Opinión

Artículo de opinión de un analista político

Aclaraciones ante la política en España

Ricardo Chamorro Delmo

22/01/2016

(Última actualización: 23/01/2016 10:45)

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Los que observamos el panorama político de España estamos cada vez mas asombrados de la mediocridad instalada en nuestro parlamento, y no es algo nuevo.

La política española ha devenido en una especie de chalaneo repugnante donde los puestos, los grupos, los sueldos y los consensos sobre lo anterior, son lo importante. La nación les importa un bledo, se reparten prebendas sobre los escombros de España. Esto no es más que el resultado de lo que se vive en sus propios partidos donde lo importante es un puesto bien remunerado; defender principios, valores o programas son solo excusas.

Es importante señalar algunas verdades, para aclararse ante tanto debate absurdo que tiene desconcertado a los españoles:

Primero: España es una democracia parlamentaria no una democracia presidencialista. El que gobierna es el que logra mayoría parlamentaria a través de acuerdos con otros grupos, o por sí solo a través de la mayoría absoluta, por ello ser el partido más votado no es sinónimo de gobernar. Yo prefiero el sistema presidencialista, pero ese es otro asunto, las reglas del juego son las que son. Con 120 diputados el PP de Rajoy está muy lejos de la mayoría absoluta y el margen para el acuerdo parlamentario es escaso.

Segundo: El hacer de Pepito Grillo al PSOE por parte de los medios que han despreciado al PSOE toda la campaña, tiene el efecto contrario al que se pretende. Es decir, que locutores o tertulianos de radio o televisión, como 13TV, pidan responsabilidad al PSOE para que apoye a Rajoy en una posible investidura a través de un discurso tecnocrático y posibilista, lograran lo contrario, fortalecen las posiciones opuestas al pacto. Solo los medios de izquierda podrían presionar al PSOE, y el hecho es que lo están haciendo hacia el lado contrario, exceptuando El Pais, un diario que cada vez ven con más escepticismo por sus continuos cambalaches y que es identificado con el poder.

Tercero: El PSOE está actuando, buscando el pacto de izquierdas, en consonancia con lo que piden sus electores. Todas las encuestas entre los votantes del PSOE rechazan el pacto con el PP. El PSOE no está dispuesto a hacerse el “Hara Kiri” como se lo hizo el Movimiento Socialista Panhelénico, más conocido como PASOK, en Grecia. La democracia representativa consiste en eso, en satisfacer el interés de tus votantes. Por si alguien no se ha enterado lo vuelvo a repetir:

El principio de la democracia representativa, desde que Edmund Burke lo enunciara en su discurso de Bristol en el Siglo XVIII, significa que la democracia representativa se basa precisamente en eso, en que estás ostentando el interés de tus votantes a través de tu programa, ese es el vínculo que nos une y el único que hace que esa relación entre elector y elegible exista.

Cuarto: El recurrir, por parte del PP, a los barones del PSOE para que “enmienden la plana” a Pedro Sanchez resulta patético a más no poder ¿Es que Susana Diez, la de los eres, o la que pactó con Izquierda Unida el gobierno de Andalucía, apartando al PP que obtuvo mayoría simple, va a salvar la patria? ¿Acaso Emiliano Garcia Page, que pactó con PODEMOS para quitar el gobierno a Cospedal, puede ser tan cínico de pedir responsabilidad a Pedro Sanchez por ceder a ERC diputados, cuando él pactó con los defensores del referéndum en Cataluña y el Estado plurinacional? Además las posiciones de los barones contra Pedro Sanchez no hacen más que fortalecer la posición de este para llegar a un acuerdo de gobierno con PODEMOS, lo contrario le llevaría a tener una posición débil ante la militancia por pactar con el PP y le costaría la cabeza ante los barones tarde o temprano.

El PSOE es lo que es, y sería necesario que algún despistado revisara la historia de este partido para dejar de decir estupideces.

Quinto: Algún espabilado le dijo a Rajoy que el PSOE se plegaria a un acuerdo por la presión externa e interna, por ello el PP se ha pasado la legislatura guiñando el ojo a Rubalcaba y al PSOE, sin modificar las leyes ideológicas de ZP, centrándose en asuntos económicos que en el fondo tenían el beneplácito del PSOE. Ahora llegada la hora, el PSOE va a lo suyo, como siempre hizo en toda su historia, y esa historia no es precisamente un compendio de virtudes hacia la estabilidad de España.

Sexto: Ahora vienen los lloriqueos en el PP, pero esto era claro como el agua, el PSOE es lo que es y empeñarse en soñar que era otra cosa es algo estúpido. Rajoy, anclado en las formas de la transición, piensa aun que sonara el teléfono de Ferraz y que alguien desde Berlín, Paris o Washington, obligaran a Pedro Sanchez a que apoye al PP. La anterior ensoñación demuestra que la cúpula del PP está fuera de onda pues el mundo está bastante agitado como para preocuparse hoy del destino de Rajoy, la política ha cambiado y lo hace por momentos, quienes no se adapten serán arrastrados por la ola.

El PSOE es el perfecto camaleón, su virtud es resistir y renacer continuamente de sus cenizas, por encima de quien sea y de lo que sea.

Séptimo: El PSOE se tira los trastos con todos los partidos, pero una vez terminadas las elecciones olvida todo y se pone a hablar con todos, abierto a todos, sin excepción. La soberbia del actual PP no le permite tomar esta posición, pues no es capaz ni de reconciliarse con su propia derecha social, no reflexiona, no hace autocritica, no tiende puentes ni con quien ha dejado de votarle.

Cuando el PP elogia al PSOE y dice que tienen los mismos principios en el marco de las negociaciones, consigue hacer el ridículo más allá de consensuar un pacto con estos.

La única vía del PP

El único atisbo que le queda al PP es iniciar una profunda renovación, al margen de Rajoy, que le permita aglutinar a todo aquello que está a la derecha de la izquierda. Las últimas noticias apuntan que a CIUDADANOS no le convienen unas nuevas elecciones, por lo que estaría dispuesto a abstenerse ante un gobierno PSOE-PODEMOS condicionado con no romper la unidad de España.

O el PP vuelve a retomar y a trabajar por la unidad del centro derecha, olvidándose de esta trágica legislatura, o esta avocado a la marginalidad política más angustiosa. El mayor inmovilismo de Rajoy ha sido impedir el desarrollo de las ideas que siempre fueron del PP y optar por el cambalache por comodidad, el resultado de esa política es nuestro actual Congreso de los Diputados.

¿Girara el rumbo del PP, el partido que aglutina a millones de españoles, o seguirá hacia el abismo? Lo veremos pronto.

Ricardo Chamorro Delmo, abogado, analista político