderas y el rescate a la banca, impuesto por la Sra. Merkel con el único fin de salvarle el trasero a los bancos alemanes, entre ellos al Deutsche Bank y ahora nos vienen con ésta pachanga que deja al descubierto la farsa de su magnífico sistema financiero. Magia potagia que ni Juan Tamariz. Magia alemana.

En Alemania igual que en España, también existen las Cajas de Ahorros, sin embargo, desde que comenzó la crisis jamás hemos oído hablar de ellas (de las alemanas), no era conveniente, estaban tan hundidas financieramente que a la hora de hacer frente al test de solvencia del sistema financiero no entraban en liza a pesar de que su número ronda las 430 entidades con 22.000 sucursales, aquejadas de graves problemas estructurales, el verdadero talón de Aquiles de la economía germana.

No primaba la misma disposición de ánimo cuando era España quien se sentaba en el banquillo de los acusados y se le sometía al tercer grado de vigilancia, las Cajas de Ahorros eran tenidas muy en cuenta, convenía la consideración, de tal manera que aprovechando la rigurosidad interesada la cancillera se ocupó durante algún tiempo en proclamar que los inversores huyeran de nuestro país e invirtieran en el suyo por seguridad jurídica y económica ¿lo recuerdan? La hemeroteca está para estos casos.

¿No estaremos ante el Lehman Brothers europeo? Eso sí sería motivo para temernos una nueva situación de crisis sin haber superado la actual. Vaya canguelo.

Félix Calle